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Mucha gente joven decide tener una mascota. Si nos paramos a pensar primero antes de escoger al animal tenemos que tener en cuenta diferentes factores como el tiempo que podemos dedicar a nuestra futura mascota, cómo compaginar nuestros horarios de trabajo y también habrá que tener en cuenta el tipo y tamaño de perro que vamos a escoger ya que de ello dependerá el coste en alimentación y vacunas. Tendremos que tener en cuenta que pueden surgir problemas en cuanto a enfermedades puntuales, crónicas, genéticas y problemas derivados de la edad, suponiendo un gasto importante para nuestro bolsillo.

 

Dependiendo de donde pensemos adquirir el animal, en un centro de adopción, tendremos que afrontar el gasto de vacunación y en caso de adquirir el animal en una tienda, además de lo anterior tendremos que pagar el precio que nos pidan por el animal, a parte de correr el riesgo de estar siendo víctima del tráfico de animales y de malas prácticas en la crianza de los cachorros (destetados antes de tiempo, etc.), que pueden afectar a la salud del cachorro.

Una vez decidido que queremos tener un animal de compañía, debemos mirar cuál es nuestra realidad, ya que no es lo mismo vivir en un piso que en una casa, porque un perro grande siempre necesitará de gran espacio para poder satisfacer sus necesidades diarias y ejercicio. Teniendo en cuenta esto, pasamos a analizar los gastos.

Tendremos una serie de gastos iniciales, coste que es difícil de definir, ya que el animal nos lo pueden regalar, puede costar menos de 100 euros o superar los 2.000 euros si es de pura raza. Conviene saber que en el caso de que adoptemos podemos llegar a pagar hasta 300 euros incluyendo papeles y vacunas, mientras que si es comprado la media anda entre los 250 euros de una raza normal y de los 1.000 euros en adelante si se trata de alguna especial.

Si tenemos un cachorro, debemos saber que hay que ponerles el chip y las primeras vacunas, lo que puede suponernos (dependiendo del veterinario), unos 200€ aproximadamente los 3 primeros meses. Añadimos también que al menos deberemos cogerle un comedero, el bebedero, algún juguete y una cama, que aunque se lo cojamos barato, puede suponernos unos 50€ aproximadamente. Para que haga sus necesidades podemos enseñarle con periódicos, sin que nos suponga más gasto alguno.

Será en el veterinario donde irá a parar la gran parte del gasto que podamos tener de la mascota, ya que no solo tendremos que pagar las consultas o revisiones sino que si el perro enferma o le pasa alguna cosa, el coste aumenta bastante dependiendo de lo que le ocurra. Muchos veterinarios ofrecen tarifas anuales 150€ aproximadamente, que cubren algunas vacunas y revisiones.

Habrá que contar con los gastos fijos que tendremos al mes, por ejemplo en comida se nos puede ir entre 30 y 60€ dependiendo del tamaño del animal y de si le queremos dar marcas de más calidad o variar dieta.

Si nos vamos de vacaciones y no tenemos a nadie que pueda cuidar a nuestro animal, existen guarderías en las que dejarlo a 10-20 euros al día.

El tener un perro como mascota no es algo que se deba tomar a la ligera, ya que dependiendo de nuestros horarios de trabajo tendremos que saber compaginar y estar tiempo con nuestro animal, ya que precisan de educación, requieren de nuestra atención y necesitan salir a la calle para socializarse y satisfacer sus necesidades físicas y fisiológicas.

No cabe duda que la opción de adoptar a un perro es lo primero que tendríamos que tener en cuenta, ya que existen cantidad de centros de acogida en los que hay infinidad de animales esperando un hogar, esto en contrapuesta a la decisión de comprar en una tienda o particular, ya que se dan casos en los que se sobreexplota la crianza de perros, además del tráfico de animales, sobre todo en los de raza, en los que la única intención es sacar beneficio a costa de los pobres animales.