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Según los datos de las distintas administraciones del Estado, durante el pasado año 2016, casi 24.000.000 de turistas visitaron el País Valencià, de ellos, 7.460.000 fueron extranjeros.

Esta es la cabecera triunfante de cualquier artículo de la prensa del régimen, tras cerrar el año 2016 en lo referente al turismo en el País Valencià. Sin embargo, la realidad de nuestro sistema actual, el capitalismo, esconde tras de sí algunos apuntes importantes que cabría recordar cada vez que pensemos en ese imaginario colectivo fabricado por el aparato de propaganda del sistema, en el que se nos reitera que estamos saliendo de la crisis y que el turismo y sus cifras son unos de esos indicadores.

La realidad de nuestra situación económica con, por ejemplo, un 19,2% de tasa de paro en el País Valencià (EPA 2016), fomentan un turismo interno numeroso (dentro del Estado español), pero igual de precario y recortado económicamente que la situación de los y las trabajadoras que tienen la “suerte” de estar empleados en este país (sí, en el capitalismo el trabajo no es cuestión de derechos, sino de suerte).

Respecto al crecimiento del turismo extranjero en muchas regiones y países del mundo, se puede decir, que ha venido aparejado en multitud de ocasiones a la propia debacle social y económica de esas regiones o países, debacle causada siempre por la desigualdad endémica del sistema capitalista. Es decir, es la miseria que se va acumulando en los llamados “destinos turísticos” (receptores de turistas) y la injusta brecha económica con otras regiones y países (emisores de turistas), lo que ha generado en multitud de casos, un aumento de cifras en este sector.

Gracias a la sobreexplotación capitalista en tiempos de crisis, los capitalistas y sus cómplices más aventajados pueden viajar con mayor asiduidad y a una mayor diversidad de destinos en estos tiempos, pero es la clase trabajadora de países como Reino Unido, Alemania, Francia, etc., la que supone el grueso del turismo extranjero en el País Valencià. Son centenares de miles de jubiladas y jubilados con pensiones de miseria, jóvenes sin trabajo y, por lo tanto, sin recursos económicos y trabajadores y trabajadoras en general, con salarios de miseria, de la mal llamada e inexistente “clase media” de esos países, los que eligen nuestra tierra como “ciudad de vacaciones”, una tierra, el País Valencià, con una pensiones y unos salarios, aún mucho más miserables que los de nuestras y nuestros colegas trabajadores del norte de Europa. Gracias a esta brecha, estos salarios y pensiones que en sus países de origen son también de miseria, cunden “algo más” aquí.

Detrás de esas buenas cifras (buenas para el capitalismo y, sobre todo, para los grandes monopolios del sector) y de la propaganda que las acompaña hay decenas de miles de puestos de trabajo precarios en el sector turístico del País Valencià, que aglutinan temporalidad, salarios miserables, horas extraordinarias sin remuneración, jornadas maratonianas de sobreexplotación en noches, festivos y fines de semana y amenazas constantes contra los trabajadores y trabajadoras que luchan por cambiar estas situaciones.

Queremos que el País Valencià, sea un destino turístico, pero no queremos que sean las lamentables condiciones de explotación de los y las trabajadoras del sector las que justifiquen las cifras de visitantes. No queremos que un jubilado inglés venga aquí porque su pensión no le da para vivir en Reino Unido, queremos que venga porque le apetece; no queremos que nuestra tierra se convierta es un balneario masivo a la orilla del mar, amparado por la especulación inmobiliaria; no queremos que la única alternativa turística de las y los jóvenes que vienen aquí sea el “turismo de borrachera”. Por eso creemos en la lucha por la consecución de un sistema mejor, el socialismo, en el que nuestra tierra, el País Valencià, ofreciendo su cultura, sus paisajes y sus gentes, garantice un sinfín de actividades e infraestructuras que permitan ver y disfrutar el turismo como un intercambio cultural entre los y las trabajadoras de cualquier rincón del mundo y no como una forma de huir de nuestra realidad miserable durante un fin de semana.

COMITÉ PAIS VALENCIANO PCPE