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A lo largo de la historia de Canarias, la posición geográfica del archipiélago, ha jugado un papel muy importante como elemento geoestratégico en los intereses comerciales y militares del imperialismo. Lo fue con España, obviamente, lo fue con Gran Bretaña, y ahora, y prácticamente desde su origen, lo es para la organización militar OTAN. Así la lucha antimilitarista ha sido un elemento central en el proyecto liberalizador del pueblo canario. El pueblo trabajador de las islas siempre ha estado en permanente guardia, movilizado y alerta, para oponerse a los distintos planes militaristas conque los intereses estratégicos del imperialismo ha querido convertir a Canarias, dada su posición atlántica y africana.

La lucha contra la militarización de Fuerteventura, contra el radar en la isla de El Hierro, contra la base militar en Las Palmas, contra la ampliación de Los Rodeos como base logística de la OTAN, y un largo etc. jalonan la lucha contra la militarización y la OTAN por parte del pueblo canario en los últimos treinta años.

El punto álgido de esta lucha permanente fue el triunfo del No a la OTAN en el referéndum de 1986, donde todo un proceso prolongado de acumulación de fuerzas permitió, con tesón, trabajo, e inteligencia política, la enorme victoria que el No a la estructura militarista del imperialismo supuso ese triunfo popular en el referéndum.

La militarización creciente del archipiélago ha continuado de manera intensa pero ahora se sitúa, ante la opinión pública, una escalada más de dicho proceso; un significativo salto cualitativo de esa militarización; la creación de un cuartel general de la OTAN en Fuerteventura. Esa noticia se desprende de la publicación de un Informe firmado por Guillem Pursal y encargado al Instituto de Estrategia por el Ministerio de Defensa, donde se concluye que Fuerteventura reúne una serie de idóneos requisitos para que se instale un nuevo cuartel general que sea el encargado del control estratégico del Norte del Atlántico y de la África Atlántica por parte de la OTAN. Es significativo e ilustrativo las razones que el Informe sitúa para emplazar en Fuerteventura el nuevo cuartel otánico;

Estas son las razones; dice el informe, Un terrorismo que cada vez es más global, afectando más actores y que necesita rápidas  intervenciones. Así pues, hay cinco puntos que justifican la decisión de poner un Cuartel General en Fuerteventura:

1. Existencia de infraestructuras militares en la isla.

2. Proximidad a zonas conflictivas.

3. Su situación estratégica.

4. La existencia de misiones policiales por parte del Cuerpo Nacional de
Policía en la zona del África Occidental.

5. El precedente portugués de Madeira.

El primer motivo por el cual el nuevo cuartel de la OTAN debería instalarse en Fuerteventura, es la actual existencia de bases militares en la isla tal como señala el Ministerio de Defensa. La primera de ellas es el Acuartelamiento “Puerto Rosario” del Regimiento de Infantería Ligera Soria 9, en Puerto Rosario, a menos de cuatro kilómetros del Aeropuerto de Fuerteventura. Un aeropuerto, que partiendo de las características del Aeropuerto de San Javier en Murcia, donde comparten su uso para misiones militares y vuelos civiles, serviría como infraestructura para poder recibir vuelos militares en caso de emergencia o rutina. Además, las características geográficas de la isla han permitido que se instale un radar militar en la Montaña La Muda, en la misma isla. La existencia de un puerto a escasa distancia del Acuartelamiento “Puerto Rosario” y su extensión, apuntan a la buena comunicación de un futuro Cuartel General de la OTAN en ese lugar. Así pues, dispondríamos de un puerto, un aeropuerto, un sistema de radares y la existencia de una infraestructura militar en dicho lugar.

El segundo motivo, citado anteriormente, es la proximidad a zonas de conflicto, pues la isla está situada en una posición privilegiada. Se encuentra a 100 km de la costa marroquí, 900 km de la capital de Marruecos, a 1.200 km de la capital de Mauritania, a 1.500 km de la capital del Senegal, 1.600 km del centro de Argelia, a 1.700 km del corazón de Mali, a 3.000 km del corazón de Nigeria y la frontera del Chad y 3.500 km de la frontera con Camerún. Como consecuencia del actual conflicto de Libia, los vuelos militares corren cierto peligro si sobrevuelan territorio hostil, es por esto que, aunque la distancia en algunos casos es más corta, los vuelos desde Fuerteventura serían más seguros. Dada su situación geográfica, las Armadas de los diferentes países de la OTAN podrían establecer en la isla un punto de ruta para aprovisionar sus buques rumbo al Golfo de Guinea o al Atlántico Sur.

El tercer motivo, vinculado a este último apunte, consiste en su posición estratégica cercana a África y también al paso entre continentes a través del Océano Atlántico, pues se pueden controlar las rutas que comunican el Mar Mediterráneo con América del Sur a través del Atlántico, donde se sitúan potencias como Brasil y Argentina. Así mismo la conexión entre los puertos del Golfo de Guinea y la Unión Europea hace de las Islas Canarias un punto clave, militarmente hablando, para controlar el comercio que pueda provenir de países conflictivos o de zonas en guerra.

El cuarto motivo está relacionado con la División de Cooperación Internacional (D.A.O). Actualmente el CNP ofrece apoyo para diferentes servicios en Argelia, Ghana, Guinea Bissau, Guinea Conakry, Guinea Ecuatorial, Mali, Mauritania, Níger, Nigeria, Senegal, Sierra Leona y Marruecos. Siendo así el establecimiento de un Cuartel General de la OTAN en Fuerteventura fundamental como labor logística de la EUROPOL y la INTERPOL en su lucha contra la criminalidad en estos países. De la misma que las acciones de la Guardia Civil en Mali, Senegal o la República Centroafricana. Además de misiones de apoyo a las operaciones francesas en Gabón.

El quinto y último motivo es la existencia del precedente portugués de Madeira, o la Base Aérea das Lajes (Base Aérea Nº4). En el pueblo de Lajes, de la isla Terceira del Archipiélago de las Azores, hay una base militar portuguesa construida a principios del s. XX, cuya función principal durante la Segunda Guerra Mundial fue la de servir como base tanto de la Royal Air Force, como de los Estados Unidos. Este hecho ayudó para que Portugal entrase en la OTAN, convirtiendo la Base Aérea das Lajes en un punto muy importante durante la Guerra Fría, pues servía de enclavamiento y parada de los aviones militares que iban de Europa a Estados Unidos, y viceversa, hasta la disolución de la Unión Soviética.

Como consecuencia de esas acciones, y analizados los cuatro puntos anteriores, un nuevo Cuartel General de la OTAN en Fuerteventura convertiría la isla y la infraestructura militar en un enclave óptimo para las nuevas operaciones africanas. Además, también serviría como sirvió en la Base Aérea das Lajes en las Islas Azores, para modernizar la infraestructura militar vigente en la isla y la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos del Archipiélago de las Islas Canarias.

Como conclusión, y por lo expuesto anteriormente podríamos afirmar que dentro del territorio nacional español, el mejor lugar para colocar un nuevo Cuartel General de la OTAN sería en la Isla de Fuerteventura por la proximidad a los conflictos, su situación de control de las rutas comerciales atlánticas, la importancia de situar una base logística en territorio de uno de los Estados de la OTAN lo más cerca posible de las nuevas guerras africanas y por la ya existencia de una infraestructura militar en la isla, sirviendo como base de transito temporal en caso de necesaria ampliación a largo plazo por movilización de contingentes a gran escala de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

En este caso bien se podría decir que las palabras sobran; ya no se trata de argumentos que podemos enumerar y de opiniones que desde posiciones antimilitarista podemos situar al debate general sobre la implicación de la OTAN en Canarias; este informe, ajustado perfectamente a las necesidades de quien lo paga, deja con perfecta evidencia reflejado que los planes de la OTAN son convertir aceleradamente a Canarias en base de intervención militar y estratégica del imperialismo contra los pueblos de África. Colocando ante este hecho, al archipiélago en evidente punto de posible conflicto y objetivo militar en un probable acontecimiento bélico. El pueblo trabajador de Canarias debe estar a la altura de su historia antimilitarista y antiotan y oponerse resueltamente ante los planes intervencionista de la OTAN.

Alexis