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Editorial Diciembre 2017

Organizar las luchas de las masas obreras y populares es el camino para cambiar la actual correlación de fuerzas, que nos permita avanzar en la capacidad de éstas para organizar el contraataque frente a la dictadura del capital, con perspectiva de éxito. 

El capitalismo español, el gobierno despótico de Mariano Rajoy, los diversos gobiernos autonómicos, los grandes monopolios, los cuerpos represivos del Estado, ….., y toda la superestructura del actual sistema de dominación en España, someten a la clase obrera y al pueblo a condiciones de vida cada día más degradadas, violentas y empobrecidas.

Esta situación conforma un escenario de la lucha de clases donde las fuerzas burguesas llevan hoy la ventaja, frente a las fuerzas obreras que no consiguen remontar sus dificultades para convertir en fuerza revolucionaria la generalizada opresión y la violencia diaria de la dictadura del capital.

Millones de hombres y mujeres –la gran mayoría social en nuestro país- renuncian a su propia vida para someterse a los dictados de los grandes monopolios en su estrategia de extracción de la plusvalía y acumulación de capital. Toda la vida de esta mayoría social está entregada a las dictatoriales exigencias e imposiciones de los grandes capitalistas. La renuncia a cualquier opción de proyecto de vida propio se asume, sin protesta, como una condición necesaria para acceder a un consumismo idiotizante y a la aceptación social en el contexto del sistema de la alienación, la opresión y la explotación. 

La situación de riesgo de pobreza en que está más del 25% de la infancia, o los salarios de miseria que recibe la mayor parte de la juventud obrera que tiene trabajo, no se convierten hoy en respuesta de masas y contestación social, por citar tan solo dos ejemplos dentro de un panorama desolador.

Las estrategias del bloque dominante, que subiendo a escena a los sujetos de la “nueva política” consiguieron desactivar las luchas obreras y populares, han dejado una subjetividad de derrota e impotencia en amplios sectores populares, que facilita a ese bloque dominante el incremento de la explotación y la violencia sin contestación social.

Hay una línea fundamental de salida de esta situación atenazante: la lucha combativa de las masas obreras y populares por sus derechos y por el cambio social revolucionario.

Pero esa recuperación de la capacidad de movilización de lucha sólo se dará con la decisiva y determinante intervención del Partido de Vanguardia. Un Partido que, liberado del lastre putrefacto que lo infiltró, se ha de situar con determinación a la cabeza de esta recuperación política e ideológica. Solamente un Partido cuya militancia se rige por la más alta ética revolucionaria, y cuya práctica se desarrolla en el interior de la clase obrera y del pueblo, puede derrotar las actuales estrategias de la burguesía y llevar a la clase obrera a una subjetividad de lucha y de victoria. En esa estrategia la afirmación de que: TU LUCHA DECIDE, se ha de convertir en la consigna que simbolice la determinación por el cambio de ciclo, por la recuperación de la moral de combate y por el fin del conformismo y la resignación. Bajo esta orientación se crearán las condiciones para la derrota de la actual influencia del reformismo en las filas obreras y populares. 

Luchas en todos los ámbitos. Empezando por la lucha obrera y sindical, pero llevando una línea de movilización y de lucha combativa también al ámbito vecinal, a las reivindicaciones de las mujeres, a los colectivos juveniles obreros, al enfrentamiento contra la guerra imperialista y la militarización de nuestra tierra, a las reivindicaciones ambientales, a las exigencias de los sectores de jornaleras y jornaleros, etc., etc.

Ese objetivo es, hoy, el objetivo central del Partido de la clase obrera, en el que toda su militancia se ha de volcar para que las dispersas y desorientadas energías transformadoras que hoy no se manifiestan frente a la opresión adquieran una materialidad concreta y práctica. Eso se conseguirá con miles de horas de compromiso militante en el seno de la clase obrera y del pueblo. Ese es un objetivo central para el próximo año 2018. Tu lucha decide. Organizar, organizar, organizar la lucha obrera y popular.

UN AÑO CON FIDEL

Cuba sigue. Un año después del término de la presencia física de Fidel, Cuba sigue.

Seguramente ese puede ser el mejor homenaje que se puede hacer a uno de los grandes dirigentes revolucionarios de la historia de la Humanidad.

La altura ética, intelectual y política del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz queda de manifiesto, una vez más, con la continuidad del pueblo cubano y del Partido Comunista de Cuba en la construcción de la sociedad socialista en Cuba.

Y para el movimiento revolucionario mundial el reto, el homenaje que sí que hay que hacer, es el de actuar de forma consecuente aprendiendo de las enseñanzas de Fidel Castro. Su definición de lo que es REVOLUCIÓN, sirve de orientación para cualquier destacamento revolucionario que esté comprometido a actuar bajo los principios del marxismo-leninismo y de la ética revolucionaria.

Fidel nos enseñó que la mentira nunca es revolucionaria, tampoco el engaño y la traición. Hoy la clase obrera internacional necesita de Partidos Comunistas y de organizaciones obreras que se guíen por los más rigurosos principios de la ética revolucionaria, construida ésta sobre una arraigada y profunda conciencia de clase.

Cuando el capitalismo internacional imperialista somete a miles de millones de personas a la más feroz y despiadada explotación, el movimiento revolucionario mundial tiene que responder con la más rigurosa altura ética que le permita ganar el reconocimiento de las amplias masas. Requisito necesario para ganar la autoridad política necesaria que haga posible llevar a la derrota y a la destrucción al sistema capitalista internacional.

Cuando un Partido revolucionario lucha bajo esos principios, y bajo esas prácticas, tenemos la seguridad de que Fidel Castro sigue combatiendo en nuestras filas para llevar a término la obra que inició en la Cuba revolucionaria de enero de 1959. 

¡Hasta siempre Comandante! ¡Todo nuestro reconocimiento al gran líder de la lucha por la liberación de los oprimidos, y por la construcción de sociedad socialista mundial!