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Este viernes, 18 de mayo, sobre las 08:10 de la mañana, dos obreros, de 31 y 46 años, fallecían en un taller del polígono industrial Río San Pedro, en Puerto Real, al caérseles encima una plataforma metálica de grandes dimensiones. Desde la Coordinadora de Trabajadores de Andalucía hacemos llegar nuestras más profundas condolencias a los familiares de estos dos compañeros fallecidos.

La muerte de estos dos compañeros incrementa dramáticamente la cifra de accidentes laborales mortales en lo que va de año. Según datos obtenidos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, en el estado español, entre enero y marzo de 2018, se han producido 142.621 accidentes laborales, de ellos 122 mortales (115 trabajadores y 7 trabajadoras) y 921 han sido considerados graves. . ¡Ciento veintidós muerto en apenas tres meses!

Esta cifra de bajas entre las filas de la clase obrera es intolerable. El trabajo a destajo, la presión de las contratas y subcontratas por acortar los tiempos de producción, la merma en medidas de seguridad, el desinterés de la patronal hacia la vida e integridad física de los trabajadores, pendiente solo de su tasa de beneficio y sus chanchullos, etc., son algunas de las causas que provocan esta altísima tasa de siniestralidad.

Aún desconocemos las causas exactas que han provocado este terrible accidente, pero si sabemos los riesgos que todo trabajador o trabajadora corre cuando sale de casa para vender su fuerza de trabajo. También sabemos que esos riesgos pueden minimizarse si la medidas de seguridad se cumplieran a rajatabla; si el empresario, responsable de la integridad física de los obreros que emplea, no escatimase presupuesto en seguridad y formación, no impusiese directa o indirectamente ritmos de producción abusivos y, en definitiva, no utilizase a los obreros como herramientas sustituibles.

Desde CTA exigimos que se cumplan los planes de seguridad en las empresas y tajos, que se doten de los medios de protección, personales y colectivos, a los trabajadores y trabajadoras, que se imparta la formación necesaria y adecuada, no el paripé que normalmente se hace, que los inspectores de trabajo dejen sus despachitos y vigilen in situ el cumplimiento de las normas de prevención de riesgos laborales y la situación real de los obreros y obreras.

¡NI UN MUERTO OBRERO MÁS

Coordinadora de trabajadores de Andalucía

18 de mayo de 2018