Compartir

Tras un largo período de distracción de la lucha y falsas ilusiones electorales, el pueblo trabajador ha sido capaz de iniciar el camino para recuperar nuevas luchas coordinadas a lo largo del estado, centradas en los distintos problemas que se manifiestan actualmente (multitudinario 8 de marzo contra el patriarcado, la lucha obrera de las y los pensionistas, las expresiones de organización popular en Cataluña para enfrentar la represión del Art.155 y la solidaridad del resto de pueblos del estado por el derecho a la autodeterminación), problemas que parten todos de una misma base económica, que es la formación capitalista española que las concentra.

La crisis política que atraviesa esta dictadura del capital, encabezada por la monarquía de los borbones, la patronal y los partidos que lo sostienen, es tan grave que surgen voces críticas, movilizaciones, denuncias, sectores populares que se atreven a levantar la voz y vencer la censura que intentan imponernos los medios de la prensa burguesa, señalando a los culpables de la miseria a la que llevan al pueblo trabajador.
Acusado de “delito de odio hacia la corona” a través de la aplicación de la dictatorial Ley Mordaza, por escribir en las redes sociales la histórica consigna de “los borbones a los tiburones” y criticar la monarquía y fuerzas represivas, el caso del compañero Roberto Mesa, que lleva más de una década en las distintas luchas por la solidaridad con el Sáhara, contra la represión, etc..., con el que hemos compartido trinchera en numerosas ocasiones, no es más que otro lamentable episodio de la represión a la libertad de expresión y los derechos fundamentales, y a la clase obrera en general, por parte del estado monárquico español de los tantos que, que ante el creciente cuestionamiento de la monarquía, la corrupción y el robo en masa de este sistema al pueblo trabajador, no duda en arremeter para intentar infundir miedo a la posible respuesta social. A aquellos jóvenes, trabajadoras, pensionistas, vecinos de los barrios más golpeados por la crisis, que empiezan a tomar conciencia de la necesidad de organizarse para responder a la violencia con la que nos golpea este sistema, y qué instituciones protagonizan esta violencia sin fin hacia nuestras condiciones de vida.

La detención violenta e inmediata de Roberto, y las maniobras de la policía y los estamentos judiciales para intentar limitar respuesta, no pudo evitar que el compañero contara desde primera hora de la mañana con apoyo en la misma puerta de la comisaría, reuniendo a más de doscientas personas frente a comisaría exigiendo su libertad y denunciando la represión. Y al día siguiente, continuar sin descanso la presión popular frente a los juzgados para finalmente conseguir su libertad a mediodía (aunque con el caso aún abierto por el juez que ordenó la causa).

Este lamentable episodio sufrido, ha supuesto una valiosísima lección para el pueblo trabajador. La repuesta coordinada de las organizaciones de clase y colectivos en lucha ante la detención de Roberto, ha sido un ejemplo claro del grado de organización y respuesta que necesita la clase obrera ante la agresión total que ejerce el sistema monárquico-burgués sobre nuestra clase social, la clase obrera de los distintos pueblos del estado español. 

Hasta hoy, solo cuando se han llevado a uno de los nuestros hemos sido capaces de sentirnos atacados y comprender: quiénes somos nosotros/as (como pueblo trabajador golpeado, adquiriendo conciencia de clase), qué intereses comunes nos unen, y la necesidad de esa unidad en la lucha para no perecer y ser aniquilados por la represión de este sistema capitalista violento que no tolera que se le cuestione, y que da aire a los sectores del fascismo y su floklore para detener la respuesta obrera y popular.

Solo desde la fuerte conciencia en la necesidad de la unidad de clase y la solidaridad coordinada entre los distintos pueblos podremos superar la crisis que soportamos desde hace más de una década y la raíz que genera todos esta miseria: la monarquía y el capitalismo, que nos condenan a la represión de toda denuncia y respuesta social y a la violencia estructural de la mayoría social.

En ese camino siempre podrán encontrar a los y las comunistas del Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC–PCPE), y su Juventud. Por ello militamos, trabajamos día a día y nos fajamos en cada brega en la que los intereses del pueblo trabajador están en juego.

¡La lucha es hasta la victoria!

Santa Cruz de Tenerife, 25 de abril de 2018

PCPC – Célula Blanca Ascanio