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Las cerámicas de Sagadelos son conocidas en toda Galicia y los gallegos las consideran algo suyo, algo que les representa positivamente y de lo que están orgullosos, también hay una figura negativa en el imaginario colectivo que representa una parte de esa Galicia que se debía haber superado hace tiempo, la figura decimonónica del caciquismo.

Que aquí se representa en la figura de Segismundo García y así tenemos todos los ingredientes para comprender como se desarrolla la lucha de clases en Galicia más concretamente dentro de la factoría de porcelanas Sargadelos en O Cervo.

Segismundo García consejero delegado de la factoría lleva de un tiempo a esta parte una lucha particular en contra de un símbolo que se resiste a esas “cacicadas” ese símbolo es Rogelia Mariño sindicalista de la UGT que durante más de 30 años ha sido representante legal de los trabajadores, durante todos estos años en la empresa siempre demostró ser un ejemplo de mujer trabajadora y defensora de los derechos de los trabajadores/as.

El accionista mayoritario y consejero delegado de Sargadelos aseguró que en el presente la empresa cerámica va económicamente bien. Según García, los 49 despidos anunciados, 12 de ellos fueron inminentes, no tienen que ver con la marcha del negocio sino con la "amenaza" de la representante sindical de exigir una subida de sueldo para estas personas. Parece que para este cacique subir los sueldos representa una amenaza para su empresa cuando incluso avisó de cerrar la factoría que parece que no son solo los beneficios económicos lo que busca, sino destruir la unidad de lucha de los trabajadores/as.

Y lo hace de esta manera atacando directamente a la línea de flotación de la unidad en la lucha de los trabajadores/as contra su representante sindical despidiendo a Rosalía Mariño tras "cuestionar abiertamente", entre otras cosas, "la decisión de Segismundo García de aumentar la jornada diaria en media hora sin retribución".

El pasado febrero el juzgado de lo Social número 3 de Lugo declaró nulo el despido de Rogelia Mariño, presidenta del comité de empresa de la Fábrica de Cerámica de Sargadelos. La sentencia reconocía a la trabajadora la readmisión en su puesto en las condiciones previas al despido, el cobro de los salarios que no cobró desde diciembre de 2016 y una indemnización de 30.000 euros.

Pero el cacique no se da por vencido y en un anuncio inesperado de recorte de la plantilla por parte del consejero delegado Segismundo García ha condicionado el dejar sin efecto los despidos efectuados y el no realizar ninguno más a que el personal de la empresa firme un documento, por él elaborado, en donde se exige la dimisión de Rogelia Mariño.

Esto es un claro chantaje y coacción a las clases trabajadoras, que parece que da sus frutos puesto que el pasado mes de septiembre la asamblea, solicitada por más de un tercio de los/as empleados/as, se celebró a mediados del pasado mes y la revocación prosperó con 45 votos a favor, once en contra, cuatro en blanco y uno nulo.

Así es como la factoría readmitió a ocho despedidos y contrató a otros tres, así como ya han sido readmitidos ocho de los 24 trabajadores despedidos entre agosto y septiembre.

El sindicato UGT tiene previsto presentar recurso contra el acuerdo de la asamblea de trabajadores en la que se acordó la revocación de su delegada sindical y anteriormente presidenta del comité de empresa de Sargadelos, Rogelia Mariña.

Desde el sindicato ugetista también confirmaron que la exdelegada sindical Rogelia Mariña continúa de baja médica.

Esperamos que la lucha que representa Rogelia haga mella en el caciquismo y que tanto los trabajadores/as de la factoría de O Cervo de Sargadelos y la clase obrera gallega viajen de la misma mano para luchar contra tan tamaña injusticia, desde el Partido Comunista de los Pueblos de España nos solidarizamos con esta lucha contra practicas decimonónicas que creíamos olvidadas. ¡No pasarán! ¡¡Socialismo o Barbarie!!

Alberto Xino