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Con la noticia de que un obrero/a ,en cualquier lugar del estado, ha muerto en el tajo, nos levantamos todos los días. Noticia que  entre otras motivaciones me ha llevado a reflexionar en el tratamiento informativo que se les da a estas pérdidas humanas. Estas noticias dicho de paso,  solo llegan a un reducido número de vecinos, ya que su tratamiento por parte de los medios de información es adecuado a la correlación de poder  en la sociedad capitalista, con unos medios de información  bajo el  dominio de la burguesía y sus gobiernos títeres.

El tratamiento de la información es inherente a quien tiene el poder político del estado hoy, y aquí la burguesía está presente en los medios televisivos, radio y prensa escrita, y, obviamente, con un tratamiento informativo diseñado con la clara intención de la alienación ideológica.  El capitalismo amplía así su dominación de clase. 541.098 fueron los accidentados hasta el mes de Julio de 2018, de los que graves se contabilizaron un numero 245.922, y fallecieron 250 trabajadores/as; esta estadística, como todas ellas, las haga quien las haga son números.

Nosotros vemos más allá de las cifras, vemos a compañeras, a hermanos, vemos a sus hijos, a sus padres, a sus parejas, a todos ellos les han robado su presente y futuro, este robo ha sido realizado por unos parásitos sin escrúpulos, cuyo único objetivo moral es el mantenimiento de su tasa de ganancia.

Estos últimos accidentes, como todos los anteriormente mencionados en las estadísticas, eran hijos de la clase obrera que dieron a este sistema su fuerza de trabajo, sus vidas, trabajando para que la burguesía parasitaria disfrutara de los mejores manjares de la vida.

Pero volvamos al tratamiento informativo. Ayer moría un no sé qué miembro destacado de la burguesía, o golfo/a al servicio de la burguesía. Durante los próximos días sabremos hasta en que postura dormía angelicalmente¨, nos contarán cuántas veces estuvo en tal o cual fiesta benéfica de las de tres o más tenedores, ¿cuántos habrá?, ¿más de uno?, dónde limpiaba su conciencia religiosa y las de sus contertulios y jefes, cuántos hijos, amantes, y un largo etc. de su rica y maravillosa vida, esa que siempre estuvo orientada a realizar una magnífica labor en favor de una sociedad corrupta, decadente y criminal.

Imaginemos un mundo en el que existan unos medios informativos en los que trabajan unos profesionales honrados, que desarrollan su trabajo orientado a conocer la verdad, todos los días nos dan la información de que ha muerto un obrero; y añaden, que esta muerte  es producto de la codicia y sinrazón de unos burgueses parásitos, que tan solo pueden vivir a expensas de la explotación del proletariado y asalariadas/os, profesionales que no  solo informan sino que haciendo uso de los medios a su alcance denuncian. Dejamos de soñar. Ya toca despertar. La realidad es que la mayor parte de los medios de comunicación son propiedad de grupos oligárquicos, que harán un tratamiento y uso de esto en beneficio propio, y los llamados medios públicos, hace ya mucho, pero mucho, que forman parte de los gabinetes de prensa del partido en el poder.

Ayer moría una hermana de clase, hoy otro está sufriendo un accidente, nuestra rabia, nuestra posición debe estar orientada a superar la división que vive el proletariado, en la que también jugó y juega un papel significativo (muy importante) los medios de comunicación en manos de la burguesía.

Esta división en el seno de la clase obrera, está orquestada por la burguesía y secundada por la aristocracia obrera. Y el tratamiento informativo de todo lo referente a nosotros, la clase obrera, hoy volverá a estar al servicio de la burguesía.

Juan J Sánchez