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Editorial Marzo 2020

La representación parlamentaria hoy en nuestro país, compuesta con un alto fraccionamiento partidario, se debate entre dos proyectos políticos para España. Los dos proyectos políticos fracasan en sus pretensiones, pero siguen de forma pertinaz en su enconada disputa, respondiendo a los apoyos de unas u otras fracciones del capitalismo español.

LA ESPAÑA MÁS RANCIA

La España de PP-Vox-Ciudadanos es la propuesta política más rancia, más sumisamente monárquica y más violenta. Sus programas están presididos por la cruz y por el veto a las diferencias, la verdad del dogma es su pilar fundamental. “Los españoles”, y los antiespañoles. Ellos reparten las etiquetas, y asignan los cupos. Sus tradiciones son el golpe de Estado de 1936, y todas las violencias que marcan al poder monárquico-burgués en una historia de esperpentos y ajusticiamientos contra el paredón, en nombre de Dios. La Hispanidad y la raza siguen siendo su santo y seña. La mujer más abajo, obediente y sumisa. El sexo, “el natural”. Y los migrantes fuera y sometidos a la mayor explotación, son delincuentes, inferiores y falsos. Si fuera necesario, pues un nuevo golpe de Estado …..

Ese proyecto político de PP-Vox-Ciudadanos pasa por horas bajas, porque el bloque oligárquico-burgués ha valorado que no es el proyecto político adecuado para la defensa de sus intereses en el momento actual. Pero ese poder burgués siempre tiene esta opción en la recámara, para cuando sea necesaria. En su versión más fascista o menos fascista, según el desarrollo de la lucha de clases, y el miedo de la burguesía al ascenso del poder del proletariado. Y, en estos tiempos, lo cual es una cierta novedad, también el miedo al avance de las mujeres en su lucha antipatriarcal.

LA ESPAÑA DE LA SOCIALDEMOCRACIA

La España del PSOE-UP es la propuesta política para el lavado de cara, más eficaz en estos momentos, de la dictadura del capital. Progresista, moderado y dialogante. Un estilo más “moderno”. Es la propuesta política que gusta a las clases medias, y a una parte de la clase obrera cooptada por los encantos de las dos socialdemocracias, la vieja y la nueva. Esa seducción encantadora no libra a España del dominio del capital monopolista, de los banqueros feroces, pero aprueba una tasa Google que se presenta de difícil cobro, como amago a los más feroces representantes del capitalismo financiero. Habla de derogar la contrarreforma laboral de 2012 pero se queda en un artículo que no inquieta a la patronal especialmente. Se aproxima a la cuestión de género, y promete mejoras muy deseadas ante la hispánica violencia machista, sin enfrentar la estructura patriarcal dominante. Pero las camareras de piso siguen cargando con sus más de veinte habitaciones y sus pobres salarios. La patria no es tan rancia para ellos, pero tampoco cuestionan a la monarquía y despliegan por toda la geografía internacional sus tropas de invasión, saqueo y pillaje imperialista. Ni tan siquiera se atreven a retirarlas de alguno de los numerosos países donde intervienen esas fuerzas mercenarias españolas. Nada de tocar al Ejército, y a las cúpulas policiales, controladas por el franquismo y el fascismo. Nada de salida de la OTAN, donde nos metió el otro Felipe. La inmigración en estos días va de vallas más altas, expulsiones en caliente, retornos forzados a países en guerra. “Es legal” expulsar en vuelos a Nuadibú a migrantes procedentes de un país en guerra como Mali (2.000 km.). Este país también con intervención de mercenarios españoles. Igualmente se retorna por la vía forzada a esas valientes mujeres africanas, que suben embarazadas a una patera, con la esperanza de que el parto les facilite el asilo. No, tampoco así se las acoge, son su bebé en brazos o con el recuerdo trágico del bebé fallecido en el parto en alta mar, esas valientes mujeres también son devueltas de forma forzada a cualquier país, y dejadas allí a su suerte. Para ellas no hay protección alguna contra la violencia de género. Este proyecto no cuestiona la usurpación de la monarquía de los Borbones, y trabaja en colaboración con ella para negar una solución democrática a la cuestión del Estado plurinacional. Así presos y presas de Euskadi siguen en prisión.

Con ese encanto pequeño-burgués la España de PSOE-UP tampoco supera su fracasado proyecto histórico. La dictadura del capital se adapta, pero no desiste, no renuncia. El capital monopolista tiene la cobertura del Estado, y del gobierno, para su expolio internacional, militar y financiero. Y la clase obrera sigue –y seguirá- sometida a una dura sobreexplotación, con cincuenta euros más, y a la pobreza y marginalidad social que recientemente denunciaba, ¡cosas de la vida!, un relator de la ONU en su viaje a nuestro país.

FRACASO DE LAS DOS ESPAÑAS

Ninguna de esas dos Españas representa una solución para los problemas históricos de la formación social española. Problemas generados por un proceso secular marcado por el atraso, la opresión, el fanatismo religioso, el machismo opresor, el caciquismo terrateniente, la nobleza, la monarquía, etc. Que expresado en hechos históricos se concretan en: Inquisición, expulsión de los judíos, expulsión de los moriscos, genocidio latinoamericano, guerras religiosas y sumisión a Roma, pacto nobleza-burguesía, guerras carlistas, represión nacional, militarismo, golpes de Estado, violencia extrema contra cualquier proceso modernizador o democrático, etc.

Ninguna de esas dos Españas materializará su pretendido proyecto político. Ninguna de las dos tiene la más mínima voluntad (o siquiera la comprensión necesaria), para liquidar una construcción histórica de fracasos, y de repetidas renuncias a un proyecto democrático y social a la altura de los tiempos, y de las exigencias de la mayoría social.

Además, y precisamente por su pertinaz naufragio político, ambas Españas de la burguesía cargan sobre ellas con la espada de Damocles de que, con su violencia recurrente, puedan llegar a provocar tal grado de ruptura de los nexos necesarios, que hagan inviable el desarrollo futuro de un proyecto revolucionario, nacional y unitario, que supere el actual estado de cosas, por mucho empeño que por nuestra parte pongamos en ello.

La sociedad de clases en un Estado plurinacional no aguanta cualquier grado de violencia, de tal forma que lo que hasta hoy todavía es una posibilidad de futuro proyecto unitario para el país, se corre el riesgo de que la violencia del poder dominante liquide los nexos necesarios para hacerlo posible, y haga inviable esa posibilidad histórica.

Esta es la radiografía más rigurosa de lo que hoy están escenificando, en la vida parlamentaria, los rifirrafes de los representantes de las dos fracasadas Españas.

UNA SALIDA DE CLASE, REVOLUCIONARIA

La salida a la actual crisis del sistema de dominación no estará, por tanto, en la continuidad del, tantas veces fracasado, proyecto burgués para el Estado Español.

La superación de la actual crisis institucional multifacética, crisis en todos los órdenes de la estructura social, solo será posible a partir de un nuevo proyecto histórico para este país.

Un nuevo proyecto histórico dirigido por la clase obrera, en combativa alianza con sectores amplios del movimiento popular. Un proyecto hegemonizado por quienes siempre han sido las víctimas de la dominación oligárquico-burguesa-monárquica, y que objetivamente necesitan de su unidad para construir un proyecto fuerte que pueda alcanzar la victoria. Esa propuesta de futuro es la República Socialista de carácter Confederal.

La línea táctica para hacer avanzar ese nuevo proyecto empieza por desarrollar una acción política cotidiana, con una audaz ofensiva contra los principales mecanismos de legitimación del poder burgués: la monarquía, el sistema judicial, el ejército y los cuerpos policiales, la educación, la memoria histórica enterrada, la sumisión de las mujeres, la paz social, la sobreexplotación, la guerra imperialista, el control de la Iglesia sobre la vida civil, la UE, ….

Un proceso de acumulación de fuerzas que levante un imparable movimiento de masas transformador, guiado por las banderas del socialismo, la autodeterminación, el internacionalismo proletario, la liberación de la mujer, la paz entre pueblos.

El XI Congreso del PCPE enfrenta un objetivo de primer orden, dar pasos decididos en la formulación más pormenorizada de esta estrategia revolucionaria, antes de que esta burguesía –fascista, liberal o socialdemócrata- lo haga todo más complicado ……