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Una vez publicada la EPA 2019 podemos comprobar que el capital en su necesidad de mantener o recuperar su tasa de ganancias sigue castigando a la clase obrera principalmente a través de la extracción del máximo de plusvalía, para lo que necesita del ejército de reserva de obreras y obreros en paro. En esta situación de sobreexplotación del capital es la mujer quien sufre la más elevada explotación.

El  paro o trabajos con bajos salarios sitúan a la mujer obrera en  una alta vulnerabilidad social y económica colocándola en un escalón social inferior respecto a sus compañeros obreros. Más allá de los titulares luminosos con los que quieren hacernos creer que en el capitalismo es posible la igualdad entre sexos, la cruda realidad objetiva nos demuestra que la cacareada igualdad no va más allá de las altisonantes declaraciones políticas.

La afirmación que desde una posición colectiva una y otra vez el PCPE situamos y, con la que demostramos y denunciamos que en el capitalismo de ninguna forma puede ser superada la concepción ideológica y práctica política patriarcal, es ratificada cuando a través de los datos se demuestra el papel real que el capital asigna y en el cual mantiene a la mujer. En el capitalismo la mujer obrera sufre una acentuada doble opresión: la primera, por su condición sexual, siéndole asignado el papel destinado a la reproducción, extendiendo este a toda la vida útil de las obreras que en su edad madura son obligadas a ejercer de cuidadoras de los mayores y personas dependientes;  la segunda, en su condición de obrera ocupan una posición inferior, o más débil, en las relaciones de producción, asignándoles principalmente trabajos en el sector  servicios y en los  demás sectores   los trabajos peor remunerados.


Paro mujeres menores de 25

Paro mujeres mayores de 24 años

Paro mujeres menores de 20 años

Paro mujeres entre 20 y 24

Paro mujeres entre 25 y 54

Paro mujeres mayores de 54

Diciembre 2019

32,1%

 

14,4%

 

46,6%

 

29,4%

 

14,6%

 

13,6%

En esta realidad de sobreexplotación en la que millones de obreras están inmersas, las cifras de paro y brecha salarial demuestran que el capital y sus gobiernos de turno, en ocasiones más reaccionarios, en otras enmascarados tras la imagen de progresistas más allá de su intereses de clase explotadora, para nada les interesa la situación real de las mujeres obreras.

Paro hombres menores de 25

Paro hombres mayores de 24

Paro hombre menores de 20 años

Paro hombres entre 20 y 24

Paro hombres entre 25 y 54

Paro hombres mayores de 54

Diciembre 2019

29,3%

 

11,0%

 

42,1%

 

26,4%

 

10,9%

 

11,3%

En el informe del INE se demuestra que la mujer sufre la lacra del paro con mayor violencia que los hombres y que la brecha salarial es una permanente en este sistema.

La  diferencias son notables entre el salario medio de las mujeres y de los hombres: mientras que ellas cobraron de media 1.708,4 euros, la cuantía de ellos alcanzó los 2.161,3 (452,9 euros más), lo que implica una brecha salarial del 20,95%, superior a la del año anterior, cuando era del 20,18%.

 Es necesario desarrollar todo un trabajo organizativo que sitúe a las obreras y obreros en las condiciones de poder confrontar con garantías de victoria contra el capital y sus lacayos, victoria de las productoras y productores que abrirá las puertas a un nuevo modelo político y económico que liberará al conjunto de la clase obrera de la dictadura del capitalismo.

Juan J. Sánchez