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Malditos seáis mil veces. Os dejáis la piel de las manos aplaudiendo desde balcones mientras votáis los recortes en sanidad, insultáis a quienes salen y seguís viendo y tragando vuestros programas basura. Algunos han quemado colonias de murciélagos, aún no les llegó que el culpable no era el murciélago, veréis cómo se los comen los mosquitos este verano, y padecerán dengue y malaria porque no habrá quien se coma a esos mosquitos.

Y aplaudiréis en un orgasmo endogámico policías a médicos, médicos a policías, y se os olvida cuando unos pegaban a otros por las reclamaciones de una sanidad pública, la que ahora habéis descubierto todos. Porque también en esta crisis hay clases medias y medias altas y medias bajas, pero no aplaudís a los trabajadores de la construcción, ni aplaudís desde los balcones a los trabajadores de la limpieza, porque seguís siendo igual de hipócritas que siempre, eso no ha cambiado.

Y no aplaudiréis al que enviaron a casa a trabajar en remoto, porque aunque el mundo se hunda hay que seguir produciendo, y nadie se planteó si su casa tenía internet, o una habitación donde trabajar Y las casas de los pobres también se convirtieron en hospitales de campaña.

Y ayer murió un teniente coronel de la Guardia Civil y un policía local, y a diario con o sin coronavirus, mueren 2 personas en accidentes de trabajo. Y no se dan cuenta, unos y otros, que por encima de su corporativismo son clase obrera. No conozco a ningún Guardia Civil, ni Policía, ni militar que viva de las rentas del capital. Ellos también son obreros, pasa que a veces se le olvida, les inculcan el olvido para que no recuerden de donde vienen, y que nuestras leyes son creadas para defender a la minoría que no es clase trabajadora. Y les darán medallas para que sigan olvidando y complementos salariales, pero al obrero muerto en la construcción o en la fábrica no le darán ni lo uno ni lo otro, y en el fondo, los dos son lo mismo. Todos somos la misma jodida clase obrera.

Y volverá la normalidad después de la pandemia y a los FCSE se les olvidarán los médicos y las cajeras y los transportistas y los jornaleros, y se os olvidará que esta pandemia es una enfermedad de clase, os debería enseñar que todos sois clase trabajadora, todos vivís de vuestro trabajo.

Y volverás, tú médico, tú ingeniero, tú autónomo, al supermercado y mirarás por encima del hombro a la cajera, al reponedor, al de limpieza. Y se os seguirá olvidando que somos todos los que creamos riqueza, que cuando el país se para, los que viven del capital tiemblan. Y se os seguirá olvidando que sois pueblo y que el virus no era catalán ni vasco ni chino, ni tenía sexo ni religión, ni el la lo virus...

Ni los alemanes combatieron mejor el virus, ni los belgas, ni los todopoderosos norteamericanos.

Y se nos olvidará que quienes ayudaron en la pandemia no fue la OTAN, no fue la UE, no fueron los ricos, no fueron los tertulianos ni los futbolistas. Todos ellos viven en sus mansiones y en sus tierras "confinados" en miles de m2. 

No he visto que la Bolsa se cierre, siguen especulando en medio de la pandemia y nadie se indigna, la economía por encima de la gente.

Cuando acabe la pandemia, yo seguiré defendiendo a la cajera, al personal sanitario, al de limpieza, al constructor o a los policías y guardias de a pie, y no me veréis criticarlos por ser obreros. No me arrancaré las vestiduras cuando hagan una huelga y me fastidien mi viajito de placer a Nueva York, ni llegar tarde a mi sesión de spinning. 

Y aún así, nadie es culpable. El enemigo es fuerte y nos miente, nos engaña, el mismo de siempre, y no es el coronavirus, es el capital, el que vive de las rentas, de las plusvalías de nuestro trabajo.

No! Hemos de seguir pensando que quienes levantamos el mundo somos la mayoría, somos los más, somos los que vivimos de un salario y que un mundo mejor es posible.

Despertemos de una vez! 

SOCIALISMO O MUERTE