Compartir

El vertedero de Zaldibar es un caso de ejemplar gestión vasca, nada que ver con la gestión que hicieron desde Madrid con el Prestige. Desde un primer el momento el Gobierno Vasco, con su Lehendakari al frente se pusieron a trabajar en ello, y a decir toda la verdad sobre este asunto. Hay que darles gracias por la campaña que han hecho en ETB en contra de los bulos que circulan sobre Zaldibar, quedando patente su intención por dilucidar Zaldibar.

Por otro lado, es cierto que dijeron que había que despejar la AP-8 porque podía haber coches atrapados, pero es evidente que con las prisas y los nervios se les olvidaría mirar las cámaras de la autopista. En cualquier caso, quien diga que la prioridad del Gobierno Vasco fue reabrir la carretera frente a la salud de los trabajadores miente.

Ejemplo de ello es que, para intentar salvar a Joaquín y Alberto, les dijeran a los bomberos en el aviso que se trataba de un corrimiento natural de tierras en el monte, para que así no perdieran el tiempo en sus quehaceres de bombero como llevar la indumentaria adecuada para una intervención vertedero con toda una clase de productos tóxicos, que con la ropa de monte les vale, que ya se dieron cuenta que estaban en un vertedero cuando lo pisaron. Además, Osalan (Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales) avisó lo antes posible de que había amianto en el vertedero, ya que tardó en avisar exactamente el mismo tiempo que se necesitó para reabrir una calzada de la autopista.

Que se hallasen fibras de amianto en las ropas de estos bomberos fue sin duda mala suerte, gajes del oficio, algo inevitable y del que no se puede culpar a nadie. Además, no todo el mundo se muere por el amianto, por ejemplo, el obrero de CAF cuya mujer murió por limpiar sus buzos con amianto sigue vivo y 5 años después ha cobrado la indemnización por su mujer.

Por otro lado, está la evidente labor que hicieron por informar a la población local de la toxicidad del aire del incendio, sólo tardaron poco más de una semana en decir que había dioxinas y furanos en cantidad 50 veces superior a lo normal. Además, no está del todo claro que causen cáncer, no hay que creerse todo lo que diga la OMS, que si fue el Lehendakari es porque el aire es puro. Si es que, qué bueno es Iñigo Urkullu, que casi llegó tarde a inaugurar el tranvía de Gasteiz por acudir a los primeros minutos de una reunión de crisis de Zaldibar, para que luego digan que sólo fue a sacarse la foto.

Igualmente, la gestión fue muy eficiente, ya que, para no derrochar dinero en análisis del aire, se dejaron de medir dioxinas y furanos tras apagar el incendio, la gente que dice que tardan semanas en reducirse es muy exagerada, y los otros incendios que se reactivaron eran chiquitines.

La prioridad sigue siendo encontrar a los trabajadores, los sindicatos sólo entorpecen pidiendo que se hagan controles de salud a los que trabajan en el vertedero y en la autopista. Si Osalan ha dicho que no hace falta, es que no hace falta, que su objetivo es mejorar la salud laboral, no como los sindicatos que sólo atacan al tejido empresarial.

En resumen, la gestión del Gobierno Vasco es intachable, han hecho todo lo posible por la salud y el bienestar de los trabajadores, su gestión ha sido completamente transparente, y que su prioridad haya sido el beneficio económico privatizando y haciendo negocio de las basuras es un bulo.

Ekaitz