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De la experiencia de movilización y organización desarrollada durante los últimos años, los vecinos y vecinas miembros del movimiento asambleario vecinal que viene protagonizando la lucha por un Parque Central en los terrenos de ADIF por los que entraba el ferrocarril en la ciudad de Alacant, hemos decidido dar un paso más y constituirnos como Asociación vecinal.

Sin dejar en ningún momento de marcarnos objetivos de trabajo, como los que hasta ahora hemos venido desarrollando, el avance político de nuestras posiciones entre el vecindario, nos obliga a dar un paso más en la línea de consolidar una estructura organizativa estable para facilitar la participación a todos los niveles de las personas que se interesan por nuestro trabajo.

Del reparto inicial de octavillas bajo el Puente Rojo, para socializar una posición de exigencia en la defensa de lo que entendemos son derechos irrenunciables de los barrios populares del Sur de la ciudad, pasamos, sin olvidar la intervención en un Pleno municipal, a la convocatoria de concentraciones, asambleas, y hasta una manifestación. Actividades todas ellas, en las que han participado cientos de personas dispuestas a movilizarse para denunciar el abandono de sus barrios y exigir sus derechos como alicantinos y alicantinas.

Ahora, como decíamos anteriormente, la prioridad absoluta para seguir creciendo y fortaleciéndonos, es dotarnos de una organización estable que abra cauces de participación de quienes decidan organizarse y luchar.

Alacant es una ciudad profundamente segregada en la que existen unas zonas privilegiadas con unas dotaciones excepcionales, y una gran masa de barrios obreros con unos servicios e instalaciones cada día más precarios y deficientes. No es casualidad, ni muchos menos, es simple y llanamente el clasismo amnésico de los gobiernos locales – y autonómicos y centrales también- que solo se preocupan de nuestros barrios para pedir el voto. No les interesan nuestros problemas; ni ellos viven entre nosotros/as, ni tampoco los empresarios que les corrompen a diario. Su mundo se limita a los coches oficiales, comilonas en las que comprometer buenos negocios, y a reproducir la élite que, mientras a muchos no les llegan los ingresos a fin de mes, se sigue llenando los bolsillos a costa del presupuesto municipal.

Pero tras décadas de un movimiento vecinal absolutamente incapaz, que solo hallaba su representatividad en el reconocimiento institucional, es la hora de poner en pie una estructura vecinal participativa que únicamente busque su reconocimiento en el de un vecindarios organizado y consciente de su fuerza para exigir sus derechos, y lograrlos.

No podemos –ni queremos- abarcar todo, pues para ello ya están otras organizaciones representativas del movimiento obrero y popular como sindicatos, partidos políticos, asociaciones culturales, feministas, ecologistas…, con los que participaremos cuando entendamos que sus reivindicaciones ayudan a mejorar la realidad de nuestros barrios, pero nuestros objetivos son muy concretos, y son los que nos ocupan prioritariamente:.

  • PARQUE CENTRAL, YA
  • PASOS PEATONALES ENTRE BARRIOS
  • ACABAR CON LA ESCOMBRERA Y LIMPIEZA Y DESRATIZACIÓN DEL ENTORNO

Luchamos contra ADIF, el Ajuntament, la Generalitat y el Gobierno Central; todos ellos miembros de la Sociedad Avant que es la gestora de las actuaciones que se lleven a cabo en la zona. Sabemos que no es una batalla fácil, pues ya son décadas las que se lleva delegando nuestro futuro a la voluntad de quienes solo ven en los terrenos liberados una oportunidad para seguir especulando, y los resultados son palmarios:

  • ESCOMBROS, BARRIOS INCOMUNICADOS Y RATAS.

Pero ahora hemos aprendido que hay una herramienta que nos hace invencibles:

La UNIDAD y la MOVILIZACIÓN consciente de quienes sí vivimos en los barrios y padecemos a diario la incomunicación, los escombros y las ratas.

Con la experiencia de Vecindario por un Parque Central - que ya acumula una fecunda experiencia -, se abre una oportunidad de trabajo y organización para los vecinos y vecinas que, marcando claramente sus objetivos, no parará hasta conseguirlos por la presión de los que hoy somos cientos, pero que mañana seremos miles.

Tomen nota señores gobernantes y empresarios al acecho de hacer negocio con los terrenos del tren:

No solo sabemos lo que queremos, sino que también conocemos que solo lo conseguiremos, si nos mantenemos unidos, movilizados, ajenos a sus prebendas, e independientes de su pretendida lógica de meternos en casa y dejar que sean otros quienes decidan por nosotros/as nuestro Presente y Futuro.

Julio Díaz