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Entre los días 5 y 15 de diciembre tiene lugar en la Habana el 35 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. En esta ocasión sin la presencia de su fundador y presidente, Alfredo Guevara, fallecido el pasado mes de abril en la capital cubana a la edad de 87 años, y al que el certamen rinde homenaje. El primer festival tuvo lugar en 1979, y desde entonces la cita ha sido respetada cada año, así como sus principios programáticos, es decir “reconocer y difundir las obras cinematográficas que contribuyan, a partir de su significación y sus valores artísticos, al enriquecimiento y reafirmación de la identidad cultural latinoamericana y caribeña”.

Este año el popular festival ha sido inaugurado en la sala Karl Marx con la proyección del filme chileno “Gloria”, del joven realizador Sebastián Lelio, uno de los grandes éxitos del cine latinoamericano en 2013 y fuerte contendiente en el concurso de veintiún largometrajes de ficción, representando las cinematografías de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Cuba, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela. España participa en la producción de 6 de esos largometrajes. Entre los que se esperan con especial interés: “Heli” del mexicano Amat Escalante, “Wakolda”, de la argentina Lucía Puenzo, “El lugar del hijo”, del uruguayo Manuel Nieto o “Boccaccerías habaneras”, del cubano Arturo Sotto Díaz. En total se presentan más de 450 películas en La Casa del Festival y en una docena de cines del Vedado capitalino, 125 de ellas en competición en los apartados de Ficción, Documental, Cortometrajes, Animación y Operas Primas. Por otra parte, se organizan encuentros, seminarios y talleres sobre diversos temas de interés cultural y, en especial, cinematográfico, así como la sección “Latinoamérica en perspectiva”, una rica muestra dividida en temáticas como la religión, la violencia o la emigración, y que exhibe decenas de películas fuera de concurso. Por ejemplo, las interesantísimas: “Puerta de hierro, el exilio de Perón”, del argentino Victor Laplace; “Insurgentes”, del boliviano Jorge Sanjinés; “Esther en alguna parte”, del cubano Gerardo Chijona o “Flores raras” del brasileño Bruno Barreto.

Asimismo, el programa del festival acoge una amplia y representativa muestra de cine contemporáneo internacional y, entre las aportaciones especiales, destacan el documental argentino “Mercedes Sosa, la voz de Latinoamérica”, la serie “La historia no contada de los Estados Unidos”, de Oliver Stone y “Mundo invisible”, un compendio de relatos de ficción a cargo de cineastas de renombre como Wim Wenders, Manoel de Oliveira y Atom Egoyan.

En definitiva, un festival que, un año más, cumple con sus expectativas, y principalmente con la de ser el gran escaparate del mejor cine de América Latina. Una edición 2013, de la que se sentiría particularmente orgulloso su desaparecido fundador, Alfredo Guevara, quien, según palabras de Iván Giroud, director general del evento, “permanecerá indisolublemente ligado al Festival”.

Rosebud.