
Hace unos meses, ante las amenazas de Estados Unidos de querer aumentar los aranceles al 70% de los productos importados del viejo continente, la pizpireta presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (Rosie, para los amigos), declaraba al respecto que “las consecuencias serán nefastas para millones de personas”. ¡Cómo lo sabe la muy bribona! Añadiendo, algo contrariada pero sin que la sangre llegara al río, que la “contrapartida europea estaba preparada” y que “se responderá a la altura de las imposiciones estadounidenses”. Finalmente, la presidenta del ejecutivo europeo afirmaba entonces que todo ese tira y afloja mercantil “se dará a conocer en el momento oportuno”. Lo que, según sabiondos expertos internacionales, hacía presagiar posibles agravios al imperialista Tío Sam. Y bueno, el tiempo pasó, las moviditas aguas se calmaron con los porcentajes que unos (EE. UU.) y otra (UE) barajaban, y la cosa entre la burguesa von der Leyen y su jefe, el truculento magnate Donald Trump, quedó en stand by. Así hasta que el 9 de julio la Leyen aseguró que, ante la carta enviada por el mandatario yanqui conminando con nuevos gravámenes a partir del 1 de agosto, la UE estaba “preparada para todos los escenarios” y “dispuesta a defender firmemente sus intereses frente a las exigencias de la Casa Blanca”. ¡Toma ya!, exclamaron algunos. Y el IBEX 35, ipso facto, subió como la espuma.
Vivir para ver
Así las cosas, la esposa del aristócrata Echter von der Leyen, recelosa por la que se avecinaba, cogió sus bártulos y el pasado 27 de julio se personó dócilmente donde el multimillonario norteamericano la había convocado, para alcanzar un pacto sobre los controvertidos aranceles: el ostentoso complejo de golf de su propiedad en Turnberry, en Escocia. Y allí, entre bola y bola del lujoso deporte y algún que otro apetitoso rosbif, la von der Leyen se fue tragando también, como lo hizo Zelenski en su día, todo lo que el petulante Trump le notificaba.
De entrada, para caldear el ambiente, le espetó que no estaba de buen humor, pero que llegarían a un acuerdo si hacía lo que él y su Gobierno querían. Y enumeró: aranceles al 15% para las exportaciones europeas (12 puntos más de lo que se pagaba) y del 50% para el acero y el aluminio; exención arancelaria en el mercado europeo para los productos yanquis (hasta ahora pagaban una media de menos del 3%); inversión por parte de la UE de 600.000 millones de dólares y aumentar la adquisición de equipamiento militar en EE. UU., así como destinar 750.000 millones de dólares en gas licuado y combustible nuclear norteamericanos. La von der Leyen, en nombre de los 27 gobiernos comparsas que componen la capitalista UE, asintió sin rechistar. Miento, tras confirmarle al “amigo americano” la aceptación del 0% de gravamen exigido para todos sus productos en Europa, manifestó sin descojonarse que “el acuerdo conseguido crea certeza en tiempo de incertidumbre, ofreciendo, además, estabilidad y previsibilidad”. ¡Joder! Y hay quien sostiene todavía que la lucha del PCPE contra la UE, el euro y la OTAN es exagerada y trasnochada. ¡Vivir para ver!
José L. Quirante
Guerra Tarifária: A UE vassala do Tio Sam

Há alguns meses, perante as ameaças dos Estados Unidos de querer aumentar as tarifas sobre 70 % dos produtos importados do velho continente, a espaventada presidenta da Comissão Europeia, Ursula von der Leyen ("Rosie", para os íntimos), declarou que "as consequências serão nefastas para milhões de pessoas". Bem o sabe a velhaca! E algo contrariada, mas sem deixar a situação descambar, acrescentou que "a resposta europeia estava preparada" e que "se responderá à altura das imposições estadunidenses". Finalmente, a presidenta do executivo europeu afirmava então que todo este cabo-de-guerra comercial seria "revelado no momento oportuno" —o que, segundo sabichões internacionais, pressagiava possíveis retaliações ao imperialista Tio Sam.
O tempo passou, as águas revoltas acalmaram com as percentagens que uns (EUA) e outra (UE) baralhavam, e o conflito entre a burguesa Von der Leyen e o seu chefe, o truculento magnata Donald Trump, ficou em stand by. Até que, a 9 de julho, a Leyen afirmou que, perante a carta enviada pelo mandatário ianque ameaçando com novas tarifas a partir do 1.º de agosto, a UE estava "preparada para todos os cenários" e "pronta a defender firmemente os seus interesses contra as exigências da Casa Branca». Ora toma!, exclamaram alguns. E o Ibex 35, ipso facto, disparou como espuma.
Viver para ver
Assim, a esposa do aristocrata Echter von der Leyen, receosa com o que aí vinha, pegou nas suas tralhas e, o passado 27 de julho, apresentou-se dócil onde o bilionário norte-americano a convocara para negociar um pacto sobre as controvertidas tarifas: o opulento campo de golfe de Turnberry, na Escócia, propriedade do magnata. E ali, entre bola e bola do luxuoso desporto e algum que outro suculento rosbif, a Von der Leyen foi engolindo também, tal como Zelensky no seu tempo, tudo o que o petulante Trump lhe notificava.
Logo de início, para aquecer o ambiente, atirou-lhe que não estava de bom humor, mas que chegariam a um acordo se ela fizesse o que ele e o seu Governo queriam. E enumerou: Tarifas de 15 % para exportações europeias (12 pontos acima do que se pagava), e do 50 % para o aço e o alumínio; isenção tarifária no mercado europeu para os produtos ianques (até agora pagavam menos de 3 %); investimento por parte da UE de 600 mil milhões de dólares e aumentar a aquisição de equipamento militar em EUA; bem como destinar 750 mil milhões de dólares em gás liquefeito e combustível nuclear norte-americanos.
A Von der Leyen, em nome dos 27 governos fantoches da capitalista UE, aquiesceu sem pestanejar. Minto: depois de confirmar-lhe ao "amigo americano" a aceitação do 0 % de taxas para todos os produtos ianques na Europa, manifestou, sem se desmanchar em risos, que "este acordo cria certeza em tempos de incerteza, oferecendo, ademais, estabilidade e previsibilidade". Porra! E ainda há quem diga que a luta do PCPE contra a UE, o euro e a OTAN é exagerada e ultrapassada. Viver para ver!
José L. Quirante











