El 15 de junio de 1967 nace en Beirut Soha, cuyo padre sindicalista y miembro del Partido Comunista Libanés supuso una influencia decisiva. Se crió en Deir Mimas y en 1978, contando con 11 años, vivió la invasión sionista del Líbano. Oficialmente los ocupantes se retiraron ese mismo año dejando a sus  títeres colaboracionistas: el Ejército del Líbano del Sur (ELS).

Con 15 años se unió al Partido Comunista Libanés; militante activa, encabezó las luchas de la Unión de la Juventud Democrática Libanesa. Corría el año 1982, con una nueva invasión y ocupación del Líbano, también las matanzas de Sabra y Chatila auspiciadas por los sionistas tras la salida de las milicias palestinas.

Estudiante en la universidad de Beirut; por su actividad política sufrió múltiples amenazas de muerte (incluidas las del partido Amal), siendo objeto de numerosos ataques: también uno con ácido, que falló pero dejó quemaduras menores a su madre.

En 1986 entró a formar parte del Movimiento Nacional de Resistencia Libanesa (Jammoul). El 17 de noviembre de 1988 hirió y dejó lisiado al general y criminal jefe del ELS, que colaboraba con el ente sionista ocupante. Tenía 21 años e inmediatamente fue detenida y llevada a la cámara de horrores y prisión clandestina de Khiam, que tenían los sionistas en el sur del Líbano.

Allí, en ese punto oscuro de la historia, con sesiones diarias de tortura y  descargas eléctricas, privaciones de alimento, castigos y silencio obligado, sin lavabos, sin visitas y donde las personas desaparecían en un pozo de horror, pasó 10 años, 6 de ellos en confinamiento solitario en una diminuta celda en la que únicamente se podía estar sentada. Resistir en ese metro cuadrado será su meta. Llegar cuerda al día que sea liberada, aunque no sepa si ese día llegará. Fue liberada el 3 de septiembre de 1998 en un intercambio de prisioneros y tras una intensa campaña internacional.

El documental “Todo y nada”, “Résistante”  y “La fenêtre: Camp de Khiam” (2014) coescrito con la periodista libanesa Cosette Elias Ibrahim, también ex-detenida de Khiam y liberada en el año 2000, dan amplio testimonio de aquellos años y de las condiciones, de ayer y actualmente, de presos y presas en los centros de exterminio del sionismo.

Tras su liberación se mudó a Francia y luego a Ginebra. Hoy sigue activa en la defensa de un Líbano libre, democrático y no sectario, y con la lucha palestina. Sus posiciones sobre la ocupación, los asentamientos ilegales o los derechos inalienables del pueblo palestino, incluido el derecho a la libre determinación, la hacen objetivo de la represión política.

Mantiene un propósito claro: «La resistencia para mí es una misión y uno de los deberes de esa misión es hablar sobre ello».

Ana Muñoz

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