Solo han pasado 15 días desde que el pasado 31 de marzo el Consejo de Ministros acordara indultar a las seis sindicalistas de la CNT (cinco mujeres y un hombre) conocidas como “Las 6 de la Suiza”. Una vez pasada la lógica alegría inicial que supone para uno la salida de prisión de una sindicalista por ejercer su labor, merece la pena pararnos un poco, y sacar algunas conclusiones que nos permitan mejorar nuestro desempeño en la acción sindical organizada.

1. Hacer sindicalismo no es delito.

Hay que empezar por aquí. Lo pinten como lo pinten. Se ponga la patronal, el gobierno o la ultraderecha como se ponga, hacer sindicalismo no es delito. Defender los derechos de la clase trabajadora bajo este sistema de la dictadura del capital, no es delito. Seguiremos defendiendo nuestros derechos le pese a quien le pese.

Las seis compañeras sindicalistas se defendían como podían ante un abuso patronal, denunciando públicamente este abuso. Por eso no debieron entrar nunca en prisión. Pero el sistema es el que es, la justicia es burguesa y defiende a quién defiende. Hasta que nuestra clase no conquiste el socialismo esto no debemos olvidarlo.

2. La importancia de la denuncia política.

Todo abuso que suframos como clase, toda sanción, toda represión debe denunciarse públicamente y no quedar en lo interno. Hagamos de cada ataque, un golpe directo “en la cara” de nuestro enemigo de clase a través de la denuncia política. Ya sea a través de campañas de denuncia, ruedas de prensa, entrevistas en los medios de comunicación, actos multitudinarios, lo que se nos ocurra, seamos originales. Pero no dejemos en silencio una agresión, porque entonces ya empiezan a salirse con la suya y a ganar esta batalla.

La campaña que se tejió alrededor del caso de las 6 de la Suiza ha sido importantísima para meter presión en la calle. Hablamos de unos hechos que tuvieron lugar hace 9 años. Hablamos de una campaña de apoyo para aglutinar fuerzas, para mantener activa la lucha por la libertad de las 6 compañeras, para recaudar fondos para sufragar gastos derivados. Esta campaña generó una ola de solidaridad y de apoyo mutuo.

3. Una política de alianzas acorde al nivel de represión.

En toda lucha, y por tanto también en una campaña antirrepresiva, tiene una enorme importancia los apoyos que se vayan sumando a la misma. Desde una plantilla, hasta una organización obrera y sindical. Todo suma y nada debe descartarse por pequeño que sea.

En el caso que nos ocupa, junto a la CNT y el grupo de apoyo Sofitu se han posicionado otras organizaciones sindicales como CGT, CCOO, UGT, Solidaridad Obrera, CoBas o el SAT así como otros colectivos obreros de menor tamaño. Este tipo de apoyos son claves para que el impacto de la repuesta de solidaridad y la presión sean de la mayor intensidad posible.

4. ¿Indulto o Amnistía?

Aunque en el caso de las 6 de la Suiza, el Gobierno les ha dado un indulto, muchos preferimos la amnistía. Pero, ¿qué diferencia hay? Permítanme por la limitación del espacio, remitirles a un clarificador artículo1  de los compañeros y compañeras del Movimiento Antirrepresivo de Madrid publicado en el medio La Haine en fechas recientes.

Bonus track: Esto no acaba aquí. Hay más casos de represión sindical pendientes.

Queremos acordarnos, aquí y ahora, de uno de esos casos pendientes. El de las Listas Negras en la Bahía de Cádiz2. Mucha fuerza para Manuel Balber y Jesús Galván. Porque hacer sindicalismo no es delito.

Joseba Gálvez

1 https://madrid.lahaine.org/a-vueltas-con-los-indultos

2 https://www.publico.es/sociedad/subidos-grua-listas-negras-metal-cadiz-bajaremos-den-trabajo.html

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