
Con este título, y el subtítulo “Con la salud de las trabajadoras no se juega”, la Sección Sindical del Consejo Sindical Obrero en la Universidad Miguel Hernández organizó una mesa redonda conmemorando el 8 de Marzo del presente año. Y es que, por mucho que se empeñe la ONU y parte del movimiento feminista, este es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Las de la clase dominante sufren enfermedades, pero no relacionadas con el puesto de trabajo; tendrán conflictos, pero no trabajo-familia; puede que hasta sufran brechas de género, pero no en algo tan grave como la salud laboral.
“Los accidentes y las enfermedades causadas por el trabajo son la expresión más dramática del conflicto capital-trabajo…” (1) en los centros en que se nos extrae la plusvalía. La alianza patriarcado-capital origina brechas, quizás las más crueles, también en la salud y seguridad laboral. Y aunque según el parámetro esas brechas funcionan en ambos sentidos, las trabajadoras padecen la peor de todas, el subregistro. Lo que no interesa no se registra y, por tanto, tampoco se previene.
El cuadro de enfermedades profesionales vigente en España (RD 1299/2006) excluye las patologías específicas de las mujeres y minimiza las ocupaciones más feminizadas, generalmente menos prestigiadas y peor retribuidas, ligadas a las vitales tareas de cuidados, limpieza… Pese a todo, la realidad es tozuda y en 2024 las trabajadoras representaron el 54 % de los partes comunicados de enfermedad profesional en el Estado español, siendo el índice de incidencia (número de casos por cada 100.000 trabajadoras y trabajadores ocupados) en trabajadoras un 34 % superior al de sus compañeros varones (1).
Resulta llamativo que, tanto en mujeres como en hombres, el índice de incidencia de enfermedades laborales ¡sin baja! supere al de aquellas con baja, muy probablemente reflejando elevados niveles de precariedad y presentismo, que significa ir a trabajar estando enferma o enfermo, a pesar de que la patronal retuerza el término a favor de sus intereses de clase. Pues bien, el valor de este índice es de 90.5 en mujeres y 62.9 en hombres (1).
El cáncer laboral y su (infra) reconocimiento ejemplifican nítidamente tanto la contradicción capital-trabajo como las brechas de género. Estudios epidemiológicos estiman que entre el 4 y el 10 % de los cánceres se originan por exposición a carcinógenos en el puesto de trabajo y que el cáncer supone el 53 % de las muertes laborales en Europa. Se estima que en el Estado español cada año se producen más de 16 000 casos nuevos de cáncer de origen laboral. Sin embargo, en 2024 ¡solo 106! fueron declarados como enfermedad profesional y, de estos, ¡tan sólo 8 fueron en mujeres! Aunque el nivel de reconocimiento es ridículo, mientras en hombres sigue una tendencia creciente en las mujeres es prácticamente nulo (2, ver figura). Eso sí, tal infradeclaración le supone un ahorro de cientos de millones de euros a las Mutuas Patronales, que impunemente transfieren el gasto al Sistema Público de Salud.
Y, muy doloroso, el grupo 6 de enfermedades profesionales causadas por agentes cancerígenos omite los cánceres específicos de mujeres a pesar de las evidencias científicas de la asociación entre la exposición al amianto y el cáncer de ovario o de las exposiciones a plaguicidas, radiaciones ionizantes y trabajo nocturno con el cáncer de mama. Más allá de estas patologías, debemos exigir que ocupaciones altamente feminizadas con exposición a cancerígenos como peluquerías, limpieza o sector sanitario y sociosanitario, sean incluidas en ese cuadro de enfermedades profesionales (2).
La mesa redonda referida al comienzo forma parte de la lucha de nuestra Sección Sindical contra la flagrante discriminación que, frente a una potencial exposición laboral, sufre una plantilla absolutamente feminizada que trabaja para una empresa subcontratada por la Universidad. Mujeres y “colaboración” público-privada. Género y Clase.
José Barril
- Análisis de las Estadísticas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales en España (2024). Secretaría de Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental de CC. OO.
- Informe Cáncer Laboral. Secretaría de Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental de CC. OO (2025).












