Pie de foto: Los "Murales de la Industria de Detroit, muro sur" por Diego Rivera (1932-1933)

Esta es la segunda parte de una serie de dos artículos que aborda la distinción entre trabajo productivo e improductivo en la economía política marxista y su utilidad para analizar la división social del trabajo entre la juventud de extracción obrera y popular. En la parte anterior vimos las categorías de valor marxistas, el trabajo productivo e improductivo y los tres tipos de trabajo improductivo. Este mes examinaremos el debate en el seno de la economía política marxista acerca del lugar que ocupa el trabajo improductivo socialmente necesario (TISN) en la ecuación del valor, así como su relevancia para medir adecuadamente la tendencia de la decreciente tasa de ganancia y para la juventud de extracción obrera y popular, ya que la mayoría de jóvenes están empleados en el sector servicios. Al igual que en la primera parte, incluiremos ejemplos prácticos de la vida laboral de la juventud para facilitar la comprensión de la teoría.

Tradicionalmente, el marxismo ha considerado al TISN como una deducción de la plusvalía a pesar de que muchos trabajadores que realizan TISN no solamente realizan trabajo excedente, sino que también contribuyen a la realización de plusvalías. Por ejemplo, un Profesor Ayudante Doctor que imparte clases en el Grado de Ingeniería Mecánica de la Universidad Politécnica de Valencia contribuye a la realización de plusvalías en la planta de Ford en Almussafes formando a sus futuros ingenieros mecánicos.

Entonces, si los salarios de los trabajadores/as que hacen TISN se consideran un elemento de la plusvalía, estos quedan fuera del circuito del capital; por lo tanto, para situarlos dentro de dicho circuito, deben clasificarse, o bien como capital variable, o bien como capital constante.

El sociólogo marxista canadiense Murray Smith propone que los salarios de los trabajadores que realizan TISN se conciban, desde el punto de vista del capital social, como un coste social indirecto que, junto a la amortización del capital fijo y otros costes derivados de actividades comerciales (contabilidad, cálculo de precios, publicidad, etc.), formen parte de los costes accesorios del capital constante. De esta manera, en la ecuación del valor el capital constante pasa a representar tanto los medios de producción como los medios de reproducción que desempeñan un papel indirecto en la producción de plusvalías. Desde este enfoque, los trabajadores/as que realizan tanto trabajo productivo como TISN son explotados, porque ambos realizan un trabajo excedente no remunerado; mientras que los primeros son explotados en la producción de mercancías, los segundos son explotados en la circulación de mercancías y en la reproducción de la sociedad capitalista.

En este sentido, también podemos considerar como trabajadores que hacen TISN a los funcionarios del Estado capitalista, ya que el Estado funciona como un aparato de reproducción social de las relaciones de producción capitalistas. Por ejemplo, cuando la policía ejecuta un desahucio por impago del alquiler de una pareja de jóvenes inquilinos, los integrantes de este operativo están manteniendo el derecho a la propiedad privada del arrendador de la vivienda.

El enfoque de Smith va acorde con los análisis que realiza Marx en el tercer tomo del Capital que, por desgracia, han sido ignorados por muchos autores marxistas. Como estos costes tienen un carácter social, Marx afirma que ningún individuo en concreto los paga, sino que los financia indirectamente la sociedad a través del pago de los márgenes comerciales y del pago de los impuestos. Por consiguiente, los impuestos recaudados por el Estado capitalista deben entenderse que forman parte del capital constante, al financiar el pago de los salarios de los funcionarios.

En conclusión, los trabajadores/as del sector servicios y del sector público desempeñan una función similar a la del capital constante; por lo tanto, lo correcto es considerar sus salarios como un componente del capital constante, en lugar de tratarlos como una parte deducida de las plusvalías. Este análisis nos aporta una mejor comprensión de la división social del trabajo bajo el capitalismo, ya que demuestra que los trabajadores del sector servicios y los funcionarios sí son explotados, y nos aporta una definición más precisa del capital constante, clave para medir adecuadamente la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. Esto es importante porque en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial se produjo un desequilibrio entre unas esferas de la circulación y el mantenimiento social pujantes y una esfera productiva en declive, que ha producido un incremento en el coste del capital constante y un descenso en la tasa promedio de ganancia de la economía capitalista mundial.

Iago Torres


Fuentes consultadas:

Butovsky, J., Smith, M., & Watterton, J. (2021). Twilight Capitalism. Winnipeg: Fenwood Publishing Company.

Watterton, J. (2023). Profitability and Its Determinants: Operationalizing the ‘Law of the Tendency of the Rate of Profit to Fall’ in the US Economy, 1950–2020. Critical Sociology, 49(7-8), 1173-1188. doi:https://doi.org/10.1177/08969205231160744

batalla_de_ideas2-page001.png