
Escuchar al diputado por Asturias y portavoz de VOX en el congreso, José María Figaredo, no es nada gracioso, aunque pueda meter la pata a menudo y se haya ganado el nombre de Frigodedo o Figalelo. Porque si conocemos un poco la historia de la familia, no hace nada de gracia, que, por cierto, ni el nombre de la familia es Figaredo ni el dinero acumulado explotando a los mineros debería ser suyo.
En los círculos comerciales, financieros y sociales asturianos del primer cuarto del siglo XX, la familia Fernández era conocida popularmente como "los de Figaredo" debido al palacio y las fincas que poseían en esa parroquia de Mieres. Para diferenciarse de un apellido tan común en España, decidieron adoptar legalmente el nombre de su localidad y de ahí viene Figaredo, de la renuncia a su apellido original, por una simple cuestión de clase social.
Y la renuncia a sus apellidos no es el peor de los males de la familia. Los conflictos laborales vinculados a los Figaredo, antes Fernández, abarcan más de un siglo de tensiones industriales en Asturias, dividiéndose principalmente en dos grandes bloques: la minería del carbón hasta que el Estado los tuvo que rescatar y el sector de la estiba portuaria en la actualidad.
Empecemos por la minería, para luego abordar los conflictos en la estiba y los de su tío Rodrigo Rato Figaredo, que todo queda en “familia”
La familia Figaredo constituyó una de las dinastías más influyentes de la burguesía industrial carbonera en Asturias. En 1890 sufrieron una de las primeras grandes huelgas en sus explotaciones, que incluyó la voladura de la residencia patronal por parte de obreros en protesta por sus condiciones laborales.
Pero sin duda, la más sonada y conocida fue la huelga ante el cierre de la mina de figaredo, con 17 meses de conflicto y el secuestro del Industrial y empresario José María Figaredo Sela (abuelo del actual diputado) que fue retenido más de ocho horas en lo alto de un castillete minero. Hay un documental muy interesante al respecto.
Este hecho tuvo lugar después de muchos intentos de negociar mientras el abuelo del portavoz, se negaba a pagar las nóminas de sus trabajadores. El conflicto contó con la solidaridad de toda la comarca y las minas de la zona, sin esa solidaridad no hubiese habido salida al conflicto. Cuatro mineros del Comité de Empresa fueron encarcelados y acusados de secuestro, pero consiguieron que el estado se sentase a negociar, amnistiara a los cuatro más los despedidos durante el franquismo y en el 1980 el INI se hizo cargo de la mina de los figaredo. Es decir, por salvar los puestos de trabajo, el estado también salvó las arcas de los explotadores figaredos.
Ya sin minas, pero con dinero conseguido por concesiones publicas y gracias a la explotación de los mineros, los Figaredo quieren dar la vuelta a la tortilla, cuando les va mal que el estado me rescate, pero cuando algo va bien, que se privatice y allí están ellos para quedárselo. Eso ha ocurrido en la estiba del puerto de Avilés donde hace escasos meses las empresas operadas por ramas de la familia Figaredo están tratando de desmantelar el Centro Portuario de Empleo y provocaron más de 40 días de huelga de los estibadores. El objetivo imponer una privatización encubierta y precarizar las condiciones laborales.
Para finalizar, el tío Rato Figaredo, que no debe dar lecciones de economía. Su padre ya fue encarcelado por evadir dinero a suiza en 1967, y el hijo lo superó con creces, llegó a ministro de hacienda donde privatizó lo que se le puso por delante, entre otras empresas públicas, Argentaria, y eso le dio la posibilidad de ser Gerente del FMI hasta que lo dejó para ser presidente de Caja Madrid y BANKIA, donde realizó el fraude de las tarjetas black que lo llevaría a ingresar en Soto del Real. En febrero de 2021 se le concedió la libertad condicional, aunque en diciembre de 2024 fue nuevamente condenado a cuatro años y nueve meses de prisión por la comisión de tres delitos contra la Hacienda Pública, uno de blanqueo de capitales y otro de corrupción entre particulares.
Este solo es un breve resumen de lo que hace la “familia” Fernández, o figaredo, como ahora les gusta llamarse, con la clase obrera, explotarla, mentir, saquear y vender lo publico para aumentar sus negocios privados. De esa casta viene el portavoz de Vox en el Congreso, una estirpe de explotadores, por eso cada vez que este individuo se atreve a hablar de los trabajadores de este país, sería necesario dejarle bien claro que ni él, ni nadie de su familia puede erigirse como defensor de la clase a la que él y todos sus predecesores solo han hecho que robar, explotar y asesinar. Sus manos estarán manchadas de la sangre minera de por vida.
¡Asesinos!
Vicent Alcaraz












