
Hacer público y divulgar este acontecimiento genocida de la historia de España, cumple la doble función de:
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Reconocer la larga y ejemplar historia de Resistencia del pueblo gitano en su lucha inclaudicable por el derecho a existir sin perder su identidad y raíces culturales.
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Dar a conocer un capítulo más del criminal proceso de construcción de la identidad española que, ni por ocultado, ni desconocido, deja de ser un claro ejemplo de cómo las clases dominantes las Coronas de Castilla y Aragón concibieron la construcción nacional española.
LOS HECHOS.
Tras siglos de persecución y criminalización del pueblo gitano que, desde su llegada a la Península Ibérica a principios del Siglo XV, siempre estuvo sometido a legislaciones especiales que respondían a un permanente proceso de señalamiento y criminalización1 , fue el 31 de julio de 1749 cuando se ejecutó la Orden real de detener a todas las familias gitanas y, separando hombres de mujeres, niños y ancianos, privarles de la libertad2 y condenarlos a trabajos forzados de por vida.
Desde talleres textiles a las minas de Almadén, atarazanas, galeras, deportaciones a Maó3…la condena pretendía esclavizar a la población gitana hasta su desaparición física. Padeciendo trabajos forzosos y sin posibilidad de contacto físico entre hombres y mujeres, solo era cuestión de tiempo que las decenas de miles de gitanos y gitanas detenidos en la Gran redada de 1749, dejaran de ser problema para un Estado que exigía “extinguir de una vez una secta que ha infectado (sus dominios) tantos años.4
Se les robaron todas sus pertenencias, se ahorcó a quienes ofrecieron resistencia5 y se legisló su desaparición física por el solo hecho de querer seguir siendo gitanos en la tierra en la que vivían, trabajaban, creaban, rezaban y amaban desde hacía tres siglos.
Un deseo que se les negó desde un principio y que, por las mismas circunstancias por las que antes fueron expulsados judíos (1492) y moriscos (1609) de las Coronas de Castilla y Aragón - de las Españas-, se les volvía a negar una y otra vez, el simple derecho de ser y vivir como pueblo gitano.
La concepción de la españolidad como sinónimo exclusivo de cristiano viejo hablando castellano, fue la causa de su persecución. La incapacidad de concebir una identidad española plural y diversa que, llevada a su extremo por la dinastía francesa de los borbones, llegó a su máximo delirio genocida con la “Cruzada” franquista y hoy sigue presente en el Régimen del 78, fue la razón única de este episodio de la historia de España que, como tantos otros, exige Verdad, Justicia y Reparación urgente y sin tibiezas, ni complacencias con los autores y sucesores históricos que, en línea consanguínea directa con Fernando VI, siguen ostentando la Jefatura del Estado.
Una exigencia tan indiscutible como lo es la incapacidad de realizarla por parte de un Estado como el español, que a día de hoy todavía, tiene más de ocho calles y un Colegio Mayor (vinculado a la Complutense) dedicadas al criminal Marqués de la Ensenada que fue el principal instigador de la Redada.
Un crimen del que el citado Marqués fue la cara más visible, pero que sería injusto personalizar porque quitaría culpa a todas las instituciones y personajes que participaron activamente de él. El Consejo de Castilla y el Obispo Gaspar Vázquez Tablada gobernador de la que era en ese momento la más alta instancia de la monarquía española que fue quien autorizó la Redada; el Nuncio del Vaticano, Enrique Enriquez, que logró privar con la venia Papal a los gitanos del derecho a la inmunidad eclesiástica local, con lo que ya de nada servía refugiarse en las iglesias; el Rey de España, Fernando VI6; el Ejército de España que, una vez más, cumplió las órdenes que le mandaban reprimir al pueblo; los vecinos que intoxicados por el odio al “otro” y cómplices de la criminalización de judíos, moriscos y gitanos, volvió a delatar a sus vecinos…
Verdad, Justicia y Reparación que, partiendo del primer intento oficial en tiempo de Isabel la Católica de criminalización y persecución del Pueblo Gitano, debe seguir por la diversas pragmáticas que, no solo acabaron convirtiendo el concepto gitano en una categoría más de delito jurídico, sino que acabaron dando la cobertura que requería la Gran redada.
Pero sería imposible quedarse ahí y olvidar, no solo que la palabra gitano se sigue usando despectivamente porque aún existe un profundo racismo hacia ese pueblo que es necesario combatir social y culturalmente, sino que también es una minoría especialmente empobrecida y excluida de determinados trabajos por el mero hecho de ser gitanos, lo que hace que sus tasas de temporalidad y parcialidad laboral sean mucho mayores que la media española7. Situaciones a las que se suma el hecho de que el 70% de los gitanos –especialmente gitanas-8 son analfabetos funcionales con todas las consecuencias que ello conlleva.
En definitiva, aprovechemos este Aniversario que, una vez más será silenciado por las instituciones, para sumarnos a la lucha de un pueblo que sigue exigiendo su derecho a existir en una España que todavía hoy se lo niega por el mero hecho de no renunciar a su identidad.
En una España profundamente racista y excluyente, donde la dictadura de clase de la oligarquía dominante no solo se ejerce contra la clase trabajadora y las naciones oprimidas a las que se les niega su derecho a la Autodeterminación, sino contra cualquier minoría que no encaje en su mezquina visión de la españolidad, es muy importante tomar conciencia de la necesidad de, junto a la bandera roja del proletariado internacional, levantar también la bandera del Pueblo Gitano.
¡OPRE ROMA!
(¡Levantaos gitanos!)
María Royo.
Julio Díaz.
1 Antes de la Gran redada hubieron más de 230 Pragmáticas de claro contenido antigitano
2 14 años tardó en decretarse la Orden que anulaba las detenciones y 2 años más en ejecutarse. En total fueron 16 los años que el pueblo gitano estuvo condenado a prisión y esclavitud por los poderes del Reino de España.
3 De esa condena, aun pervive en el acervo cultural del pueblo gitano la expresión “ ¡A Mahón te lleven condenaó!” usada para desearle el mayor de los males a una persona
4 Palabras del Marqués de la Ensenada a la Junta de Consejeros del Reino de Castilla en 1749, declinando la idea de trasladar a los prisioneros a América. El objetivo de la redada solo podía ser su extinción
6 Tatarabuelo del padre del actual Rey de España
7 Tasa de Temporalidad 30,9 media española 70,9 media población gitana. Tasa de Jornada tiempo parcial 8,5 media española, 42,0 media población gitana. Datos de la EPA
8 Datos extraído de informes del Secretariado General Gitano












