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El 25 de noviembre de 2014 el PCPE y CJC junto a otras organizaciones populares (AGE y ACPT) inauguramos un monolito en memoria de  dos guerrilleros asesinados en el pueblo de Torres (Torrelavega, Cantabria).

El trabajo tenaz del camarada Navarro por la recuperación de la memoria antifascista de nuestro pueblo trae sus frutos hoy con la foto no publicada hasta ahora de Pancho (José Luis García Pérez). Compartimos para los lectores de Unidad y Lucha, la biografía de este héroe de pueblo, elaborada por J.A. Navarro y Cristina González Vítores.

José Luis García Pérez “Pancho o Churriti”

José Luis García, “Pancho o Churriti” (algunos de los alias pueden estar equivocados pero en el Consejo de Guerra de 30 de octubre de 1952, le nombran como CHURRITI. Aclaremos que estos alias solo fueron usados en la guerrilla porque en la vida civil solo le conocían como Jose Luis o simplemente Luis).

Nacido en Torrelavega hacia el año 1911, con domicilio en el pueblo de Ganzo, de estado soltero, venía de una familia de siete hermanos de los que vivían cinco. Su padre se llamaba Cosme García Toyos  y su madre Asunción Pérez Venero, (en el certificado de defunción de “Pancho” están equivocados los nombres y segundo apellido de los padres). Asunción, quedó viuda a la edad de 29 años, con cinco hijos a su cargo. 

Pancho” participó en la Guerra con el bando republicano, y otro hermano en el bando contrario.  Después de la guerra entró a trabajar en la Lechera Montañesa, y se cree que desde principios de 1945, mantenía contacto con la guerrilla y hacía de enlace para la Brigada Machado.

Solía ir de continuo por el monte, desde Ganzo a Mijares donde tenía una novia, y durante estos viajes por el monte  posiblemente se ponía en contacto con la guerrilla de Juanin. Su novia ha muerto en Junio de 2015 en su pueblo natal, Mijares, a la edad de 99 años y soltera.

Al sospechar la guardia civil de sus actividades, hacían registros en casa de su familia, y en varias ocasiones se  presentaron a altas horas de la noche revolviendo toda la casa, y de continuo tenía que presentarse en el cuartel donde recibía todo tipo de maltratos. Harto de las palizas, en el mismo año 1945, se incorporó a la Brigada Machado, al grupo de Juanin.

Los registros e interrogatorios se intensificaron a partir de su incorporación a la guerrilla, y la guardia civil se presentaba en la vivienda hasta a las cuatro de la madrugada.

En la Guerrilla

El 3 de Noviembre de 1946 y ante la falta de medios para poder editar propaganda con la que informar al pueblo de la existencia de resistencia política y armada al régimen de Franco en el Estado español, decidieron hacerse con algunas máquinas de escribir.

Así pues, “Pancho”, que había estado trabajando en La Lechera Montañesa y conocía las instalaciones, decidió participar con Martín Santos “El Gitano”, y algunos enlaces (uno de ellos Ángel Velarde, cuñado de Martín Santos), en la requisa de tres máquinas de escribir y un rifle “Tigre” de La Lechera (hoy La Lechera o Feria de Muestras de Torrelavega).  Con estas máquinas confeccionaban octavillas, la revista de la Guerrilla Ímpetu y el periódico Mundo Obrero.

Posiblemente pasara por la Brigada Cristino, y al final por la Brigada Malumbres en el grupo de Cayón, creado por Inocencio Aja “el Vasco”.

En Agosto de 1947, con la caída del  grupo de Cayón, en Vega de Villafufre, bajó para acompañar a Inocencio Aja en la reorganización de la Brigada Malumbres.

La Fatalidad

A las 19:30 horas de este fatídico día 25 de Noviembre de 1947, se encontraba en una casa de Torres (Torrelavega), hoy llamada (casa de los tiros), con Inocencio Aja “el Vasco”, esperando las noticias de la ayuda que habían pedido al  PCE de Euskadi para tratar de reorganizar el grupo, debido a que la mayoría de los miembros del Partido en la provincia de Santander (hoy Cantabria), entre junio y agosto de 1947, habían sido detenidos y quedado, en la práctica, desmantelado.

El punto de apoyo en el que se encontraban fue delatado por Rufino Villegas “el Pollo”, en el mismo momento de ser éste detenido. Este hombre se dedicaba al estraperlo y tenían contacto con él para abastecerse.

Cercados por la Guardia Civil, saltaron por una ventana trasera de la casa, tratando de huir hacia el río por un regato cercano a la casa, que bajaba del dique de la Mina y cruzaba la carretera general, pero Jose Luis García “Pancho” al salir corriendo tropezó con un tendal cayendo al suelo y al levantarse fue alcanzado por una ráfaga de subfusil “Naranjero”, cayendo muerto al cruzar la carretera en dirección al río Saja. Su intención era pasar a Ganzo donde tenían varios puntos de apoyo y escondrijos, mientras su compañero Inocencio Aja, herido, llegó a alcanzar el río, muriendo en él.

Jose Luis García “Pancho”, murió a la edad de 36-37 años, y la familia se enteró de lo sucedido por un cuñado del guerrillero. El marido de de su hermana (fallecida varios años antes, dejando dos hijos) trabajaba en la mina, y cuando escuchó los tiros que se enteró de lo que había pasado, contándoselo a su familia (madre y sobrinos). Los tiros, fueron escuchados hasta en la propia casa de Pancho. (Y según Gabriel Borbolla, también se escucharon  en la Plaza Mayor de Torrelavega).

A instancias del Juez Militar eventual de la Guardia Civil de Torrelavega, certificaron como testigos de la autopsia, la muerte por arma de fuego, de Jose Luis García Pérez “Pancho o Churriti”, Amancio Pérez Saiz (vecino de Torrelavega) y Francisco Martínez Lorite (guardia civil vecino de Sierrapando).

Por orden del Juez Militar fue enterrado en el cementerio de La Llama (Torrelavega) y años después sus restos fueron trasladados al panteón familiar en el cementerio de Ganzo.

También, y a consecuencia de los disparos que efectuó la Guardia Civil contra los guerrilleros, resultó herida grave, con varias heridas de bala a la altura de la cintura la dueña de la casa, Sabina Montes Piquero, cuando abrió la puerta a la Guardia Civil, pasando varios meses en el hospital. Luego, fue condenada junto a su esposo, Jesús de Diego Peña, y condenados a doce años y un día  de cárcel cada uno, al ser juzgados en el Consejo de Guerra del 30 de Octubre de 1952.

Fragmento del Consejo de Guerra del 30 de Octubre de1952,

(…) logrando matar la Fuerza Pública al CHURRITI, y huyendo INOCENCIO AJA herido, el que abandonó en su huida una metralleta que se encuentra a disposición del Consejo y que está en perfecto uso, ocupando también la Fuerza una pistola y una pequeña cantidad de dinamita perteneciente al muerto, todo lo cual se encuentra ante este Consejo.

Torrelavega 2015