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Legionarios y Guardias Civiles participan en la invasión del país

El Presidente socialdemócrata Hollande ganó las elecciones en Francia con el apoyo del Front de Gauche, pocos meses después -enero de 2013-, éste iniciaba la guerra de intervención imperialista en Mali.

Antigua colonia francesa, este país tiene los yacimientos de uranio que suministran a las centrales nucleares que producen la electricidad en Francia. También posee minas de oro, entre otros metales. 

La intervención imperialista creó cierto revuelo en la socialdemocracia francesa, y en las fuerzas oportunistas que apoyaron esa candidatura, pero como siempre entre los gestores del capitalismo la sangre no llegó al río, y sobre esta intervención militar se corrió un tupido velo de silencio. La barbarie no será retransmitida por el imperialismo francés.

Un poco antes la destrucción de Libia con la intervención de diversas naciones imperialista -siendo decisiva intervención francesa-, desequilibró el área geopolítica inmediata. La rebelión de los tuareg en el norte de Mali puso en dificultades al régimen francófono de Bamako, y las fuerzas imperialistas europeas acudieron prestas a reequilibrar el poder político favorable a sus intereses expoliadores. Un oportuno golpe de estado colocó a un Presidente que entregó las llaves del país a las fuerzas invasoras. 

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución para facilitar la intervención de una fuerza militar internacional en Mali. La iniciativa fue conjunta de Francia y Marruecos. El Presidente títere “solicita” a Francia en el envío de un contingente de militares.

La estrategia imperialista de la UE se concreta en lo que llaman la misión GAR-Sahel, que incluye la presencia de Guardias Civiles españoles, que se suman a efectivos de la terrible Legión, que tiene presencia en Mali al menos desde 2013.

En esta guerra silenciada el gobierno de Rajoy tiene una implicación que le ha llevado a instalar una base de drones en la isla de Lanzarote, los cuales tienen autonomía para volar hasta Mali y regresar de nuevo a la isla. 

En la actualidad España tiene el mando de las tropas imperialistas invasoras en Mali. Los crímenes del imperialismo tienen a partir de este momento el sello del genocidio de la burguesía española por el planeta entero.

Entre los objetivos de la Ministra de la guerra, Cospedal -que recientemente ha impulsado un incremento del gasto de 10.000 millones de euros-, incluye la instalación en el acuartelamiento de Arrecife (Lanzarote) del Grupo de Caballería Milán XVI, que hasta ahora tenía su base en Bétera (Valencia).

¿Qué sentido tiene instalar una brigada de tanques en una isla que no tiene más de 25 km de ancho? No hay terreno qué defender con esos blindados. Sencillamente el objetivo es disponer de ellos en una posición estratégica para rápido su desplazamiento en las intervenciones imperialistas de España en África. Especialmente, hoy, en Mali.  

La militarización de las Islas Canarias es una parte fundamental de la estrategia terrorista del capitalismo español, para su participación en el saqueo del continente africano. Decenas de misiones militares secretas se están desarrollando en estos años en varios países, en una clara violación de la soberanía de Senegal, Mali, Mauritania, Costa de Marfil, Guinea, Camerún, etc.

Una guerra silenciada, para cometer todo tipo de crímenes impunemente. Con la Legión y la Guardia Civil.

Nota: El internacionalismo cubano tuvo presencia en Mali hace años. La única acción de los tuareg en esa situación fue la de exigir a los médicos cubanos atendieran a su población periódicamente. Me lo contó una internacionalista cubana, a la que cariñosamente los tuareg llamaban “Madame Fidel Castro”. Una demostración más de la superioridad del socialismo. 

Carmelo Suárez