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El grupo francés Adeo, propietario de las cadenas Leroy Merlin y Aki, especializadas en bricolaje y en acondicionamiento del hogar, ha puesto en marcha un proceso de integración de ambas. Este proceso afecta sólo a España y Portugal, aunque en el resto de países se hará una unificación de marcas. Así, Leroy Merlin se integrará en Italia con Bricocenter o en Francia con Weldom. El nombre de la marca con la que operará la multinacional no está anunciado, lo que si anunciaron es que esperan incrementar la facturación por encima del 7% en nuestro país para este 2018, y que aspiran “a construir un negocio más sano, mucho más potente y que genera un vínculo mucho más productivo con todas las partes interesadas”. Seguramente no están pensando en los trabajadores y trabajadoras.

Como muestra de la verdadera cara de esta multinacional, aspirante junto con Ikea a mantenerse como la mayor europea del sector, reproducimos el comunicado de la USB (Unione Sindicale di Base) difundido en solidaridad con quienes trabajan en la logística de Leroy Merlin Italia y que desenmascara lo que esconden las proclamas de su Web “En Leroy Merlin, nuestro principal valor son las personas. Te ofrecemos toda clase de opciones para desarrollar tu trabajo. Queremos invitarte a unirte a este gran equipo y descubrir que en Leroy Merlin tienes mucho que ofrecer... y también mucho que disfrutar.”

La multinacional francesa Leroy Merlin, con sus propias tiendas e instalaciones en todo el mundo, utiliza el "caporalato" (sistema de reclutamiento laboral ilegal, practicado por intermediarios que perciben un soborno por este servicio) para la contratación de empleados y empleadas en el sector de logística de Castel San Giovanni, en la provincia de Piacenza (Italia).

Los y las 420 trabajadores y trabajadoras de Leroy Merlin en Castel San Giovanni no están directamente empleados por la multinacional, sino a través de un sistema de falsas cooperativas que trabajan como intermediarios laborales y que se enriquecen eliminando sus salarios y derechos.

Estas cooperativas que proporcionan mano de obra barata a Leroy Merlin no garantizan ni el cumplimiento del contrato ni los derechos mínimos (los despidos están al orden del día y la rotación es altísima), cambiando continuamente su denominación fiscal para escapar de los Inspectores de Trabajo, para continuar así beneficiándose de las normas que rigen los salarios, la regularidad contributiva y la protección de la salud en las instalaciones. Ante ello, los sindicatos obedientes al sistema, no hacen nada para remediarlo.

La mayoría de las plantillas de trabajadores y trabajadoras, en toda logística, están compuestas por personas extranjeras a quienes la pérdida de su trabajo también implica poner en riesgo la renovación del permiso de residencia. De esta condición de inferioridad se aprovechan las cooperativas.

Detrás de los descuentos y el bajo precio de los productos exhibidos en los estantes de sus tiendas, Leroy Merlin esconde la explotación y la esclavitud de miles de trabajadoras y trabajadores logísticos que trabajan día y noche para garantizar el manejo y transporte de los productos.

Consideramos que Leroy Merlin es directamente responsable de esta situación de explotación que se convierte en una nueva forma de esclavitud. Todo el sistema logístico se basa en estas prácticas que también están permitiendo a los colosos del comercio, como Leroy, Amazon y otros, poder acumular grandes riquezas y ganancias.

El sindicato Unione Sindicale di Base (USB) está presente con miles de miembros en almacenes logísticos en todo el país y también en el territorio de Piacenza, donde se encuentran muchos almacenes con miles de empleados.

USB pide que las grandes empresas de distribución, comercio, comercio electrónico, multinacionales como Leroy Merlin interrumpan de inmediato cualquier relación con el sistema de cooperativas, contraten a sus propios empleados, apliquen el contrato de referencia sin descuentos, paguen impuestos y contribuciones en los países de acogida.

USB distribuirá este comunicado de prensa frente a las tiendas Leroy Merlin en toda Italia y, gracias a la colaboración de sindicatos extranjeros pertenecientes a la Federación Sindical Mundial (FSM), también en tiendas en países donde hay plantas o tiendas de la multinacional francesa.

¡Jamás esclav@s!