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La oligarquía sabe bien que uno de los bastiones de la libertad y la democracia reside en el movimiento obrero. Cuando hay conflictos, huelgas, confrontación con el poder, las posiciones de izquierda suben con un electorado más movilizado o más conscientes de su poder. Por eso, tener un movimiento obrero debilitado, unos sindicatos reclamando con insistencia el gran pacto social, tener un ejército de parados dispuestos a trabajar por debajo del convenio, es la mejor arma del capitalismo. Y ese, es el motivo de hacer leyes que van claramente contra la libertad sindical y los derechos de la Clase Obrera. Las reformas laborales nos dejaron prácticamente sin negociación colectiva y con el despido a capricho del empresario. El artículo 315 del Código Penal o la Ley Mordaza están hechas para reprimir. Nos decían que no se iba a aplicar, hasta que se aplicó.

Y en eso llegó Pedro Sánchez con la promesa de eliminar las Reformas Laborales (hoy dice que sólo lo hará con el consenso de la Patronal) y la Ley Mordaza, pero, el renacido, en su primer asalto como presidente, no cumplió, dijo que no le dio tiempo. A los juzgados si les cundió la ley, desde las huelgas han encausado a más de 350 sindicalistas por actuar en piquetes, y algunos cumplen condena, veamos algunos ejemplos.

El 29M de 2012, Huelga General contra la Reforma del PP, dos sindicalistas de UGT Rubén Ranz y José Manuel Nogales, estando realizando las funciones de un piquete, tuvieron un encontronazo en un bar, que acabo con una carga policial y la detención de ambos, la petición de 7 años de prisión y multas de 7500 euros. El fiscal pidió prisión preventiva alegando que UGT les iba a ayudar a fugarse.

La fiscalía solicitó un año y medio de prisión para cada uno de los 35 sindicalistas del SAT que formaban parte de un piquete informativo durante una huelga en una finca ante el despido de dos cuadrillas. Según el fiscal, causaron diversos destrozos como partir candados, inutilizar cerraduras o desinflar las ruedas de un tractor.

Dos sindicalistas de CNT acusados por el `No caso 14N` han sido condenados, Jorge a un año y Pablo a 4 años y 9 meses.   Todo lo ocurrido aquella noche al término de la manifestación en Logroño en la huelga general del 14N del 2012 estaba documentado con vídeos que echaban por tierra la versión policial, vídeos que han sido ignorados por la injusta sentencia.

Los 8 de Airbus, de CCOO, procesados por incidentes en la huelga general de 2010 fueron acusados de varios delitos: atentado, lesiones y contra el derecho de los trabajadores, por los que la Fiscalía pidió para cada uno de ellos penas de ocho años y tres meses de prisión. "Nadie impidió la entrada de trabajadores, hubo golpes durante la carga policial". Contra los sindicalistas pesó una acusación "radicalmente falsa” como se demostró en el juicio donde quedaron exculpados.

En estos días, un juez de Pamplona ha condenado a un sindicalista de LAB a 21 meses de cárcel por participar en una movilización contra unos despidos. El magistrado critica incluso la "indiscriminada pegada de carteles" en la protesta. El juez relata que el 7 de julio, ambos acusados, junto con un grupo de unas 15 personas no identificadas, se situaron en frente del restaurante "La Sangiovesa” donde proclamaron “diversas consignas contra la empresa” y "solicitaron la readmisión de varios de los trabajadores del restaurante que habían sido despedidos recientemente”. “se ha sobrepasado la línea de acción sindical para entrar de lleno en el terreno de las coacciones”. Todo el que haya estado en un piquete y haya actuado como tal, tomamos nota.

En definitiva, los jueces interpretan las leyes que los políticos deberían poner al servicio del pueblo para sentar en el banquillo a empresas que tienen trabajadores sin dar de alta, o que pagan en negro, pero la mordaza está muy bien puesta en las manos de nuestros políticos que dicen unas cosas y hacen las contrarias. Solo la lucha organizada conseguirá revertir la situación.

Vicent Alcaraz