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Al cumplirse un aniversario más del ajusticiamiento de León Trotski, no faltan una infinidad de publicaciones donde se alaba la figura de este señor, olvidando su nefasto papel como revolucionario y como marxista, aún así, hoy en día, los reductos del trostkismo, tratan de tergiversar la historia, proclamándose como continuadores de Lenin y su accionar revolucionario, lejos queda la realidad, y es necesario denunciar la figura de este individuo y de quienes falsamente se dicen revolucionarios.

Lo que el troskismo olvida es que su adalid, fue un ferviente opositor de Lenin. Ya en 1904 acusaba a Lenin de "dictador, autócrata, fanático" Trotski se opuso a la teoría del Partido propuesta por Lenin, se opuso a la construcción del socialismo en un solo país en este caso la URSS, y en su lugar abogaba por la "revolución permanente" primeramente en los países occidentales, pero la historia demostró, una vez más, que los postulados de Trotski no tenían razón, prueba de ello fueron las fallidas revoluciones en Occidente.

Trotski fue un ferviente opositor a la paz de Brest Litovsk, sabiendo perfectamente lo necesario que era la firma de paz, después de años de guerra, miserias y hambrunas y que la revolución necesitaba de la paz para poder avanzar, no hay que olvidar su oposición a la Nueva Política Económica (NEP) de Lenin, su rechazo absoluto a incluir a los campesinos como una fuerza revolucionaria, (no olvidemos que el campesinado en Rusia en aquella època era mayoría).

El mejor momento de este señor fue su nombramiento para ayudar a formar al ejército rojo, cosa que hace, pero incluyendo a miles de ex militares zaristas entre ellos  altos mandos, militares que le serían leales para las conspiraciones futuras, y es que Trotski y sus aliados sabrían utilizar muy bien para intentar destruir la URSS.

Solo en 1924, el Partido Comunista decide hacerle frente a este individuo y combatir sus teorías disparatadas y sus intentos de fraccionar al Partido, fueron públicos los debates, donde los postulados trostkistas saldrían derrotados, pero lejos de aceptar la derrota, se comenzó a fraguar el plan para lograr derrocar el poder de los campesinos y obreros, el poder soviético, es así como en 1936 publica un libro titulado "La revolución traicionada" donde lanza calumnias contra la URSS y contra sus dirigentes olvidando por completo, que el mayor traidor a la revolución fue él mismo,  vaticinaba el triunfo de la Alemania nazi sobre la URSS, abogaba por el levantamiento armado contra la URSS, aunque en algún momento afirmó que un levantamiento militar en la URSS tendría una resistencia del pueblo y del mismo ejército rojo.

Fueron sus partidarios quienes saboteaban la economía soviética, no olvidemos que Trotski apoyaba todo cuanto era contrario a la URSS, así por ejemplo queda plasmado su apoyo a los terratenientes en su lucha contra el poder soviético, donde preferían quemar las cosechas y matar a millones de cabezas de ganado antes de entregarlos al pueblo, cosa que originó hambrunas y el gobierno soviético tuvo que tomar medidas, que en ningún caso fue el genocidio al que la prensa capitalista y el trotskismo han hecho una bandera, y no olvidemos los constantes sabotajes a las fábricas por parte de sus agentes que no dudaban en unirse a otros elementos fascistas con tal de causar el mayor daño posible, así lo relatan ingenieros y técnicos occidentales que fueron contratados por el gobierno soviéticos para trabajar en la modernización de la industria, estos hombres no eran comunistas, simplemente gente que había acudido a trabajar en la URSS y años más  tarde contaban aquellos sabotajes, como comprar material a sabiendas que no era el adecuado, o introducir arena o pegamento en la maquinaria industrial o en el combustible y así infinidad de actividades de sabotaje. Todo esto fue demostrado en los juicios de Moscú donde la prensa internacional y los diplomáticos de todos los países occidentales asistieron a las sesiones, como una muestra de la transparencia de los procesos.

Llegó al punto no solo de conspirar contra la URSS sino contra el movimiento comunista mundial, formando su maltrecha lV internacional, que en realidad no fue sino una organización compuesta por unos cientos de personas, y con poca o ninguna influencia en el  movimiento comunista internacional. Quizás su mayor apoyo lo recibieron del anarquismo y del fascismo, con los cuales colaboraron la IV internacional y sus filiales, una muestra de ello fue España en la guerra civil donde el trotskismo hizo amistad con los aventureros anarquistas y en sus finales con el bando franquista, y es que el trotskismo siempre se ha caracterizado por la conspiración, por el apoyo al fascismo, hoy en día los partidos troskos no dudan en apoyar a los islamistas en Siria o en Libia, no dudaron en apoyar a quienes liquidaban la URSS, y hoy en día no dudan en apoyar a la derecha mas capitalista si con eso pueden hacer daño al marxismo leninismo.

En esta época de posmodernismo es donde el trotskismo hace nuevamente gala de sus formas y sus bajezas, y asímismo el posmodernismo levanta la bandera de un Trotski pintándolo de víctima, de revolucionario de la paz etc... con la finalidad de ayudar al sistema capitalista y embaucar a la clase obrera con los falsos revolucionarios e ideas erróneas demostradas por la historia y la ciencia social, pero sobre todo por la experiencia de años y años de lucha que los comunistas han mantenido y mantienen junto al pueblo contra el oportunismo y los traidores.

Hablar de estos temas llevaría mucho tiempo, pero sí les digo una cosa, que el piolet que Stalin envió a Trotski fue quizás lo mejor que le pudo suceder, al final de cuentas recibía un regalo de Moscú.

Jorge Ochoa