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La gravedad de la crisis capitalista y las crecientes movilizaciones obreras y populares hacen que las clases dominantes discutan su estrategia para mantener el poder: Pacto de Estado, gobierno “tecnocrático”, cambios en la forma de estado, bipartidismo a cuatro bandas (PP-UPyD vs PSOE-IU), etc. En ese escenario Izquierda Unida presenta su Estrategia Urgente para la Creación de Empleo, ofreciendo sus servicios como fuerza socialdemócrata ascendente al bloque dominante oligárquico-burgués, manifestando su compromiso con el capitalismo y con la Unión Europea.

Una propuesta netamente socialdemócrata

Izquierda Unida propone un modelo de gestión capitalista propio de la socialdemocracia clásica. Achacando los males de la crisis exclusivamente al “sector financiero” de la economía, IU se propone reactivar el “sector productivo” a través de la inversión pública, haciendo emerger nuevos recursos, del combate contra fraude fiscal, la economía sumergida y las operaciones financieras realizadas en paraísos fiscales, que combinados con los nuevos fondos obtenidos de elevar la carga fiscal, hasta situarla en los niveles medios de la UE, permitiría reforzar el papel del sector público y levantar un nuevo modelo productivo asentado en la denominada “economía verde” y en la “economía social”. Frente a las medidas de austeridad impuestas por los sectores neoliberales en España y en la Unión Europea, Izquierda Unida se limita a rescatar las políticas keynesianas.

 Una propuesta de compromiso con el capitalismo español

La estrategia de IU en ningún momento cuestiona el marco capitalista, es más, ni siquiera se plantea cambio alguno respecto al papel determinante que los monopolios y las grandes empresas juegan en la economía española. Su propuesta se limita a movilizar ingentes recursos públicos con la intención de reactivar el ciclo económico, para lo que define nuevos “nichos de mercado” de los que extraer nuevos beneficios para los capitalistas, tanto en el ámbito energético y tecnológico como en el sector de la construcción y las infraestructuras, apoyándose en lo que llaman Banca Pública e incluso en el Banco Malo creado por el Partido Popular. Lo anterior se complementa con una declaración de apoyo a la pequeña empresa, esto es, a la pequeña burguesía, a quien se le promete solucionar la falta de financiación existente, a través de medidas que hagan fluir el crédito.

La inversión estatal, dirigida a reactivar el ciclo económico y a estimular el consumo, se complementa otorgando primacía a la producción nacional, apoyando la etiqueta “Hecho en España”. Así Izquierda Unida ofrece a los capitalistas una salida keynesiana a la crisis, que apuesta por la tecnología y las energías renovables, por reactivar la construcción (eso sí, centrada según dicen en la rehabilitación de viviendas) y por nuevas infraestructuras, sin olvidar el importante papel del sector servicios y del turismo.

Una propuesta de compromiso con la Unión Europea

El mismo compromiso manifiesta Izquierda Unida con las instituciones imperialistas de la UE. Sus propuestas económicas para la creación de empleo se apoyan en que, citamos textualmente, existe un espacio para acordar políticas concretas, máxime cuando parece confirmarse una inflexión en la política de la “troika”, pues según IU, Comisión Europea, BCE y FMI han constatado el fracaso de las políticas de austeridad y recortes, que están sumiendo a la Unión Europea en la recesión.

En la propuesta de IU todo se referencia a la UE. El objetivo sería alcanzar la contribución fiscal media de la UE y situar el fraude fiscal y la economía sumergida en ese mismo valor medio, con la finalidad de reducir el paro a la media europea (en torno al 12%) en el plazo de tres años. Para ello cuentan con el apoyo de las instituciones comunitarias: utilizando las facilidades financieras del BCE, aprovechando al máximo las directivas europeas y proponiendo una “mutualización” de la deuda pública de los países de la zona euro, con el respaldo por parte del BCE de las emisiones de deuda soberana. Entre otras propuestas destaca la de crear un Tesoro Público europeo y el desarrollo de una Estrategia Europea Sostenible para el incremento del Empleo y la Inversión.

Izquierda Unida pretende mandatar al Gobierno para que lleve a cabo una nueva política de alianzas en el seno de la UE, buscando un acercamiento a los países que apuesten por políticas de estímulo, que logre una salida satisfactoria de la crisis monetaria del euro.

Se trata de reforzar la esperanza… en el capitalismo y la UE

La propuesta de IU ni siquiera sitúa un horizonte anticapitalista, por lejano que sea. En ningún caso se habla de superar el capitalismo y de avanzar hacia una salida socialista. Se trata de una propuesta de gestión capitalista de la crisis basada en medidas de corte keynesiano que pretenden, a través de la inversión estatal, reanudar el ciclo de reproducción ampliada de capital.

Con su estrategia de empleo Izquierda Unida trata de reforzar la esperanza de los trabajadores y trabajadoras, de quienes están en paro, en que hay una salida a la crisis capitalista sin cuestionar en ningún momento el capitalismo ni la pertenencia de España a la UE, en que a través de sus políticas es posible implantar un capitalismo de rostro humano, con justicia social y reparto equitativo de la riqueza.

Se trata de arrojar arena a los ojos de la clase obrera

La propuesta de IU no se dirige a los trabajadores, se dirige a las clases dominantes. En un escenario de inestabilidad y crisis política, IU garantiza ante las clases dominantes que, si de ellos depende, están preparados para sustituir al PSOE cubriendo el flanco izquierdo de la dictadura capitalista.

Izquierda Unida defiende la política burguesa y siembra en la clase obrera la esperanza de un capitalismo popular, la línea de la menor resistencia, alentando la esperanza de una salida a la actual situación de sufrimiento y terror en que viven las masas obreras y populares sin lucha revolucionaria, sin ruptura con las uniones imperialistas, aunque eso suponga defender que es posible crear 3,4 millones de puestos de trabajo a lo largo de los próximos tres años.

La salida será la esclavitud brutal o el socialismo-comunismo

No habrá salida a la crisis en el marco capitalista, que no suponga intensificar la explotación de clase, implantar niveles brutales de violencia contra la clase obrera, generalizar la miseria y extender por doquier la guerra imperialista. Izquierda Unida, como hiciera el PCE en los años 70, se convierte en el instrumento principal con el que cuenta la burguesía para contener la lucha obrera y popular, para alejar a la clase obrera de la lucha por el poder. Por tanto, la derrota de las posiciones oportunistas que representa IU en el seno del movimiento obrero y popular se convierte en premisa necesaria para el avance revolucionario.

RMT.