El imperialismo yanki, al organizar una armada internacional para intervenir contra Yemen en el Mar Rojo, da un paso más en el camino de convertir la cuestión palestina en una guerra total en los países de la zona. Esta agrupación naval no es otra cosa que una banda de corsarios al servicio del sionismo, y es un refuerzo más de la estrategia terrorista y genocida de la entidad sionista israelí.

Yemen, oficialmente, se ha declarado parte activa de la Resistencia Palestina, por lo que esta intervención militar, impulsada por los EE UU, es una intervención directa contra la heroica lucha que el Eje de la Resistencia está dando contra el sionismo por la liberación de su país. Es, por tanto, una intervención terrorista directa, y alineada con las genocidas fuerzas sionistas.

Hoy en Palestina se está librando una lucha decisiva en el acelerado proceso de colapso de la hegemonía mundial del Occidente Colectivo, del eje anglosajón y de la OTAN. El imperialismo yanki responde, como siempre, con una escalada de violencia que parece no conocer límites. Hoy se desarrolla un genocidio contra el pueblo palestino, favorecido por el veto de EE UU a una resolución a favor de una tregua en el Consejo de Seguridad, y ese genocidio no lleva a una intervención tajante de la llamada “comunidad internacional”. Pero cuando se afectan intereses económicos del sionismo se conciertan todos los enemigos de la humanidad para proteger esos intereses.

Esta posición aventurera de los EE UU conduce a una ampliación del enfrentamiento militar y avanza en la dirección contraria a los objetivos de la paz en la zona. Será la victoria del Eje de la Resistencia el factor decisivo que colocará a estas estrategias terroristas de las potencias occidentales en el basurero de la historia.

España, el gobierno de Pedro Sánchez y Yolanda Díaz, se arrodilla de forma miserable ante la dictadura yanki, y amplía su descarada participación en la agresión contra el pueblo palestino que ya usa las instalaciones militares de Andalucía y Canarias. Ni tan siquiera se cumple una mínima formalidad de consulta con el Parlamento, que cada día resulta más prescindible para el ejercicio de la dictadura del capital en nuestro país.

No existe soberanía nacional, tampoco existe solidaridad con Palestina a pesar de la demagogia de ciertas declaraciones. El gobierno español forma parte de la estrategia del genocidio contra el pueblo palestino, junto a Netanyahu y Biden. El gobierno de este país es también un gobierno genocida, que colabora en los crímenes de guerra contra Palestina. La mayoría de las otras fuerzas también presentes en ese Parlamento se alinean de igual forma.

El Comité Ejecutivo del PCPE, al mismo tiempo que denuncia esta miserable política gubernamental, exige la inmediata retirada de todos los efectivos en esta situación, la prohibición del uso de cualquier lugar del territorio del Estado para la logística de la guerra sionista e imperialista. La ruptura de relaciones diplomáticas con Israel y la inmediata expulsión de su Embajadora.

Por último el Comité Ejecutivo del PCPE llama a todas aquellas personas que participan en este operativo militar a boicotear esa actividad, ya sean tropas de marinería, operadores portuarios, suministradores y otros elementos auxiliares que son imprescindibles para el desarrollo de este operativo. Deserción, sabotaje y bloqueo como estrategia para impedir la participación de la armada española en este operativo criminal.

 

¡¡¡ VIVA PALESTINA LIBRE !!!

¡¡¡ VIVA LA RESISTENCIA PALESTINA, VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO !!!

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