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Este 26 de julio se conmemora el 68 aniversario del asalto al cuartel Moncada, dado su cercanía se eligió por parte del imperio el principio de julio para atacar a Cuba y por tanto cambiar el sentido que este día tiene para el pueblo cubano, considerado el inicio del proceso revolucionario siendo una fecha emblemática que festejan como auténtico día de su independencia, toda vez que los yanquis le robaron la primera que ferozmente habían ganado a los españoles en 1898. Pareciera que en este nuevo intento de hacer caer la revolución pretendieran repetir la historia y apropiarse nuevamente de la isla y convertirla en una colonia de segunda categoría.

Pero esta vez, y ya llevan multitud de intentos desde 1959 en los que han financiado, potenciado y organizado todo tipo de ataques y atentados contra el pueblo cubano, tampoco tuvieron éxito sus planes.

La campaña muy bien diseñada, sin escatimar recursos humanos y financieros que se dedicaron tanto a la compra de voluntades como a la campaña en redes, fue planeada con la suficiente anticipación, se previno a disidentes tanto en el interior como en el exterior y en el momento oportuno, en este caso un apagón en San Antonio de los Baños, que a pesar de este incidente seguiremos recordando por la Escuela Internacional de Cine que tantos cineastas ha formado en el mundo. Se apagó la luz y se encendió la mecha. Porque lo que se buscaba es que Cuba saltara por los aires con la violencia y contundencia que fuera necesaria, que el pueblo cubano se enfrentara y en la refriega se produjeran hechos que legitimaran una intervención extranjera, la idea no es novedosa, les ha salido bien en demasiadas ocasiones. Todo esto acompañado de una intensa campaña mediática a nivel global que siguieron los mass media, tanto públicos como privados, se repetían por doquier las imágenes. En las redes con Twitter a la cabeza una vez más se desarrolló una estrategia de inteligencia artificial difundiendo fake news, elaboradas y también burdas manipulaciones, se construyó un relato, el relato más bien porque persiste: “en Cuba la gente sale a las calles a manifestarse por todo el país, pidiendo libertad y democracia y el gobierno manda a reprimirlos brutalmente”.

Pasaron los días y más allá del alboroto de los opinadores mundiales y noticias malintencionadas, no aparecían por ningún lado imágenes fiables de la contrarrevolución ni la sangrienta represión del régimen. Los medios se conformaron en mantener el relato y esperar a mejor ocasión.

A pesar de que el imperialismo se empleó a fondo y dispuso de todos sus medios no ha salido victorioso en este enésimo intento de derrotar el proyecto revolucionario usando al propio pueblo cubano a favor de sus intereses. Y en el camino ese propio pueblo, así como muchos de otras partes del mundo se manifestaron apoyo a la revolución y exigieron el fin del bloqueo, medida que si mejoraría sustancialmente la economía cubana y las condiciones de vida de la población. Si quieren ayudar a Cuba que quiten el bloqueo y todo lo que significa clamaron por todo el mundo.

En todo el mundo se dieron muestras de solidaridad y apoyo a La Revolución Cubana, y es fundamental para entender esto quienes y por qué, y como esto niega la mayor y no se creen lo del “sanguinario régimen castrista”. Quienes entendimos que el proceso cubano es profundamente democrático y participativo, que favorece a todo el pueblo, incluso a quienes viven allí y están en su contra, porque garantiza una vida digna, donde la salud y la educación, la cultura son derechos y no un negocio y donde la base de todo es la soberanía popular, la capacidad del pueblo de decidir, estamos con Cuba. Quienes ven que esos mismos principios los aplican en su política exterior, sus muestras de solidaridad, enviando brigadas médicas o educativas a todo el mundo, su defensa denodada de la soberanía de los Pueblos y sus derecho a construir libremente su camino que han hecho más por la paz que todas las “misiones humanitarias” del capital, están con Cuba.

Cuba desde el triunfo revolucionario siempre ha sido refugio y solidaridad internacionalista, hasta allí han viajado personas de todo el mundo perseguidas, torturadas o heridas de las diversas dictaduras que imponen el capital y al mismo tiempo Cuba ha exportado lo mejor de sí misma, en todo momento con una vocación humanista que solo un pueblo consciente y revolucionario en esencia puede tener y por eso habitantes de más de 46 naciones de los cinco continentes que han recibido la ayuda del contingente Henry Reeve, como Chile, México, China, Pakistán, Angola, Guinea Conakry, Sierra Leona, Sudáfrica, Emiratos Árabes, Islas Vírgenes o Montserrat y Martinica, o los pueblos alfabetizados con el sistema “Yo si puedo” reconocido por la UNESCO, y adaptado a varios idiomas de pueblos originarios de América y África, que han recibido la solidaridad cubana no se creen el discurso imperial, puede que los gobiernos al servicio del poder olviden pero los pueblos no, por eso la revolución cubana es tan peligrosa, porque ha hecho la máxima martiana “Patria es humanidad” su seña de identidad. Por eso Cuba no está sola, por eso vencerá, no es perfecta y tiene sus problemas, quienes la respetamos dejaremos que los resuelvan soberanamente.

Como en años anteriores, gritemos “Viva el 26 de Julio” y cantemos con Carlos Puebla…

…en cada lugar del mundo,
hay una luz alumbrando
y hay un pueblo proclamando
por Cuba su amor profundo

Cuba no está sola
todo el mundo está,
con Cuba socialista
Cuba vencerá…

Tatiana Delgado Plasencia