Declaraciones del Comité Ejecutivo y Central del PCPE
- El Comité Central del PCPE estará presente en la conmemoración del centenario del natalicio del Comandante Fidel Castro Ruz, en Cuba 13-04-2026
- El Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) permanentemente en solidaridad internacionalista con Cuba, su gobierno y la revolución 19-03-2026
- Derrotar al imperialismo; desenmascarar a la socialdemocracia otanista 09-03-2026
- Con Irán, con la resistencia. 01-03-2026
- ¡Libertad inmediata y respeto a los derechos básicos de los miembros de la delegación internacional detenidos ilegalmente por el estado turco! 20-02-2026
DESTACADO
La destrucción continuada de Siria
¡Toda decisión tiene su precio!
Cuba, bloqueo imperialista: respuesta revolucionaria
Lucha obrera y su dirección revolucionaria
Los dos obreros de la grúa en Cádiz, así como las y los compañeros de tantos otros conflictos que surgen en la confrontación cotidiana de las masas trabajadora en defensa de sus intereses y condiciones de trabajo, expresan una misma realidad: la lucha de clases sigue abierta y viva.
Las y los marxistas‑leninistas debemos actuar como vanguardia consciente, orientando y dotando de dirección política a estos procesos, sin dejarnos arrastrar por la corriente del momento. Esa corriente espontánea, en la mayoría de las ocasiones, desvía el conflicto de sus intereses de clase y lo reduce a un enfrentamiento parcial, aislado o meramente reivindicativo.
Siendo conscientes de que, bajo el capitalismo, los márgenes o espacios para ejercer un verdadero poder obrero son casi inexistentes o extremadamente reducidos, debemos aun así trabajar para que estos comiencen a abrirse e implantarse. Es imprescindible situar en el seno de las masas trabajadoras propuestas que vayan más allá de la reivindicación inmediata. Es importante y necesario que obreras y obreros comprendan y sean conscientes de la fuerza y la capacidad de transformación que poseen como clase.
Con demasiada frecuencia, las trabajadoras y los trabajadores emprenden batallas espontaneas e individuales con la intención de hacer ceder al burgués. Estas acciones, que muchas veces se interpretan como gestos de heroísmo de clase, en la mayor de las ocasiones terminan produciendo resultados contrarios a los deseados. Al estar enmarcadas en una lucha aislada e individual, suelen ser derrotadas por la patronal, y las consecuencias políticas —desánimo, pérdida de confianza en la posibilidad de vencer al capital— alimentan una cultura de desmovilización.
Toda batalla debe ser preparada y organizada desde los espacios colectivos: organizaciones sindicales, estructuras de lucha y ámbitos amplios del movimiento obrero. Pero, sobre todo, deben apoyarse en propuestas que superen los estrechos márgenes que impone la dictadura del capital.
Es necesario situar propuestas claras y contundentes, incluso sabiendo que habrá sindicatos que no las acepten. La principal de ellas es el control obrero sobre el empleo y la producción.
El “control obrero del empleo” se refiere a que la clase trabajadora ejerza poder directo sobre la organización del trabajo, la contratación, las condiciones laborales y la gestión productiva, en lugar de dejar todas estas decisiones en manos del capital o de un gobierno y un Estado que actúan al servicio y en defensa de los intereses de ese mismo capital.
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- Escrito por Juan J. Sánchez
- Categoría: Movimiento Obrero
Algoritmo de guerra: ¿Cómo Palantir se convirtió en el arsenal de IA indispensable del Pentágono?

En el panorama de la guerra moderna, como reconocen los analistas militares, el arma más peligrosa ya no es una bala ni un dron, sino cada vez más un algoritmo.
Palantir Technologies, un gigante del análisis de datos fundado con el idealista objetivo de “salvar a Occidente”, se ha convertido en el sistema nervioso central de las operaciones militares de Estados Unidos y de la vigilancia global.
Examinamos la dualidad de Palantir como entidad corporativa privada profundamente integrada en la violencia estatal, analizando sus relaciones financieras (en particular, un contrato histórico de 10.000 millones de dólares con el Ejército), su papel en la guerra algorítmica en Ucrania, Gaza e Irán, el “conducto de doble uso” que traslada la vigilancia de grado militar a la policía doméstica, y las alianzas de infraestructura ocultas de la empresa con Microsoft y Airbus.
Palantir representa un cambio de paradigma: una era en la que las empresas tecnológicas privadas asumen el control operativo del apuntado y la inteligencia, creando un “complejo de seguridad imperial del sector privado” que opera con una supervisión limitada y profundas consecuencias éticas.
Esto explica la respuesta iraní sin precedentes —al designar a Palantir como un objetivo militar legítimo— como una advertencia a una industria de la guerra impulsada por algoritmos y sin rendición de cuentas.
El arquitecto invisible de los campos de batalla
Cuando el director ejecutivo de Palantir, Alex Karp, declaró recientemente en una deposición judicial, ofreció una afirmación escalofriantemente directa sobre el modelo de negocio de su empresa: “Nuestro producto se utiliza para matar personas”.
Esta frase atraviesa toda la jerga corporativa sobre “fusión de datos” e “integración de IA” para revelar la realidad cruda de la función de Palantir.
A diferencia de los contratistas tradicionales de defensa como Lockheed Martin o Raytheon, que construyen tanques o misiles físicos, Palantir desarrolla el software que indica a esas armas hacia dónde ir y a quién destruir.
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- Escrito por Otros Medios: Hispantv.com. Autor: Ali Akbar Khalilian
- Categoría: Actualidad
Una lectura ecológica de Marx y Engels (II)
La atención de Marx se centra en la agricultura y en el problema de la devastación del suelo, pero vincula esta cuestión a un principio más general: la ruptura del sistema de intercambios materiales entre las sociedades humanas y el medio ambiente, en contradicción con las “leyes naturales” de la vida. Así, el tema del colapso del metabolismo lo encontramos en un pasaje del Libro I de El Capital: “la producción capitalista...no solo destruye la salud física de los trabajadores urbanos y la vida espiritual de los trabajadores rurales, sino que también perturba la circulación material entre el hombre y la tierra, y la condición natural eterna de la fertilidad duradera del suelo, al hacer cada vez más difícil devolver al suelo los ingredientes que se le extraen y se utilizan en forma de alimento, vestido, etc. Pero al perturbar las condiciones en las que esta circulación se produce casi espontáneamente, obliga a restablecerla de manera sistemática, en una forma adecuada al desarrollo humano integral y como ley reguladora de la producción social...Además, todo progreso en la agricultura capitalista es un progreso no solo en el arte de explotar al trabajador, sino también en el arte de despojar al suelo; todo progreso en el arte de aumentar la fertilidad durante un tiempo es un progreso en la ruina de las fuentes duraderas de fertilidad. Cuanto más se desarrolla un país, por ejemplo los Estados Unidos de América del Norte, sobre la base de la gran industria, más rápidamente avanza este proceso de destrucción. La producción capitalista desarrolla, pues, la técnica y la combinación del proceso de producción social solo minando simultáneamente las dos fuentes de las que fluye toda la riqueza: la tierra y el trabajador”.
Junto con el agotamiento del suelo, el otro ejemplo de catástrofe ecológica mencionado por Marx y Engels es la destrucción de los bosques. Marx parece defender el “principio de responsabilidad” y en algunos textos el socialismo se asocia con la abolición de la separación entre la ciudad y el campo, y por tanto con la eliminación de la contaminación industrial urbana. En el volumen III de El Capital, Marx ya no define el socialismo como “dominación” o “control” humano sobre la naturaleza, sino más bien como control sobre los intercambios materiales con la naturaleza: en la esfera de la producción material, “la única libertad posible es la regulación racional, por el hombre socializado, por los productores asociados, de su metabolismo con la naturaleza, que la controlen juntos en lugar de ser dominados por ella como un poder ciego”.
Una ecología que ignore o desprecie el marxismo y su crítica del fetichismo de la mercancía está condenada a no ser más que un correctivo a los “excesos” del productivismo capitalista
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- Escrito por Secretaría de Formación del C.C. del PCPE
- Categoría: Ficha de Formación
Una lectura ecológica de Marx y Engels (I)
Desde los primeros escritos de Marx, llama la atención su evidente naturalismo, su visión del ser humano como un ser natural inseparable de su entorno, pues la naturaleza, como escribió Marx en los Manuscritos de 1844 “es el cuerpo no orgánico del hombre”. Marx define el comunismo como un humanismo que es al mismo tiempo un “naturalismo completo”. Mediante la abolición positiva de la propiedad privada, la sociedad humana se convertirá en la “culminación de la unidad esencial del hombre con la naturaleza, la verdadera resurrección de la naturaleza, el naturalismo consumado del hombre y el humanismo consumado de la naturaleza”.
En el texto de Engels El papel del trabajo en la transformación de los monos en hombres (1876) es esta concepción del naturalismo la que fundamenta su crítica de la actividad depredadora del ser humano sobre el medio ambiente: “los hechos nos recuerdan a cada paso que no dominamos la naturaleza como un conquistador domina a un pueblo extraño, como quien está fuera de ella, sino que le pertenecemos con nuestra carne, nuestra sangre, nuestro cerebro, que estamos en su seno y que todo nuestro dominio sobre ella reside en la ventaja que tenemos sobre todas las demás criaturas de conocer sus leyes y de saber usarlas juiciosamente”.
Marx utiliza la teoría del valor trabajo para explicar el origen del valor de cambio en el marco del sistema capitalista. Por otra parte, la naturaleza contribuye a la formación de la verdadera riqueza, que no es el valor de cambio, sino valor de uso. Marx plantea esta tesis explícitamente en la Crítica del Programa de Gotha (1875): “el trabajo no es la fuente de toda riqueza. La naturaleza es fuente de valores de uso (que, al fin y al cabo, son auténtica riqueza) tanto como el trabajo, que en sí mismo no es más que la expresión de una fuerza natural, la fuerza de trabajo del hombre. El trabajo no es, pues, la única fuente de los valores de uso que produce, de las riquezas materiales. Él es el padre y la tierra la madre, como dice William Petty”.
El objetivo supremo del progreso técnico según Marx no es el aumento infinito de los bienes (“tener”), sino la reducción de la jornada de trabajo y el aumento del tiempo libre (“ser”). En los Manuscritos de 1844 leemos: “cuanto menos eres, menos manifiestas tu vida, cuanto más posees, más crece tu vida enajenada, más acumulas de tu ser enajenado”.
Marx estaba convencido de que en las sociedades primitivas existía una especie de unidad entre los productores y la tierra, y veía como una de las tareas importantes del socialismo restablecer esta unidad destruida por la sociedad burguesa, pero a un nivel superior (negación de la negación).
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- Escrito por Secretaría de Formación del C.C. del PCPE
- Categoría: Ficha de Formación
Hacernos pueblo para luchar

Editorial Mayo 2026
“Hay décadas en las que no pasa nada, y hay semanas en las que pasan décadas". Lenin.
A la luz de los acontecimientos que se suceden en todos los órdenes de la vida y en cada uno de los rincones del Planeta, es posible afirmar que estamos inmersos en uno de esos procesos históricos que, tras décadas, incluso siglos de su evolución estructural, llegan a la cresta de su desarrollo, acumulando tal nivel de contradicciones que inevitablemente se precipitan por una espiral gravitatoria de imposible superación o retorno. Una realidad que, abriendo de par en par las ventanas a un torrente de oportunidades para la nueva sociedad, no es posible desatender para quienes, como comunistas, nunca hemos dejado de apostar por una transformación revolucionaria de la sociedad burguesa.
Es el proceso dialéctico de la lucha de contrarios que rige la totalidad del desarrollo social el que impone la superación del actual armazón imperialista para conformar una nueva realidad global de desarrollo de la Humanidad en la que la burguesía deje de ser la clase dominante y la clase trabajadora se convierta en la rectora de la sociedad.
La exigencia del momento es asumir que, cuando el capitalismo, en su fase actual de desarrollo imperialista, solo es capaz de generar barbarie y dolor, ha llegado el momento, ya no solo de preguntarse hasta cuándo durará su agonía, sino de definir con claridad qué es lo que corresponde hacer para que su derrota definitiva llegue lo antes posible y su estertor cause el menor sufrimiento posible.
El dramático colofón de un largo proceso económico de crisis estructural del capitalismo, así como el fin de la hegemonía occidental que han liderado los EE. UU. durante el último siglo, exige un correcto análisis de la realidad para no dejarnos confundir por las apariencias y cometer el error de alejar el desenlace del necesario marco de las luchas de clase y situarlo únicamente en cálculos geoestratégicos.
Tras el fin del colonialismo y la derrota del Reich, le toca su turno a la pesadilla imperialista y es necesario golpearla en todos y cada uno de sus fundamentos materiales y en cada una de sus expresiones superestructurales, para que su derrota sea definitiva.
Crisis-Guerra-Revolución
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- Escrito por Editorial
- Categoría: Editorial
En Andalucía el voto comunista es PCPA

El 17 de mayo habrá elecciones en Andalucía. Y estas elecciones llegan en un momento en que Andalucía y su pueblo sufren las consecuencias ya no solo de las políticas del gobierno central y la UE sino la de los distintos gobiernos que ha tenido la Junta de Andalucía y que en cualquier caso y con cualquier gobierno, siempre han gobernado en la misma dirección, en la defensa del capitalismo. Andalucía está totalmente militarizada, base naval de Rota y aérea de Morón, Viator, vinculada a la OTAN, Gibraltar, con más de 8.000 soldados americanos en nuestro suelo. Somos también zona de vertidos mineros y químicos, somos zona de vertederos de residuos tóxicos y nucleares, sufrimos una depredadora agricultura intensiva. Somos los que mayores tasas de paro, precariedad, pobreza (casi un millón de hogares andaluces están por debajo del umbral de la pobreza), temporalidad laboral, sufrimos de toda España. Andalucía tiene 650.000 viviendas vacías, 86.000 en capitales de provincia, mientras somos la segunda comunidad autónoma con más desahucios. Andalucía ha sido condenada históricamente al subdesarrollo y en empleo sitúa el turismo como una de las únicas fuentes de empleo para nuestra tierra donde la calidad del empleo es mala y la garantía laboral inexistente..
Hemos visto como, desde 1982, Andalucía ha sido gobernada por partidos que han recortado en derechos, han privatizado servicios esenciales como la sanidad, niegan la autodeterminación de nuestra tierra o han permitido, cuando no fomentado, la militarización de Andalucía, con cada gobierno, sea del color que sea, siempre defendiendo al capitalismo y a los explotadores. Los que antes recortaban cuando gobernaban ahora dicen que vienen a salvarnos. Es todo un nauseabundo espectáculo el que día a día nos dan en esa pelea entre opciones que vienes a decirnos que aquello que hicieron ya no lo volverán a hacer y que ahora si dicen la verdad cuando dicen que van a soluciones los problemas de los y las andaluzas. Promesas que se olvidaran de ellas, como siempre, al día siguiente de las elecciones andaluzas. Porque aquí lo que se nos está presentando es una falsa dicotomía ente izquierdas y derechas. Lo que se nos presenta no es una alternativa de uno u otro sino una alternancia en el poder para defender un capitalismo feroz, en decadencia, que viene a acabar con todos los derechos adquiridos y a no permitir seguir avanzando en derechos y autogobierno y a seguir explotándonos como clase.
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- Escrito por Antonio Zurera Cañadillas
- Categoría: Actualidad
Celebramos el 1º de mayo, celebremos la Unidad Obrera

La necesidad de la unidad obrera.
La historia del movimiento obrero demuestra una verdad incontestable: la clase obrera solo avanza cuando actúa unida, cuando es capaz de superar divisiones artificiales y organizarse en torno a objetivos comunes de derrotar al capital. Esta afirmación, que puede parecer evidente, adquiere una importancia renovada en el contexto actual, marcado por la fragmentación sindical, la precarización del empleo y la ofensiva ideológica del capital para desarticular cualquier forma de resistencia colectiva, llegando incluso a las más altas formas de represión físicas.
La unidad obrera no es un deseo abstracto ni un principio moral. Es una necesidad material, derivada de la propia posición de la clase obrera en el sistema capitalista. Frente a un enemigo que actúa de manera coordinada —el capital, sus instituciones y sus aparatos ideológicos—, la dispersión de fuerzas del movimiento obrero solo conduce a la debilidad, la confusión y la derrota. Por el contrario, la unidad permite concentrar energías, elevar la conciencia y transformar luchas parciales en un movimiento con capacidad real de disputar el poder.
La fragmentación como arma del capital.
El capitalismo contemporáneo ha perfeccionado mecanismos para dividir a la clase trabajadora: la subcontratación, la temporalidad, la externalización, la atomización de los centros de trabajo, la competencia entre trabajadores nacionales y migrantes, y la proliferación de sindicatos que, en lugar de coordinarse, compiten entre sí. Esta fragmentación no es accidental; es una estrategia deliberada de la burguesía para impedir que la clase obrera se reconozca como sujeto colectivo y revolucionario.
A ello se suma la ofensiva ideológica que promueve la idea de que “cada cual debe arreglárselas por sí mismo”, que la negociación individual es más eficaz que la colectiva, o que los sindicatos son estructuras del pasado. Estas narrativas buscan desactivar la organización obrera, presentándola como innecesaria o incluso como un obstáculo para conseguir los objetivos colectivos.
Frente a este escenario, la unidad obrera no es simplemente deseable: es la única vía para revertir la ofensiva del capital y reconstruir la fuerza político-social de la clase obrera.
¿Es o debe ser uniforme la unidad?
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- Escrito por Juan José Sánchez
- Categoría: Movimiento Obrero
Declaración de la FSM sobre el Primero de mayo de 2026

El Movimiento Sindical Clasista Internacional, los trabajadores y los sindicatos militantes de todo el mundo conmemoran con luchas el 140.º aniversario de la lucha obrera en Chicago en 1886. Rinden homenaje al heroico Primero de Mayo obrero, símbolo de la lucha incesante de la clase obrera contra la barbarie capitalista, con nuevas luchas clasistas, determinación y solidaridad internacionalista.
Con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, la Federación Sindical Mundial, la organización sindical internacional más histórica, que representa a más de 105 millones de trabajadores en todos los rincones del mundo, brinda un mensaje cálido y combativo a todos los trabajadores y campesinos, a la gente sencilla del esfuerzo y el trabajo.
Los mensajes y las reivindicaciones de los pioneros de Chicago de 1886 siguen siendo actuales y necesarios hoy en día. La crisis del capitalismo se agrava y se generaliza. Las desigualdades sociales se amplían dramáticamente. Las libertades democráticas y los derechos sindicales están siendo atacados en todo el mundo, mientras que las guerras imperialistas y las intervenciones están a la orden del día.
Los acontecimientos internacionales confirman que las rivalidades geopolíticas y económicas mundiales siguen amenazando directamente la paz y la seguridad mundiales, con el riesgo incluso de una catástrofe nuclear. Las guerras imperialistas, las intervenciones, las sanciones y los bloqueos continúan y se intensifican.
El genocidio de los palestinos en Gaza y la barbarie inconcebible del Estado israelí, el ataque no provocado y asesino de EE. UU. e Israel contra Irán, la invasión de Venezuela y el secuestro del presidente legítimo del país, las amenazas terroristas contra Cuba socialista y el intento de estrangular su economía y a su pueblo, mediante el criminal bloqueo energético, han puesto de manifiesto una vez más, en todo su esplendor, la hipocresía, el cinismo y el carácter inhumano del imperialismo.
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- Escrito por Otros Medios: Federación Sindical Mundial (FSM)
- Categoría: Movimiento Obrero
Fascismo en Hollywood y cercanías

“¿Es usted en la actualidad o ha sido en algún momento miembro del Partido Comunista?" A esta pregunta formulada por el Comité de Actividades Antiamericanas, creado en 1938, frente a una importante presencia en Hollywood de intelectuales alemanes antifascistas exiliados en aquella década (entre ellos, Bertolt Brecht, Fritz Lang, Thomas Man, Hans Eisler o Helene Weigel, esposa de Brecht) y frente al clima liberal generado por el New Deal de la administración Roosevelt, cientos de cineastas (directores, actores, guionistas y productores) tuvieron que pronunciarse entre finales de los años 40 y los 50. Unos interrogatorios que mostraron, por un lado, la aparición de variadas formas de ideología fascista en el poder político norteamericano, algo que ha estado siempre presente en su sociedad capitalista, y, por otro lado, la organización de una violenta purga anticomunista en la Meca del Cine, ocasionando todo ello resultados devastadores y duraderos en la industria cinematográfica hollywoodiense: más de 300 profesionales, acusados de comunistas, vieron sus prometedoras carreras cinematográficas vilipendiadas y truncadas. Los “Diez de Hollywood” (Alvah Bessie, Herbert J. Biberman, Lester Cole, Edward Dmytryk, Ring Lardner, Howard Lawson, Albert Maltz, Samuel Ornitz, Adrian Scott, Dalton Trumbo), sus encarcelamientos y sus malogradas carreras artísticas, son la mejor prueba de aquella oleada fascista que sacudió entonces las entrañas de Hollywood. Una peste parda que se prolongó hasta bien entrados los años 70, y que hoy, bajo formas diferentes, persiste en la “guerra de imágenes” que nos asalta cada día.
Realidad distópica
En ese sentido, un interesante trabajo publicado recientemente en la revista Caimán Cuadernos de cine, bajo el título de “Fascismo en EE. UU., imágenes en estado de alarma”, pone en relieve la utilización de las imágenes en manos de un poder dictatorial y esquizofrénico como el de la actual administración estadounidense. Manipulaciones que la reconocida publicación centra principalmente en casos como los del presunto intento de asesinato de Donald Trump en Butler, Pensilvania, el 13 de julio de 2024, o en los asesinatos de los civiles Renée Good y Alex Pettri, perpetrados por agentes fascistas del ICE en Minneapolis, los pasados meses de enero y febrero. Y de las que emanan, en un caso, la creación icónica de un Trump herido y con el puño en alto, y en los otros casos, la divulgación descarada de la mentira institucionalizada para opacar la evidencia. Una práctica neogoebbeliana que debe interrogarnos seriamente sobre cómo desde el punto de vista visual se está asimilando todo lo que está pasando, y especialmente sobre cómo hacer frente a esa realidad distópica caracterizada por la alienación humana, la opresión totalitaria, la desigualdad social extrema o la destrucción ambiental, y cuyo objetivo es distorsionar la forma de pensar la historia y la política en beneficio del voraz capitalismo.
Rosebud
- Detalles
- Escrito por Rosebud
- Categoría: Travelling












