
Recientemente, el presidente del comité de empresa de la fábrica de Duro Felguera en Gijón celebraba, con manifiesta alegría e incluso algarabía, que dicha fábrica haya sido designada, dentro de los planes de reconversión para la guerra, para la construcción de carros de combate. Más adelante hablaremos de este caso y de los llamados “obreros pertenecientes a la aristocracia obrera”.
De entrada, abordemos el análisis desde posiciones marxistas: ¿para qué necesita el capital el rearme?
La fabricación de armamento, con o sin políticas explícitas de rearme, es una necesidad del Estado, y bajo la dictadura del capital, se impulsa con mayor fuerza.
Alejemos nuestro análisis de las teorías de la intelectualidad al servicio del capital, quienes hoy derraman cubas de tinta y ocupan espacios televisivos, proclamando todo tipo de posiciones políticas e ideológicas que están lejos de las verdaderas razones y objetivos del rearme.
El rearme, lejos de ser un simple “presupuesto de defensa”, no siempre está orientado a una guerra inmediata. Es, en realidad, una expresión máxima de la lógica del capital, que Karl Marx analizó con profundidad.
Veamos el asunto desde una perspectiva científica y hagámonos las preguntas adecuadas: ¿Qué hay detrás de las políticas de rearme?
Rearme como desvío de plusvalía
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Marx (Capital, Libro I): la plusvalía extraída de la clase obrera puede destinarse a (a) acumulación productiva, (b) consumo parasitario o (c) gastos improductivos.
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El rearme pertenece al último grupo: capital que se consume sin reproducción.
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- Escrito por Juan J. Sánchez
- Categoría: Movimiento Obrero

En un momento como el actual, de alta tensión política y de desarrollo de numerosas luchas obreras a lo largo del Estado español, resulta más que conveniente recordar y tomar lecciones de aquellas luchas históricas acontecidas en nuestro territorio, como la lucha de la plantilla de Altos Hornos del Mediterráneo (AHM) y de la vecindad de la comarca de Camp de Morvedre.
El 4 de febrero de 1983, el Consejo de Ministros del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), en un contexto de reconversión industrial, decretó el desmantelamiento del alto horno número 2 de la empresa siderúrgica, AHM, afincada en la localidad valenciana de Sagunto. A pesar de que en los “acuerdos de 1981” se decretara el mantenimiento de las tres siderúrgicas integrales del Estado español y de las recomendaciones por parte del “informe kawasaki” de mantener y modernizar AHM mediante un nuevo Tren de Bandas en Caliente (TBC). Esto supondría el principio del fin de la siderúrgica y la pérdida de miles de puestos de trabajo de los que dependían tanto directa como indirectamente miles de familias más.
Los motivos aludidos por el gobierno y la patronal, eran que AHM contaba con grandes pérdidas y unas instalaciones envejecidas. No obstante, tal y como se reflejaba en el “informe kawasaki” o como defendía la Comisión de Seguimiento de la Siderurgia Integral, la modernización de las instalaciones mediante el nuevo TBC unido a la posición privilegiada de la fábrica produciría grandes beneficios.

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- Escrito por Javier Cayuela Sebastián
- Categoría: Movimiento Obrero

Podríamos considerar como un acierto la denuncia de la represión y la judicialización de las protestas obreras: en los casos de la sentencia de prisión a las “6 de la Suiza”, las fianzas y multas desorbitadas a los metalúrgicos gaditanos, demandas millonarias de ACERINOX a los obreros, demoras judiciales interminables... Todo esto demuestra que el aparato jurídico del Estado burgués funciona como un brazo represivo más del capital, y no como institución neutral garante de derechos. Esto sería como pedir que el tigre fuese vegano.
Se repiten de forma sistemática manifestaciones políticas que, en ocasiones intencionadamente y otras muchas por error de comprensión marxista, sitúan elementos que legitiman al estado burgués. Las que son intencionadas están sustentada en un proyecto o proyectos políticos que, tras la apariencia de progresistas solo persiguen perpetuar la dictadura del capital, para lo que necesitan hacer creer que el estado y sus superestructuras son neutrales. No quieren que se pueda comprender que, el estado y sus superestructuras “Tienen apariencias y/o envoltura democráticas o dictatoriales dentro del marco del capitalismo, que en esencia es una dictadura del capital."
Así, el Estado parlamentario burgués no neutraliza la represión: la democracia burguesa es la forma más sofisticada de dictadura de clase.
Función represiva concreta y muy aclaratoria;
Rearme y guerra: El Estado aumenta el presupuesto militar para reprimir interna y externamente cualquier resistencia al orden capitalista.
- Externamente: guerras imperialistas para asegurar mercados y recursos.
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- Escrito por Juan José Sánchez
- Categoría: Movimiento Obrero

Hace ya algunos días, más concretamente el 8 de junio de este año, publicamos un artículo en el que pretendíamos hacer comprender determinados aspectos de la lucha de clases. Este estaba referenciado por la eminente encarcelación de las seis de La Suiza.i
Decíamos que celebramos la movilización solidaria en defensa de las compañeras, pero al mismo tiempo lamentamos que esta no hubiera sido canalizada hacia una más amplia unidad de clase. Lo mismo podemos lamentar con lo sucedido con las huelgas del metal en Santander, Cádiz y Cartagena.
Señalábamos que, durante estos meses y durante el tiempo del conflicto, ha habido numerosas convocatorias de apoyo, infinidad de comunicados en prensa y redes sociales, pero todas organizadas y publicadas de forma individual por distintos sindicatos y entidades.
Hoy, las trabajadoras de La Suiza están encarceladas; los trabajadores del metal, algunos han sido o están siendo procesados. Estos casos, como muchos otros, demuestran que la burguesía, la patronal, está cada vez mejor organizada que su sindicalización, si es unitaria y efectiva en la guerra de clases. Esta realidad la podemos extrapolar a toda la guerra del capital por apropiarse hasta del último céntimo: privatizaciones, pensiones, sanidad, educación, transportes, correo postal y un largo etcétera de apropiaciones que como resultado tienen peores condiciones de vida para las masas trabajadoras y para el pueblo en general.
Esto demuestra que, sin unidad de organización y acción, nunca se podrá derrotar al enemigo de clase. Una reflexión: suponiendo que a las seis de La Suiza se les amnistiara, así como a otras y otros muchos, recuperaran su trabajo, sus salarios, sus estados emocionales, o pasaran a formar parte del ejército laboral de reserva del capital, tan necesario para este, con el que poder presionar a la baja los salarios, la desvalorización de la fuerza de trabajo y los derechos.
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- Escrito por Juan J. Sánchez
- Categoría: Movimiento Obrero

En este artículo hablaremos de la huelga de los tribunales de oposiciones en el País Valencià, un ejemplo de cómo se tienen que organizar la huelgas y cómo, si se hace bien, se consiguen los objetivos. La Conselleria d’Educació decidió unilateralmente no pagar la labor de los tribunales de oposiciones cuando acabaran las clases lectivas. En las oposiciones de maestros de 2024 no avisó de nada y, en el momento del pago, en los desgloses que se presentó a los compañeros y compañeros, no estaba el pago de la asistencia después de finalizar las clases. En cambio, para los tribunales de 2025 y con la experiencia de 2024, los tribunales sabían que no les iban a pagar. Por eso se comenzaron a organizar, primero pidiendo el auxilio de las organizaciones sindicales, de sus representantes electos, con respuestas tan peregrinas como que se sumaran a una huelga general que el sindicato había convocado por otros temas o directamente justificando a la patronal, la administración, indicándoles que era todo por un nuevo secretario de hacienda que había llegado. Viendo que ningún sindicato estaba dando cobertura, se autoorganizaron, en este caso, por la dispersión, usando un grupo de Telegram, que comenzó con 40 personas, pero acabó con casi 800 personas. Los sindicatos mayoritarios no les ofrecían cobertura a sus necesidades, les proponían organizar concentraciones y seguir corrigiendo, pero ellas y ellos sabían que la única opción era parar las oposiciones si querían conseguir su objetivo.
Quedaban 12 días para la prueba general de las oposiciones en la que se presentan todos los opositores, porque después ya van uno a uno. Ningún sindicato con representación en la junta de personal les proporcionaba cobertura, así que desde el Consejo Sindical Obrero decidimos que si nadie lo hacía, CSO, sin representación en la junta de personal, lo haría y convocaría huelga el último día en que se podía convocar, para dar tiempo al resto de organizaciones a sumarse. Así fue como el sindicato mayoritario, STEPV, se vio arrastrado a convocar la huelga o que se viera a las claras lo que estaba haciendo: contener a los trabajadores y trabajadoras que querían exigir sus derechos. Al final se convocó una asamblea virtual donde la inmensa mayoría de los asistentes votaron la convocatoria de huelga y se lanzó para el segundo día de la prueba general. Si se materializaba, las oposiciones no se podrían llevar a cabo, lo que ralentizaría todo el proceso, con la posibilidad de hacerlo desbancar, tanto por las fechas en las que nos encontrábamos como por la huelga indefinida de tribunales que se estaba trabajando en el grupo.
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- Escrito por Felip Vicedo
- Categoría: Movimiento Obrero

¿Puedo participar en la huelga si mi sindicato no es el convocante? ¿Me puedo pedir las horas sindicales para la huelga? ¿A qué hora es la huelga?
Preguntas como estas surgen cuando trabajadores y trabajadoras se acercan por primera vez a una huelga, denotando la falta de conocimiento técnico y político de esta herramienta de lucha obrera, seguramente la herramienta más potente de la clase trabajadora. Esto lo vivimos de cerca algunos compañeros de los CUO de Gran Canaria meses atrás, en la “Huelga por Palestina” del 27 de septiembre del 2024 y en la huelga del Hospital Clínico Veterinario de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, a finales de 20241.
A raíz de esta preocupación y repasando los itinerarios formativos de varios sindicatos, de mayor y de menor tamaño, sindicatos “amarillos” pero también de los que se reclaman como sindicatos de clase, nos encontramos una carencia enorme a la hora de formar a los y las sindicalistas en el uso de la Huelga. ¿Quién está explicando en la actualidad en las organizaciones sindicales cómo se organiza una huelga y qué aspectos se deben tener en cuenta para esta tenga probabilidades de éxito? Nuestro objetivo, por tanto, fue organizar una formación con esta temática. Y con esa idea nos pusimos manos a la obra.
Tras la exitosa formación sobre la Represión Sindical que realizamos meses atrás, los CUO de Gran Canaria organizamos el pasado 5 de junio, en horario de mañana, esta nueva formación. Con una participación de unos 20 representantes sindicales de diferentes organizaciones, arrancó una formación dividida en tres bloques: conceptos básicos y elementos políticos de la Huelga, aspectos técnico-jurídicos de la misma y finalmente, una mesa redonda y coloquio sobre tres experiencias reales de boca de sus protagonistas.
Dentro de los elementos políticos de la huelga, desde los CUO insistimos en la importancia de entender lo que supone parar la producción para el propio sistema capitalista. La importancia de la subjetividad y la conciencia que adquiere la clase trabajadora cuando decide parar y que el empresario deje de ingresar sus beneficios, porque el trabajador ya no le permite producir nada. El enorme poder que tiene la clase trabajadora y cómo la huelga permite que ese poder se visibilice de una manera muy clara.
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- Escrito por Javi Delgado
- Categoría: Movimiento Obrero

Las leyes y medidas que prolongan la edad y pensiones de jubilación generan debates en los ámbitos económico, social y político. Estos debates se escenifican con teatralidad apasionada en los medios de comunicación propiedad de la burguesía y en algún que otro que tiene imagen de independencia. Y especialmente, en el escenario parlamentario, convertido en un verdadero teatro donde políticos ávidos de protagonismo televisivo, leales al sistema e intereses de la burguesía, no cuestionaran jamás al sistema que encarcela a millones de seres humanos bajo la dictadura del capitalista, interpretan sus papeles sin pudo ni remordimientos, ya que sus condiciones de lacayos y esquiroles así lo exigen; nunca cuestionarán el orden establecido por el todopoderoso Capital.
Desde una perspectiva marxista, no se puede hacer un análisis separado. Este fenómeno debe analizarse en el contexto de las relaciones de producción capitalistas, cuyo eje central es la explotación de la fuerza de trabajo y la extracción y apropiación de la plusvalía, por esta fuerza de trabajo producida.
En el sistema capitalista, la jubilación funciona como un mecanismo de regulación del acceso y permanencia en el mercado laboral. Antes de conquistarse el derecho, la regulación por ley a una jubilación “digna” (entrecomillamos digna), los trabajadores eran descartados, sin ningún derecho o prestación, una vez menguaban o perdían sus capacidades físicas o intelectuales. Para el capital, estas personas son herramientas defectuosas; muchas veces eran condenadas a la indigencia, salvo que contaran con el sostén de sus familias o comunidades. Esta situación se transformó gracias a la lucha de la clase obrera, que obligó al Estado burgués a reconocer derechos como la jubilación. En esta batalla la clase Obrera, principalmente europea, contó con la presión ejercida por el estado socialista de la URSS, que año tras año implementaba derechos laborales y sociales que situaban al pueblo en mejores condiciones.
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- Escrito por Juan J. Sánchez
- Categoría: Movimiento Obrero

Aunque la conflictividad laboral surge desde el mismo momento en que diariamente te levantas de la cama para ir a trabajar, con tu despertador al servicio del patrón o patrona, y tienes que vender tu fuerza de trabajo para poder vivir, hay momentos en los que esta conflictividad cobra especial virulencia y se manifiesta a las claras en toda su magnitud. Nos referimos a aquellos momentos en los que la clase obrera, bien por la negociación de un convenio, por un accidente laboral o por el incumplimiento de las condiciones laborales por parte de la patronal -que es lo habitual-, se rebela y se levanta reivindicando sus legítimos derechos. Es una manifestación más de la lucha de clases.
En el sector del metal trabaja más de un millón ochocientos mil trabajadores y trabajadoras, que representan el 12,5% del total de la clase obrera en el estado español, estando agrupado este colectivo principalmente en PYMES (81,9% del total). Este último dato es significativo, pues da idea de la enorme dispersión de trabajadores y trabajadoras en una red de pequeñas empresas, la mayoría de ellas auxiliares de grandes empresas, como por ejemplo Navantia o Dragados, con mas de 5.000 empresas auxiliares en Cádiz.
A principios del mes de junio, en pleno auge e incremento de la conflictividad laboral, en Cantabria se produjeron dos jornadas de huelga en el sector del metal, que han tenido un seguimiento del 90% de los 22.000 obreros y obreras que trabajan en fábricas como Sidenor en Reinosa, Tekia en Ampuero o Global Steel Wire en Santander. Ante la postura prepotente y chulesca de una patronal que pretende recortar mejoras al convenio que se esta negociando, los trabajadores y trabajadoras del metal exigen recuperar el poder adquisitivo y que no se elimine el plus de distancia. Como es natural, mientras que la clase obrera sale a la calle a defender sus intereses, la patronal se apresura a calificar de “delincuentes” a los piquetes informativos y la represión cae sobre ellos de forma inmediata, destacando la detención de un joven militante del PCPE.
En Cádiz, durante los días 18 y 19 de este mismo mes de junio, ha tenido lugar una huelga en este sector del metal por la negociación de un convenio encallado por la postura intransigente de la patronal, y con el precedente de un convenio que no resolvió los problemas estructurales de este sector y cuya negociación dio lugar a la histórica huelga del 2021, que paralizó los astilleros y plagó de barricadas las calles de Cádiz. En este caso, la huelga, cuyo primer día terminó en una autentica batalla campal entre trabajadores y fuerzas represivas, con siete detenciones y algún que otro herido, ha aglutinado a cerca de 30.000 trabajadores y trabajadoras del sector del metal, quienes en asambleas decidieron ir a la huelga.
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- Escrito por J. Ferrer
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Las condiciones objetivas estaban presentes. Sobraban los motivos. En marzo de 2025, a pocas semanas de un período vacacional de Semana Santa, con los hoteles a tope, varios sindicatos del sector se unen exigiendo la necesidad imperiosa de mejorar las brutales condiciones de explotación de las y los trabajadores del sector turístico en Canarias.
Estamos en un contexto de récord de beneficios acumulados en los últimos años por parte del sector, que supone el 40% del PIB y del empleo en estas maltratadas islas. Con una clase obrera canaria que sufre el altísimo precio de la vivienda, con la cesta de la compra más cara del Estado español. Si añadimos a lo anterior un crecimiento bajísimo de los salarios, tenemos el rostro del capitalismo, y su saqueo, en Canarias.
Las condiciones subjetivas también estaban presentes. Los sindicatos estaban haciendo bien su trabajo. Se hablaba, asambleas multitudinarias, con miles de trabajadores exigiendo mejoras.
Spoiler!: Al final no hubo huelga de la hostelería en Canarias. CC. OO. llega a un acuerdo “escaso” en la provincia de Las Palmas.
¿Cómo es posible, con todo a favor, que no haya salido la huelga adelante en toda Canarias?
Lo primero a tener en cuenta es que en Canarias no hay un convenio único. Cada provincia tiene un convenio, con diferencias importantes, y por eso la negociación se dividió en dos mesas provinciales. El PCPC entiende que esta es una expresión más del sistema de dominación de la burguesía insularista, que históricamente ha buscado dividir las luchas y contener el desarrollo de una conciencia nacional de clase. El PCPC aboga por un convenio de carácter nacional, confrontando así con la patronal que quiere seguir disfrutando de su “divide y vencerás”.
Semanas antes del acuerdo, se rompe la unidad sindical. Pocos están a la altura del reto. En concreto CC. OO. se desmarca en solitario en la provincia de Las Palmas y lidera allí, por su peso, las negociaciones. Sin CC. OO. no hay huelga en Las Palmas.
- Detalles
- Escrito por Isabel Piñero
- Categoría: Movimiento Obrero












