Para contextualizar la obra de Aymé Cesaire hemos de entender el movimiento cultural afrocaribeño a lo largo del siglo XX. Es fundamental el papel de la literatura afrocubana con las extraordinarias aportaciones del poeta cubano Nicolás Guillén, recordemos la obra “Sóngorocosongo” y la poeta cubana Nancy Morejón y su libro “Piedra pulida”.

A Alejo Carpentier le fascinó la rebelión antiesclavista haitiana contra el colonialismo francés,  novelas como “El reino de este mundo” y “El siglo de las luces” acogen magníficamente  las referencias del colonialismo y las revueltas.

Martinica es una pequeña isla del Caribe dependiente de la metrópolis francesa. A partir de aquí podemos entender el legado de la obra literaria de Aymé Cesaire. Frente al racismo y el apartheid colonial  establece la noción de  “negritud”  como reacción a la agresión cultural del sistema colonial francés: discriminación, anulación  de las referencias culturales africanas de aquellos  que fueron arrancados vilmente de África para esclavizarlos en las Antillas ante la aniquilación  de la población autóctona en el Caribe por parte de las metrópolis europeas. Cesaire critica el colonialismo europeo en su obra “ Discurso sobre el colonialismo”.

Carlo Frabetti, miembro de la Academia de las Ciencias de Nueva York, es uno de los máximos exponentes de la literatura juvenil contemporánea. Es un escritor de una  trayectoria antiimperialista que ha participado en innumerables iniciativas en solidaridad con Cuba.

Ha explorado el mundo juvenil a través de la ficción. La narración y la ciencia van de la mano. Recordemos que a través de los territorios imaginarios personajes ascendieron a la Luna o a otros planetas.  Julio Verne se atrevió con infinidad de odiseas. Borges vislumbró  lo que iba a ser internet  por medio de su biblioteca babélica.

 

Sin duda la Generación del 27 se corresponde con las más elevadas cimas de la poesía en España desde el denominado Siglo de Oro desde mediados del siglo XVI y mediados del siglo XVII. Podemos afirmar que el 27 representa verdaderamente el canto de cisne de la poesía española. El fin de la poesía lo constituye La Nueva Sentimentalidad, porque asistimos a una época que queda definida por la idea de Brecht: <<Malos tiempos para la lírica>>. Calíope ha sido destronada por la realidad, una realidad hostil para la poesía.

Una de las reflexiones que hemos de tener muy presente es la lucha ideológica que en la actualidad tiene un papel como nunca en la Historia. La hegemonía en la producción de referencias socioculturales por parte de la burguesía es enorme. Además la burguesía sabe muy bien neutralizar y apropiarse de los referentes antagónicos a sus intereses. Hay multitud de ejemplos. A Frida Kahlo la convierten en una especie de icono, vacío de contenido, la alejan de su compromiso revolucionario con el objeto de lanzar un feminismo fuera de la lucha de clases.

El desconocimiento generalizado de una alternativa a la producción de la literatura infantil y juvenil es evidente. Salvo el caso de la Abeja Maya que representa los valores de solidaridad, se ignora a la perrita Laika, al primer hombre que llegó al Cosmos en la Historia de la humanidad o la primera mujer que viajó por el Universo.

No hablemos en el campo musical y en la actualidad la apisonadora que representa Netflix y su maquinaria de relatos que responde a una maquinaria de distracción masiva en torno a los valores de la ideología dominante que se corresponde con la clase dominante.

 

En el Oriente, en Guantánamo surgió “Buena Fe” a raíz de una iniciativa de los músicos: Israel Rojas quien se dedicaba a la abogacía y Yoel Martínez que había tenido una formación de guitarra clásica. El reto consistía en fusionar salsa, trova y pop. Empezaron primeramente con la canción “Intimidad” en 1999 gracias al apoyo de la Asociación Hermano Sáiz. A partir de entonces EGREM se encargó de producir el disco “Déjame Entrar”, recordemos la canción “Guantanamero” como seña de identidad originaria, las canciones “Psicología al día” y “No juegues con mi soledad” gozaron de gran popularidad. En 2002 obtuvieron el premio a la mejor banda novel. El éxito de sus canciones consiste en que hacen de trovadores de la vida cotidiana a través de la vitalidad de las experiencias y la reflexión sesuda que interpela.

Un excelente novela gráfica: “Chapaev”,   de  Oleg  Yudin e Ilia Voronin, ha sido editada por  “Ediciones Unidad y Lucha”, con unas magníficas ilustraciones. El ejemplo del bolchevique  Chapaev nos lleva a una gran reflexión ante el “dontancredismo” político  del oportunismo.

Cuando una voz prodigiosa es un arma cargada de conciencia se me viene a la cabeza Silvia Pérez Cruz, la cantante catalana que hoy representa lo más granado, entre tanto rol postizo y tanto millenial. La burguesía resalta la dulzura como algo edulcorante un tanto, meliflua entonces El País dice que Silvia es “un bálsamo para el alma”, su voz se hace balsámica para esa pequeña burguesía en su infierno. Claro, esa amputación de la voz, de la música y el contenido, esa voz descontextualizada no tiene nada que ver con Silvia. Silvia es la conciencia melodiosa a través del jazz, de la música tradicional catalana, de los fados, los boleros cubanos, el flamenco: todo aquello que pretenden proscribir.

© Foto : Raúl Torres

Una de las voces más relevantes de la música cubana actual es Raúl Torres. Fue descubierto por Pablo Milanés. La primera canción se la dedicó a la Revolución de Nicaragua, también dedicó otra canción a la gran revolucionaria Celia Sánchez Manduley. Reconoce influencias de Gerardo Alfonso y Santiago Feliú. Ha actuado con la brasileña Simone, Fito Páez, Milanés, y ha compuesto canciones para Ana Belén, Xiomara Laugart, Los Van Van. Ello demuestra su versatilidad musical como buen domador del repertorio melódico. Hoy influye enormemente en la música cubana de las generaciones más jóvenes.

En un mundo cerrado entre barrotes, nada más comenzar el mes de abril, falleció Luis Eduardo Aute. Sin duda uno de los máximos exponentes de la canción de autor.  Su apasionamiento por la pintura y la cinematografía hizo que fuera un autor de avidez inabarcable. Había trabajado para la película “Cleopatra” de Mankiewicz. El expresionismo alemán impactó y fue decisivo a la hora de incidir en su pintura. Comenzó con exposiciones en California y Brasil. También hizo paneles para la obra “Marat-Sade” de Peter Brooks. Diseñó carteles para los ciclos sobre Godard y Buñuel.