DECLARACIÓN DEL COMITÉ EJECUTIVO DEL PCPE

Este jueves 24 de noviembre se han aprobado los Presupuestos Generales del Estado para el 2023, presupuesto para la guerra y el saqueo. Desde hace semanas, los medios de “desinformación” nos vienen advirtiendo sobre los presupuestos con mayor gasto social en la historia.

Si el gobierno de la socialdemocracia del PSOE/UP hace algo bien, es ser unos buenos vendedores de humo. Nos quieren hacer creer que la subida de las pensiones del 8,5% con un IPC que en el mes de agosto estaba en el 10,5% y la subida de la cesta básica en el 14% no es una pérdida de poder adquisitivo para la clase obrera, vivir con el 60% de la prestación por desempleo a partir del sexto mes (quien tenga derecho) no es ser pobre y que las ayudas al alquiler solucionan la especulación con la vivienda.

Más allá de las tan aclamadas medidas sociales para parchear la crisis general del capitalismo, cuyos efectos aún están por empeorar; el incremento del gasto militar en un 25% es la pieza clave de estos presupuestos para la guerra. El gobierno del PSOE/UP no encuentra ningún tipo de problema en asumir la política belicista de la OTAN y de los E.E.U.U. de manera totalmente servil. Para el 2029, nuestra pertenencia a la organización terrorista de la OTAN nos obliga a destinar el 2% del PIB los a gastos militares, ¿nos podemos imaginar lo que supondrían esos miles de millones destinados a escuelas y hospitales? Para hacernos una idea, el gasto militar de los presupuestos equivale al gasto en educación y sanidad juntos.

 DECLARACIÓN DEL COMITÉ EJECUTIVO DEL PCPE

 



Acabada la 68 Sesión Anual de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN que se ha reunido en Madrid del 19 al 21 de noviembre de 2022, es necesario señalar como resultado de los acuerdos adoptados en ella, la continuidad de las políticas belicistas de la que, sin duda, es la mayor organización militar del mundo y, cuyos miembros, son responsables de los mayores crímenes cometidos desde la derrota por el Ejército Rojo de la Alemania nazi en 1945.

Con un presupuesto militar mundial en aumento, que este año supera por primera vez los 2 billones de dólares y llega a los 2,1, la OTAN, tras la Cumbre anual desarrollada durante el mes de Junio también en Madrid, da un nuevo paso cualitativo y, después de calificar a Rusia como la “más directa y significativa amenaza”, ahora la reconoce como “Estado terrorista”.

¿Por qué vincular el gasto militar y las calificaciones de la OTAN a Rusia?

Una razón muy sencilla basada en datos objetivos irrefutables que indican con absoluta claridad quién es la verdadera amenaza para la Humanidad, es señalar el gasto militar de cada cual y sacar conclusiones

1) Estados Unidos: 801.000 millones de dólares (37,9% del total mundial).

2) China: 293.000 millones de dólares (13,9% del total mundial).

3) India: 76.600 millones de dólares (3,6% del total mundial).

4) Reino Unido: 68.400 millones de dólares (3,2% del total mundial).

5) Rusia: 65.900 millones de dólares (3,1% del total mundial).

6) Francia: 56.600 millones de dólares (2,7% del total mundial).

7) Alemania: 56.000 millones de dólares (2,7% del total mundial).

8) Arabia Saudí: 55.600 millones de dólares (2,6% del total mundial).

9) Japón: 54.100 millones de dólares (2,6% del total mundial).

10) Corea del Sur: 50.200 millones de dólares (2,4% del total mundial).

Resto del mundo: 536.000 millones de dólares (25,3% del total mundial).1

A bombo y platillo, con fanfarria y mucha sonrisa nos anuncian los presupuestos generales para el 2023. Este año, se huelen cerca elecciones, ponen el foco en la seguridad social con mucho hincapié en las pensiones. Se nota que ahí hay un colectivo muy movilizado y que hay que echar redes en “el caladero” de votos que significan. También hay guiño al funcionariado (con miserable subida salarial) pero, ¿y si cuela? Y una descarnada desfachatez al hablar de la subida en dependencia calificándola como un pilar del estado de bienestar. ¡Menudo pilar! que deja morir hasta a 30.000 personas al año esperando una ayuda o carga sobre las mujeres el cuidado de mayores y dependientes a cambio de calderilla.

Y entre tanta sonrisa y halago, el gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos no hace mucho alarde de la partida de igualdad. Ya una “maría” por definición pero un reclamo cuando interesa o está en auge la lucha feminista, ahora con la que cae no es la perfecta guinda del pastel presupuestario. Que una cosa es autodenominarse el “gobierno más feminista de la historia” y otra dedicar los dineros a conseguir una sociedad de personas libres e iguales y a garantizar una vida libre de violencias y opresión.

El pasado 22 de octubre, tras meses de trabajo colectivo e implicación militante en el fomento y desarrollo de numerosas plataformas locales, tuvo lugar en Madrid la asamblea de constitución de la Coordinadora Estatal Contra la OTAN y las Bases (CECOB). El PCPE saluda la consecución de esta iniciativa, para la que ha trabajado activamente.

La crisis general del capitalismo, determinada por su carácter estructural, muestra su decadente y pútrida situación manifestando la más extrema violencia. El actual bloque imperialista dominante, liderado por EE. UU. y estructurado en torno a la OTAN, se halla inmerso en una enorme crisis y, en consecuencia, en plena embestida para defender sus intereses frente a todo aquello que considere amenaza. En este objetivo, la organización criminal y sus aliados no dudan en incrementar la ofensiva, incluso hasta el extremo de situar a la humanidad frente al riesgo de un conflicto bélico a nivel mundial. El caudal de destrucción del imperialismo se ramifica sin complejos con afluentes de sangre, dejando a su paso muerte y pobreza y sesgando, aún más, las condiciones de vida de la clase trabajadora, no solo de quienes viven en los lugares de conflicto armado, también de las y los que habitan en el resto de pueblos cuyo destino se pliega a los intereses del capital.

Ante este complejo escenario, el PCPE asume como objetivo imprescindible impulsar la respuesta organizada del pueblo trabajador, una ofensiva a la altura de las circunstancias, capaz de generar un movimiento de masas que se incorpore y forme parte inherente de los diversos frentes de lucha, que se disponga, en definitiva, capaz de enfrentarse ante el monstruo imperialista. Es necesario asumir para ello la responsabilidad de organizar a las fuerzas revolucionarias y las estructuras de clase más avanzadas en la vertebración de un movimiento popular contra la OTAN y las Bases que, si bien en la década de los ochenta ya se erigió como uno de los más importantes frentes de lucha, hasta hace apenas unos meses se encontraba claramente desactivado. Fue a raíz de que el Estado español asumiera definitivamente la celebración de la Cumbre de la OTAN de junio en Madrid cuando comenzó a gestarse lo que hoy es la CECOB.

No hace mucho en Granada, en una comida solidaria en Local de la Ribera, un buen comunista convaleciente, me comentaba que mi artículo sobre The Boys le había llevado a ver la serie y disfrutarla. No voy a volver sobre ella, salvo para volverla a recomendar. The Boys representa sin tapujos el apoyo de las grandes multinacionales en valores morales como el patriotismo, las identidades siempre que estén reducidas a un problema de estilos de vida o a la neutralización de valores emancipadores, como la lucha contra el racismo. Hasta ahí parece que la serie es un arquetipo de denuncia izquierdista del capitalismo. Sin embargo, la serie es producida y vendida como exclusiva por Amazon. ¿Hasta qué punto es posible que una de las grandes depredadoras mundiales albergue un discurso anticapitalista en su seno más íntimo?

Ante esta pregunta puede haber muchas respuestas, desde las más naives a las teorías de la conspiración, que no dejarían espacio para la acción política. Quizá la más naif sea aquella que considera que el capitalismo opera a partir de la maldad deliberada de una serie de individuos que acumulan capital y son capaces de lanzar cualquier producto con el único objetivo de mayores beneficios. Sería un chiste en el que Amancio Ortega vende camisetas con la efigie de Lenin. “Jeff Bezos se ríe de nosotros cuando encendemos la televisión”. Algo de eso habrá, pero no explica nada. Ya decía Marx de los capitalista decimonónicos: “no lo saben y, sin embargo, lo hacen”. No lo pongo en duda, la lógica acumulativa del capital existe y los habrá plenamente consciente de ello y, no obstante, eso no explica nada.

Consultoras internacionales previeron que en 2022 se consumirían más contenidos informativos falsos que verdaderos, y así lo confirman las noticias, los escándalos y la peligrosa realidad en las redes sociales

Las medias verdades, los mensajes tergiversados o, directamente, la falsedad, crecen sobre terreno abonado cada minuto. Foto: Ilustración: compromiso.atresmeida.com

A las puertas de las elecciones de medio término en Estados Unidos, la proliferación de redes sociales alternativas en internet, creadas por personajes poderosos de la extrema derecha, como el expresidente Donald Trump, ha ayudado a afianzar la información falsa y engañosa como elemento clave de la política estadounidense, tanto en lo doméstico como en su proyección hegemónica hacia el exterior.

Con un artículo titulado "La desinformación se fragmentó y diluyó. Ahora es difícil combatirla", The New York Times alertó recientemente de la imparable tendencia a mentir –en nombre de la libertad de expresión– lo mismo en Facebook que en Twitter, o en las recién aparecidas, de corte conservador, Parler, Gab, Truth Social, Gettr y Rumble, a las que se han unido alrededor de 70 millones de personas en EE. UU.

Afirmó el diario estadounidense que, no hace mucho, la lucha contra la desinformación se centraba en las principales plataformas de redes sociales, como Facebook y Twitter, las cuales, cuando se les presionaba, solían eliminar los contenidos problemáticos, incluida la información errónea y la desinformación intencionada sobre la pandemia de la COVID-19. Sin embargo, ahora hay decenas de plataformas nuevas, incluidas algunas que se enorgullecen de no moderar o censurar las declaraciones falsas en nombre de la «libertad de expresión».

 

Mucho se está hablando estos días sobre el pretendido ahorro energético en las administraciones. Desde el Consejo sindical Obrero, consideramos necesario que se acometa una reducción del gasto de la energía en todos los sectores, también en los privados, pero parece que, con la excusa del ahorro, lo que se pretenda es que el pato lo siga pagando el contribuyente.

Hasta ahora, el contribuyente podía coger cita en la AEAT, con algún problemilla, (en otras administraciones como el INSS donde se tramita el IMV o las pensiones es prácticamente imposible obtener cita previa, ni por internet ni telefónicamente). A partir de ahora, por decreto del Gobierno y aplicación de las distintas administraciones, los martes y los jueves la atención al público se reducirá al mínimo, si es que hay, porque a los empleados nos obligan a trabajar desde casa esos días, sin posibilidad de hacerlo los lunes, miércoles o viernes. El reducir las citas a la ciudadanía no es una cuestión de ahora, primero fueron los bancos y ahora es la administración, la que trata de expulsar a una parte de la sociedad, que bien por la edad o por los recursos, no tiene capacidad para relacionarse a través de los medios informático, siendo la que más necesita y tiene derecho a una atención presencial. Y lo que es más grave, se pretende ahorrar un coste a la Administración, dando un peor servicio público, que es para lo que verdaderamente deberíamos estar.

Coincidí hace unos días el Portavoz General de CSO (Consejo Sindical Obrero). Se trata de un sindicato de clase, modesto pero combativo, que no hace mucho comenzó sus andanzas y luchas. Sindicalismo consciente y comprometido que va calando por el desencanto con las políticas de pacto y que en poco tiempo ha ganado terreno entre comités de empresa y delegados sindicales allí donde va teniendo implantación.

Comentamos el aluvión de demandas que se están tramitando en los juzgados de lo social por, entre otras cuestiones, despidos por no superar el periodo de prueba ampliado a seis meses por la Reforma laboral para sectores sin convenio. En concreto, me contó detalles de alguna victoria significativa contra grandes empresas por esta cuestión, como por ejemplo El Corte Inglés. Bastantes datos pusimos en común, evidenciando que la Reforma Laboral, tal y como muchos y muchas pensamos en el momento de su confección, no soluciona los problemas de la clase trabajadora en España.

Fruto del intercambio de reflexiones al respecto de esta “no Reforma Laboral” de Yolanda Díaz, nace este escrito, en el que plasmo alguna de las consideraciones que de manera informal concluimos durante nuestra charla, que explican, según nuestro parecer, la actual situación del mercado laboral en España.

El pasado 6 de septiembre de 2022 el Consejo de Ministros aprobó el texto definitivo del Real Decreto Ley que modifica algunos aspectos de la normativa laboral vigente reguladora del sector de personas trabajadoras del hogar y de cuidados.

Hasta ahora en este colectivo no se cotizaba por desempleo, por lo que al quedar sin trabajo no tenían derecho a paro. Esta nueva medida supone la implementación más tardía que temprana del Convenio 189 de la Organización internacional del Trabajo (OIT) para garantizar el subsidio a las empleadas domésticas y respondiendo a la sentencia de obligado cumplimiento de derechos reconocidos según disposiciones, de febrero de 2022, que concluía que el sistema era discriminatorio por no reconocer el derecho al desempleo al colectivo de trabajadoras de hogar y de cuidados, integrado casi exclusivamente por mujeres.

El RD incorpora bastantes mejoras en las condiciones laborales de este sector pero, como era de esperar, con muchas limitaciones y carencias que se manifiestan ya de entrada en que todas las medidas incorporadas se quedan en una mención superficial, pues no sólo no está claro su desarrollo legal para que puedan aplicarse efectivamente, sino que tampoco se plantea la asunción de la responsabilidad de la inspección de trabajo en el seguimiento de las condiciones efectivas en las que se desarrolla este empleo en el interior de los domicilios.