Es una expresión que va más allá de una simple consigna de carácter electoral o de agitación. En esta se sintetiza un ideario político que pretende que los diferentes estamentos de poder del actual estado burgués, estamentos corrompidos, sean superados, destruidos y reemplazados por verdaderas estructuras políticas de gobierno y legislativas en manos de las trabajadoras y trabajadores.

El PCPE en su programa propone al pueblo trabajador la innegociable propuesta de la creación de los comités obreros y de trabajadores desde los que participar en el gobierno de las administraciones políticas, ayuntamientos y gobiernos autonómicos y del estado.

Comités que desde la realidad concreta pueden y deben elaborar propuestas políticas con las que ir dando respuestas a necesidades tan vitales como es la vida laboral y social de los empleados públicos, políticas laborales, salariales y sociales que desde el ejemplo de los comités de trabajadoras/es públicos serán un reflejo, ejemplo de desarrollo del poder popular para el conjunto de la clase obrera y sectores populares.

Los trabajadores del sector público, ayuntamientos y administraciones autonómicas o centrales organizan desde sus puestos de trabajo los comités de poder popular, comités desde los que hacer política en defensa de los intereses de la mayoría del pueblo trabajador. Estos exigen la participación en los gobiernos municipales, autonómicos y centrales. Participación que está orientada a velar y organizar los recursos humanos y económicos de estas administraciones no tan solo para garantizar su bienestar, también para un mejor servicio al pueblo.

COMUNICADO DEL COMITÉ EJECUTIVO DEL PCPE

El Comité Ejecutivo (CE) del PCPE denuncia el proceso de permanente derechización de la formalidad electoral en el régimen monárquico-burgués del estado español, que adquiere una esperpéntica puesta en escena en los medios de comunicación de masas.

Tanto las encuestas institucionales del CIS como las que se acompañan por el resto de las empresas demoscópicas operan en la canalización del voto para los partidos del sistema y algo han debido detectar para que el centro del debate sea los candidatos de Bildu que pertenecieron a ETA, algunos de ellos con largas condenas de cárcel y privación de libertad que ya han cumplido.

Se abrieron las compuertas del embalse, pero el fango y la porquería permanece. A Bildu no le ha bastado con su evolución hacia la socialdemocracia y convertirse en una pata más del sistema, para ser utilizado como chivo expiatorio de la miseria política que ha supuesto la llamada “Transición” cuando se trata de llamar la atención sobre elementos inmateriales que no forman parte de las empobrecidas condiciones de vida de la clase trabajadora y los sectores populares que son las auténticas víctimas del especulador y corrupto capitalismo. El recurso al espantajo para desviar la atención de lo realmente importante y necesario, es una práctica habitual de la falsa democracia burguesa.

La utilización del comodín del “terrorismo” ilustra la partida de cartas marcadas que, entre otras cosas, desempeñan el propósito del olvido de la represión, tortura, asesinato y desapariciones que llevan ocurriendo desde hace más de 80 años en la España católica y apostólica. ¿Cuántas ilustres señorías han pasado por las dos cámaras teniendo un pasado directo o indirecto con la represión y hasta con delitos de sangre?, ¿nos olvidamos de la “ley de punto final” que supuso la Reforma Política aprobada por las Cortes franquistas en 1976?..., de aquellos barros, estos lodos.

 

Comenzamos este artículo con una consigna histórica de los barrios obreros por lo evidente y necesario que resulta en estos tiempos recuperar algunas de nuestras reivindicaciones históricas, por mucho que el acceso a la información (y también a la desinformación) sea más fácil que hace unos años.

La cultura y la educación responden a unos intereses de clase y en el sistema en el que vivimos, son una mercancía más con la que se pueden llenar los bolsillos muchas empresas. El acceso a la educación y a la cultura deberían ser derechos innegociables para cualquier partido que gestiona un ayuntamiento o una comunidad autónoma, sin embargo, la realidad en muchos de nuestro pueblos y ciudades es bien distinta.

Años de privatizaciones (o colaboración público-privada en jerga liberal), de recortes sistemáticos de personal docente, ratios de alumnado en claro ascenso, de falta de material escolar, de cierres de bibliotecas… no son en balde y tienen sus claras consecuencias. En el ámbito político, el ascenso del fascismo y de sus partidos, el repunte de las agresiones machistas entre la juventud como claro ejemplo del rearme del patriarcado o el militarismo como expresión más clara de la cara más agresiva del imperialismo, son algunas de las expresiones que están vinculadas a la privatización de la educación y de la cultura.

DECLARACIÓN DEL COMITÉ EJECUTIVO DEL PCPE

El Comité Ejecutivo del PCPE denuncia la violencia de la “gusanera” instalada en algunas localidades del estado español, por la persecución, acoso y amenazas físicas que están desarrollando en estas fechas contra el grupo musical trovador de Cuba “Buena Fe”.

Estos actos de vándalos y descerebrados fascistas se encajan en la guerra que el imperialismo de los EEUU programa y financia con estos grupos de mercenarios que “trabajan” para sabotear actividades de cualquier persona o sector que se dignifica directa o indirectamente como patriota de su Cuba, de su revolución y de su proyecto soberano e independiente socialista.

Estas amenazas que operan como instrumentos del bloqueo contra Cuba, no son nuevos pero sí cobardes, porque se hacen desde el anonimato y afectan a personas y entidades. No sólo Buena Fe es amenazado, sino también los dueños de los locales donde están programados los conciertos, alguno de los cuales ya han procedido a su cancelación.

Parece evidenciarse que el territorio español cumple con las expectativas de confrontación abierta contra Cuba. Precedentes no muy lejanos como “la campaña mundial del 11 de julio”, o también el último concierto de Silvio Rodríguez en Madrid, contaron con la actividad de estas células de “bestias pardas” que, incluso, han acechado instalaciones cubanas como el Consulado de Barcelona y a su personal, incluyendo familiares y niños, apoyándose en la aquiescencia de los distintos cuerpos y aparatos institucionales. En el caso que nos ocupa de Buena Fe, la agresión es contra la Cultura y el intento de acallar sus letras y armonía. Por analogía, es necesario recordar las hogueras de libros de los nazis.

 

 Si atendemos a cuestiones meramente climatológicas, España sufre sequías de forma periódica cada ocho o diez años, al encontrarse en la zona templada del planeta y bajo la influencia de dos corrientes de aire, una de aire frío y húmedo que viene del Atlántico y otra de aire caliente y seco de origen africano. Este proceso se lleva repitiendo en la península ibérica desde hace más de 10.000 años, siendo ello un recurrente argumento para incrédulos y negacionistas del cambio climático. Pero la realidad es mucho más compleja, los efectos de la sequía son cada vez más devastadores y esto se debe, en gran medida, a que a las variables naturales se suman otros factores: la quema de combustibles fósiles; la tala indiscriminada de bosques, tanto para el consumo de madera como para la explotación agrícola del terreno o la especulación del suelo; la incesante proliferación de ganadería intensiva; el expolio de la naturaleza para la generación de energía, etc. De esta manera, a los gases que se liberan de forma natural se suman los producidos por estas prácticas, aumentando exponencialmente el efecto invernadero y el calentamiento global. Que buena parte del planeta se está secando es una evidencia, que hay factores externos que lo están favoreciendo es una realidad.

No cabe duda de que es la injerencia del ser humano sobre el medio ambiente quien ejecuta estas agresiones, pero quienes lo dictan y organizan no son otros que los intereses del sistema capitalista y sus gestores. El capitalismo esclaviza al pueblo trabajador y, en su afán de lucro, no duda en forzarle a esquilmar los recursos naturales, en beneficio de un sistema que a su paso pudre y destruye. Entretanto, con el objetivo de distraer la atención sobre las verdaderas claves de esta problemática y sus responsables, se resta importancia a lo que verdaderamente es determinante y se culpabiliza a la individualidad de las personas sobre la aceleración del calentamiento global, la desertización del planeta o la degradación y desaparición de los recursos hídricos. Desde luego, la educación ambiental y los buenos hábitos son importantes para que cada cual favorezca el cuidado y buen uso de los recursos, sin duda, pero no nos dejemos engañar, la base del problema de la escasez de agua no radica en el grifo que gotea en tu cocina, ni en haber apretado el botón equivocado de la cisterna del váter, ni siquiera y por entrar un poco más en el fondo del asunto, en el pozo con el que el pequeño agricultor riega su huerto

Todas las propuestas que se recogen en el Programa del PCPE para las elecciones municipales y autonómicas están encaminadas a dar solución a los enormes problemas que está soportando hoy la clase trabajadora. Nuestra tarea, como comunistas, es denunciar y hacer frente a los planes de la burguesía que cada día nos condena a peores condiciones de vida y nos arrastra a situaciones de precariedad y penuria, y a luchar para que se nos garantice el derecho a vivir con dignidad.

El derecho a la vivienda digna es ignorado y la clase obrera tiene que enfrentarse al pago de alquileres altísimos que se hacen inasumibles, con el escaso salario que nos pagan y quienes, con muchísimo esfuerzo, se embarcaron en la compra de una vivienda están asfixiados por la subida de las hipotecas, y se ven abocados a la disyuntiva de pagar la hipoteca o comer. Es imprescindible regular el precio de los alquileres.

Necesitamos con urgencia la creación de un parque de viviendas de alquiler a precios que podamos pagar.

Hay que parar los desahucios de familias trabajadoras. Diariamente, se producen más de 100 desahucios en el estado español, es necesaria la creación fondos autonómicos que subvencionen el alquiler, total o parcialmente, a las familias en dificultades económicas, no se puede consentir que se siga golpeando a la clase trabajadora dejándola en la calle.

El IBI no deberían pagarlo aquellos hogares que perciben ingresos inferiores a 60,000 euros.

Llega cualquier convocatoria electoral y el debate siempre es el mismo, incluso con muchas amistades, familia y compañeros y compañeras con quienes compartimos espacios de trabajo en el movimiento obrero y el popular.

Si votamos a quienes no van a sacar representación se pierde el voto y se beneficia la derecha; ya sé que no han hecho nada de lo que prometieron, pero me da miedo que llegue la derecha; me da vergüenza que aplaudieran a Zelensky y que hayan prorrogado las Bases yanquis, pero los otros son peores….y así hasta el infinito, pues son múltiples y variadas las excusas que se pueden usar para plegarse a la lógica “democrática” que, en función de sus intereses y en cada momento histórico, impone el sistema electoral burgués a favor de sus legítimos representantes.

La apariencia: elecciones libres, en las que se puede presentar quien quiera (o casi y con condiciones, pero ese es otro tema) y cada persona es un voto que elige entre variadas propuestas. Pura formalidad que encorseta la libertad y la participación a la representatividad de los partidos políticos y, tras nombres y colores diversos, oculta que, entre los verdaderos intereses que defiende cada opción de las que promociona el sistema (sistémica), no hay más diferencias que las que expresan al interno las diversas fracciones del Capital y del Estado que domina y dirige.

Como bien situó el filósofo marxista István Mészáros a raíz de la victoria de Tony Blair en el Reino Unido “tal como están hoy las cosas, el trabajo, en tanto antagonista del capital, se ve obligado a defender sus intereses no con una, sino con ambas manos atadas a la espalda. Una le ha sido atada por fuerzas abiertamente hostiles al trabajo, y la otra por su propio partido y sus dirigentes sindicales reformistas”

Poco a poco nos vamos adentrando en otra profunda crisis del sistema capitalista (quizá la última), que aunque esté amortiguada por las intervenciones políticas de salvaguarda del Capital, inexorablemente, va siguiendo las pautas inherentes al funcionamiento del propio sistema y sus contradicciones.

La caída de los criptovalores, de las “Big Tech”, de la bolsa, el arrastre de la crisis de rentabilidad a la banca… Como es de prever, la crisis se manifiesta, en primer lugar, en aquellos sectores que más alejados están de la economía real. Aquellos cuyos valores están inflados por los procesos especulativos.

Es cierto que en la base causal de las crisis, está la economía real, la productiva y las dificultades que atraviesa para mantener el ciclo de reproducción ampliada, sobre la realidad del descenso de la rentabilidad de las inversiones y, por lo tanto, la huida a valores especulativos, especialmente facilitados por la laxitud monetaria que ha permitido a grandes fondos de inversión comprar oro, plata, bienes raíces… Sin embargo, la crisis, aunque se manifieste inicialmente en estos mismos sectores, no son la causa de las mismas, sino, el síntoma de lo que se avecina. Como un bumerán, las dificultades económicas aterrizan sobre la economía productiva, afectando a su proceso, auténtica causa de la degeneración del ciclo.

Y sobre esta realidad, el siguiente elemento de degradación no puede ser otro que el  inmobiliario.

En China, el sector ha pasado por momentos complicados ante la caída de la inversión y las ventas de viviendas particulares durante los dos primeros meses de 2023.  Sin embargo, empieza a mostrar signos de mejora. La contracción de la inversión es menos brusca que en meses anteriores y las ventas totales de viviendas, también mejoran sus datos interanuales en relación a los meses precedentes. Los peores momentos de la crisis inmobiliaria en el gigante asiático han pasado. Pero la realidad de China, con una planificación, que ha demostrado alta eficacia de su sector público y una gran capacidad de intervención en el privado, requiere como casi siempre, un análisis diferenciado y poco hay que extrapolar a nuestra economía.

Será este próximo 12 de mayo en la Casa Blanca y solo la sucesión de los hechos que acontezcan posteriormente evidenciará la totalidad de concesiones que el Presidente del Gobierno español realizará en este Encuentro al Presidente de los EE.UU. y, a la vez, dueño y señor de la OTAN.

Con un innegable tufo electoralista que sitúa la reunión al inicio de la campaña electoral del 28 de mayo, su desarrollo sería absolutamente intrascendente si solo obedeciera al propósito de una foto comprada para tratar de posicionar a Pedro Sánchez como un estadista de talla y reconocimiento internacional. Sin embargo, como la visita al rancho de Texas que protagonizó el genocida de las Azores, esta reunión trasciende la instantánea y va a suponer el refrendo al acuerdo por el que el Reino de España autoriza a los EE.UU. a tener dos nuevos destructores en la Base Naval de Rota.

Sin pasar por el Parlamento, como su propia formalidad democrática exigiría, esta reforma del Convenio de Defensa, mandatada en junio de 2022 durante la visita de Biden a La Moncloa, supone la autorización a la presencia de dos nuevos destructores, que se suman a los cuatro que ya tienen su base permanente en la Bahía de Cádiz. Además de cuestiones de soberanía innegables y de violación de los términos planteados en el Referéndum sobre la OTAN de 1986, esta decisión es un paso más en la participación activa de España en la guerra que la OTAN desarrolla en Ucrania contra Rusia.

Explícitamente, el Consejo de Ministros ya señaló el pasado enero que esta ampliación de los términos del Convenio de Defensa iba a “reforzar el sistema de defensa contra misiles balísticos de la OTAN” y se enmarca en la “contribución de ambos países a la Alianza Atlántica y la seguridad internacional”.

uyl_logo40a.png