Cartel antifascista (España, 1936-1936)

El franquismo sigue vivo en el Estado español. Y no solo eso, sino que, además, se siente muy cómodo en las estructuras burguesas del Régimen del 78. Es natural que en una economía basada en el modelo de producción capitalista exista una alternativa fascista para reprimir el movimiento obrero y popular, lo que tiende a suceder más agudamente en épocas de crisis general como la que estamos viviendo. La crisis actual afecta tanto a la economía como a los valores de la sociedad y a eso no hay solución dentro del capitalismo. Lo único que puede aportar este sistema es la vuelta a los valores tradicionales: el vasallaje y la servidumbre, el honor y la honra, la división del trabajo en función del sexo y demás rasgos superestructurales propios del feudalismo.

Sin ir más lejos, el partido político más evidentemente referencial del franquismo en la actualidad es la Falange Española de las JONS. Algunas de sus ideas comprenden la ilegalización del matrimonio homosexual, la ilegalización del aborto (al que tachan de práctica genocida), así como la salida de la OTAN y la UE. Seguramente, resulte llamativo a algunas lectoras y lectores que un partido de estas características proponga esta última consigna. No hay que dejarse engañar. La Falange no es antiimperialista, solo busca imponer un capitalismo autárquico imposible incluso en los años 40 y 50. Aquí se nota mucho el legado primorriverista.

 

Encuentro entre Putin y Witkoff en el Kremlin

El Gobierno yanqui ha hecho trascender públicamente el llamado plan Witkoff (o Trump-Witkoff, que el ego pesa): una propuesta de 28 puntos que pretenden sea la base sobre la cual negociar el fin de la guerra en Ucrania. No vamos a detenernos aquí a analizar los pormenores de la propuesta, ya que no tiene demasiadas expectativas de cristalizar: el régimen de Zelenski y sus hooligans europeos ya salieron en tromba a vociferar que era inaceptable, en tanto que suponía concesiones a Rusia. Por otro lado, la portavocía rusa reconoció, tras las conversaciones bilaterales a principios de diciembre en Moscú, que habían tenido —en palabras de Ushakov— discusiones constructivas sobre temas territoriales y económicos; y un par de días después Putin las calificó como útiles, si bien recalcó que había puntos del plan imposibles de aceptar. Por cierto, en esa misma entrevista con un importante medio indio, Putin reconoció que en 2022 se había visto obligado a reconocer a las Repúblicas Populares del Donbass por los 8 años de bombardeos ucranianos contra ellas.

Mientras, en su línea habitual, la OTAN hace todo lo que puede —y más— por extender y escalar su guerra contra Rusia, con Ucrania interpuesta. Su secretario general, Mark Rutte, profundizó en la línea de fomentar la subjetividad bélica en Europa, llamando en rueda de prensa a que "nos preparemos (en menos de 5 años) para un conflicto directo contra Rusia, de la misma magnitud que la guerra que sufrieron nuestros abuelos y bisabuelos". Una clara y rotunda declaración de intenciones por parte del máximo representante del brazo armado del imperialismo. Lógicamente, Rusia ha protestado por estas declaraciones tan irresponsables.

 

"Mohammad Faraj está LIBRE, después de 20 días, el periodista de Al Mayadeenfue liberado de su encierro injusto a manos de las autoridades jordanas.

Su  detención violó los derechos humanos fundamentales y demostró un total desprecio por los valores del periodismo y por los periodistas de todo el mundo.
Los medios al servicio del imperialismo guardaron un silencio cómplice durante todo este tiempo.
 
Mantenemos la publicación de este artículo  porque, además  de acercarnos  al  periodista e intelectual,  contiene importantes  apuntes  para entender la importancia de la veracidad  en la información y que el pensamiento crítico y la batalla de ideas son  cruciales en  estos tiempos de profunda crisis general  que  corroe al capitalismo.
Nos  alegramos  y saludamos  su liberación.
Redacción UyL"

 

Mohammad Faraj está alineado con un eje de resistencia que pasa por su fase más difícil, y es precisamente esto lo que hace su detención y el silencio más escandaloso.

Con la madurez de la experiencia impuesta por los años posteriores a 2011, y con la transformación de las redes sociales en un espacio político y cultural del que es imposible desligarse, se configuró en mí un tejido de interés y seguimiento de activistas e intelectuales en dos países árabes en particular: Jordania y Túnez.

Paso el tiempo, y la presencia tunecina disminuyó relativamente, mientras que la jordana se mantuvo de manera más constante e influyente. Hoy, al revisar los nombres que sigo y cuyo trabajo me esfuerzo por leer, noto que la mayoría son jordanos.

De ahí surge la particular crudeza de la detención del escritor y periodista Mohammad Faraj en Ammán, desde hace más de dos semanas, antes de convertirse en un caso de carácter general.

Desde el anuncio de su apresamiento, y sin que se ofrecieran razones, quedó claro que tratar el asunto como un incidente individual y convencional no tenía sentido.

El Gobierno Revolucionario condena en los términos más enérgicos la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela, a la vez que reitera de forma categórica el absoluto respaldo y solidaridad de Cuba con la hermana República Bolivariana y su gobierno. Apoya la alocución de la Vicepresidenta Ejecutiva, compañera Delcy Rodríguez y respalda su reclamo a que el gobierno de Estados Unidos brinde fe de vida del presidente constitucional Nicolás Maduro Moros y la compañera Cilia Flores, así como la determinación del gobierno bolivariano y chavista, y su pueblo de rechazar la agresión y defender su independencia y soberanía. 

La cobarde agresión estadounidense es un acto criminal, violatorio del Derecho Internacional y la Carta de la ONU. Constituye una escalada peligrosa de la campaña de guerra sostenida durante años por Estados Unidos contra esa hermana nación, que se intensificó desde septiembre de 2025 con el despliegue naval agresivo en el mar Caribe, bajo pretextos mendaces y acusaciones infundadas sin evidencia alguna.

Cuba reclama enfáticamente la inmediata liberación por parte de las autoridades estadounidenses del presidente Nicolás Maduro Moros y la compañera Cilia Flores. 

Se trata de una descarnada agresión imperialista y fascista con objetivos de dominación, que pretende reeditar las ambiciones hegemónicas estadounidenses sobre Nuestra América, ancladas en la Doctrina Monroe, y la meta de tener acceso y control irrestricto sobre las riquezas naturales de Venezuela y la región. Busca también amedrentar y avasallar a los gobiernos de América Latina y el Caribe.

La crisis estructural capitalista en el seno de la UE, su modelo de esquilmación de continentes, la crisis energética  que atraviesa tras renegar del petróleo y gas de la Federación Rusa a precios muy asequibles, enmascarada como transición verde; incapacidad de competir en el mercado mundial, desindustrialización a través de la deslocalización de fábricas, en suma, una creciente crisis de acumulación capitalista que lleva a una situación de desesperación por parte de la oligarquía imperialista europea.

Todo ello precipita la deriva del capital, especulación financiera, gastos militares que van a suponer el 5 % del PIB, fondos Next Generation de 70.000 millones de euros para apuntalar empresas capitalistas, políticas que imponen condiciones laborales y de vida cada vez más insostenibles para la clase trabajadora, recortes sociales, reconversiones masivas, privatizaciones cada vez menos encubiertas.

La estrategia de la oligarquía de neutralizar a la clase obrera a través de la desmovilización, la desorganización y la tentativa de desarmarla por medio de arrancarle la conciencia de clase, sometiéndola a la sumisión a la dictadura del capital mediante un sindicalismo servil al capital por lo que somete a la clase obrera a pactos espurios con el capital ha fracasado.

En este contexto de decrepitud capitalista europea el año 2025 acaba con un auge del movimiento obrero a partir de huelgas generales y grandes movilizaciones. Un síntoma alentador de que se abre una nueva etapa en el desarrollo de la lucha de la clase trabajadora que se niega a someterse a las estrategias de rapiña de la clase burguesa.

En Bélgica la Federación General del Trabajo de Bélgica (FGTB-ABVV)  organizó huelgas y manifestaciones  durante los días 24, 25 y 26 de noviembre por los masivos recortes sociales  por parte del gobierno de coalición de liberales, democristianos, nacionalistas y socialdemócratas que representan el conjunto de la partitocracia imperialista belga. Recortes propuestos de 9.200 millones de euros afectarán a pensiones, sanidad, educación, partidas para desempleados. Todo ello para incrementar de manera exponencial los gastos militares.

 

El 15 de abril de 2023 estalló un sangriento conflicto armado en Sudán, que podría considerarse como la tercera guerra civil del país; después de las de 1955-72 y 1983-2005, fruto de una descolonización mal realizada. Como ya apuntábamos entonces en estas mismas páginas de UyL, el gobierno que siguió al golpe de estado triunfante contra Omar al-Bashir (de 1989 hasta 2019 en el gobierno) se fracturó: de un lado, el ejército regular de este país africano, encabezado por el líder de la junta militar de gobierno, Abdel Fattah al-Burhan; del otro, el grupo paramilitar llamado Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR o RSF por sus siglas en inglés - los antiguos "Janjawuid" o jinetes armados, conocidos por su cruento papel protagónico en el genocidio de Darfur 2003-2005), de las que su principal dirigente es Mohamed Hamdan Dagalo, alias Hemedti.

En estos más de dos años de genocidio, las muertes se calculan en más de 150.000, con entre 12 y 16 millones de personas desplazadas huyendo de la guerra, más de 3,5 millones de refugiados/as en países vecinos y alrededor de 25 millones sufriendo hambruna, frecuentemente muy severa. El 26 de octubre de 2025, el ejército se retiró de el-Fasher (capital de la provincia de Darfur Norte, con aprox. 260.000 habitantes), de modo que, tras alrededor de un año y medio de asedio, la ciudad pasó a manos de las FAR. Los documentos que llegan de allí son espeluznantes: pacientes asesinados dentro del propio hospital de la ciudad, sangrientas matanzas masivas y fosas comunes, violaciones sistemáticas contra mujeres y niñas locales, etc. Han trascendido vídeos, grabados por los propios paramilitares (que se saben impunes), donde estos -entre bromas y risas- violan y/o ejecutan civiles a sangre fría, bloquean el paso de ayuda humanitaria, etc. Además, hay un componente de odio étnico: la población de Darfur y de la vecina región de Kordofán no es árabe, sino de etnias negras (fur, masalit, zaghawa).

El Corolario Trump promete utilizar su “sistema militar superior al de cualquier país del mundo” para robar los recursos del hemisferio.

 

Desde que Hugo Chávez llegó al poder en 1998, los Estados Unidos ha intentado derrocar la Revolución Bolivariana. Han intentado de todo, salvo una invasión militar a gran escala: un golpe militar, seleccionar un presidente sustituto, cortar el acceso al sistema financiero mundial, imponer múltiples sanciones, sabotear la red eléctrica, enviar mercenarios e intentar asesinar a sus líderes. Si se le ocurre algún método para derrocar a un gobierno, es probable que los Estados Unidos lo haya intentado contra Venezuela.

Sin embargo, en 2025, la escalada se hizo evidente. Los Estados Unidos envió sus buques de guerra a patrullar la costa de Venezuela, comenzó a hundir pequeñas embarcaciones y a matar a sus tripulantes cuando salían del continente sudamericano, y capturó un petrolero con destino a Cuba.

La cantidad de ataques contra Venezuela ha aumentado, lo que sugiere que la calidad de las amenazas ha alcanzado ahora una magnitud diferente. Da la sensación de que los Estados Unidos se está preparando para una invasión a gran escala del país. Donald Trump llegó al poder diciendo que se oponía a las intervenciones militares que no promovieran los intereses de los Estados Unidos, por lo que calificó la guerra ilegal contra Irak como un desperdicio de “sangre y tesoro”.

Esto no significa que Trump esté en contra del uso del ejército estadounidense: lo desplegó en Afganistán (recuerden la “madre de todas las bombas”) y Yemen, y ha respaldado plenamente el genocidio estadounidense-israelí contra los palestinos. Su fórmula no es a favor o en contra de la guerra de forma categórica, sino sobre lo que los Estados Unidos ganaría con ella. En el caso de Irak, afirmó que el problema no era la guerra en sí, sino el hecho de no haberse apoderado del petróleo iraquí. Si los Estados Unidos se hubiera apoderado del petróleo de Irak, es probable que Trump estuviera en Bagdad, listo para construir, con el tesoro iraquí, un hotel Trump en una de las antiguas propiedades presidenciales.

El primer encuentro comunista contra la guerra realizado por la Fundación Obrera de Investigación y Cultura, (FOIC) reunió a militantes de partidos, organizaciones y comunistas no orgánicos los días 22-23 de noviembre.

Partiendo de las exposiciones de las dos ponencias que podréis oír y ver, se centraron los debates, análisis y valoraciones, se vio necesario un segundo encuentro abierto a otros participantes.

Los días 22-23 fueron intensos en enfoques, apuntes, preguntas y reflexiones queremos dejar constancia de alguna de ellas.

ENFOQUE: Todas las guerras de dominación a lo largo del tiempo que nos han traído hasta aquí confluyen en una sola guerra mundo y sus factores son tres. LA SITUACIÓN ECONÓMICA-LOS FACTORES SOCIALES-LOS ECOLÓGICOS. Explicados en la ponencia de Andrés Piqueras.

ENFOQUE: La dominación durante décadas de casi todos los medios de comunicación, cultura, información y agitación de forma permanente, ha creado un relato social transformando la verdad, la realidad del entorno por lo aparente y el dominio de la cosmovisión general. Sara Rosenberg.

APUNTES: Demostramos gran conocimiento del enemigo de Clase, pero no generamos organización para combatirles e incluso nos distanciamos de quienes les combaten. Partimos de la importancia de conocer al enemigo en todas sus formas. Verbalizamos imágenes preciosas que dibujan lo pasado y su superación como una foto fija, sin vida, estática pero cargada de simbolismo.

PREGUNTAS: Qué hacer para pasar de la lucha economicista a la lucha política. Necesitamos dejar claro en la lucha de los espacios cuales son los propios y los compartidos, marcar sus diferencias.

REFLEXIONES: El valor revolucionario del Partido y las organizaciones comunistas lleva años devaluándose principalmente desde el pacto por la democracia, los pactos de la Moncloa, la traición a la Clase Obrera, la protección social, traición a los principios y defensa de lo público, contra la propiedad privada de los medios de producción y las nacionalizaciones de los recursos.

En este mundo capitalista donde el relato es también propiedad de los amos de todo, no es raro que la clase trabajadora sea también despojada de las gafas de ver la realidad con sus propios intereses de clase. Así con sus medios de propaganda, sus tecnologías de la dominación y el control de masas y la conformación de las mentalidades sumisas, nos adocenan y dominan para que no sólo nos resulten indiferentes determinadas realidades obscenas que deberían hacernos rebelarnos y organizarnos para luchar contra ellas, sino que incluso cuando afecta a nuestras condiciones materiales de vida, las propias o las de amplias capas de nuestros hermanos y hermanas de clase, permanecemos impasibles incapaces de identificar por qué sucede y a qué o quién se debe.

Por las mismas fechas que se publicó el Informe FOESSA, elaborado por la fundación vinculada a Cáritas, que ponía de manifiesto que la vulnerabilidad económica, la desigualdad estructural, el riesgo de pobreza y la exclusión social son una realidad inamovible y creciente, según datos de EFE los seis principales bancos españoles -Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja- ganaron en conjunto la cifra récord de 25.453 millones de euros entre enero y septiembre de este año, un 7,6 % más que en el mismo periodo de 2024. Así mientras los titulares son exultantes y los indicadores de la macroeconomía son positivos para la oligarquía 9,4 millones de personas se encuentran en exclusión social y la pobreza infantil alcanza el 29%.

Mientras unas pocas personas concentran la riqueza, la gran mayoría sufren para llegar a fin de mes. El empleo ya no garantiza el acceso a una vida digna ni la reproducción de nuestra fuerza de trabajo. Una de cada diez personas trabajadoras está en situación de exclusión social porque trabajos precarios (el 47,5% de la población activa) y salarios insuficientes no alcanzan para cubrir alimentación, vivienda, educación, transporte…El paro aumenta la vulnerabilidad y pobreza por lo que 6 de cada 10 personas en desempleo viven en exclusión social. Ser migrante o mujer incrementa el riesgo de pobreza. Estas condiciones materiales acortan la esperanza de vida e igualmente impactan en nuestra salud. El informe identifica que el 17% de la población asalariada tiene problemas de salud mental y el 33,3% del riesgo de depresión es atribuible a la precariedad y al desempleo.

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