La Solidaridad como factor ideológico para derrotar la hegemonía cultural de la burguesía y, también, de acción con capacidad para levantar tupidas redes de apoyo mutuo y unidad de clase. Un valor forjado en la experiencia, imprescindible para generar amplios escenarios de movilización y, sobre todo, necesario para forjar el acero de la militancia revolucionaria. De todo eso es de lo que queremos hacer unos breves apuntes en estas 600 palabras.

El individualismo, la competitividad y lo que ahora llaman “emprendimiento”, que no deja de ser lo mismo pero usando un metalenguaje que trata de eliminar lo negativo del egoísmo y la insolidaridad, son valores intrínsecos a la realidad material de la burguesía. Como clase poseedora, que necesita mantener permanentemente activo el ciclo de reproducción del capital, no puede permitirse ayudar a sobrevivir a su competidor.

 

Tras 117 bombardeos, buena parte de las zonas residenciales de Cartagena se convirtieron en escombreras, de donde fueron retirados cientos de cadáveres de civiles reventados por las bombas, mientras varios miles resultados heridos o mutilados de por vida. Se inauguraba así una forma de guerra: la guerra total contra las poblaciones, con el doble objetivo de alcanzar objetivos estratégicos y de sembrar el terror y el derrotismo entre la población.

Cuando Bruno Mussolini, tripulante de un trimotor Savoia S-79 e hijo del dictador italiano, desde 4.000 metros de altura acciona la palanca que libera su carga de veinte bombas-mina de 100 Kg sobre el populoso barrio de San Antón y cuando estas estallan tras perforar los tejados y clavarse en el subsuelo unos metros, provocando el derrumbamiento de los edificios y aplastando a sus moradores, las iras de la población se dirigen hacia el cielo siguiendo la ruta de aquellos puntitos negros, que se alejan dejando tras de sí un panorama de muerte y desolación.

Decía un viejo amigo que ya no merecía la pena hacer poesía, o arte en general, puesto que, antes o después, la publicidad lo iba a poner al servicio del capital. Posiblemente tenga razón, pero, no obstante, hay veces que un producto cobra nuevo sentido con el paso de los años y adquiere un cariz desasosegante. Por supuesto, no se enriquecen porque mejoren con el paso del tiempo como el vino, sino porque la realidad parece ajustarse a ellos. Casi siempre se habla, en este caso, de las primeras temporadas de Black Mirror (desde que la compró Netflix ha bajado mucho su capacidad perturbadora); pero no es la única. Hoy quiero hablar de otra serie del mismo canal donde empezó Black Mirror. Entre 2013 y 2014 Channel 4 emitió una miniserie de apenas doce capítulos en dos temporadas llamada Utopía, en la que parece ser una anticipación de las interpretaciones conspiranoicas de la pandemia de la COVID.

 

Entender lo que pagamos por la energía eléctrica no es cosa fácil, parece, sólo parece (ironía), que esté hecho para que nadie se entere por qué cada vez paga más si cada vez consume menos energía. Un auténtico juego de trileros.

Hay un aforismo jurídico que dice Cui bono (quién se beneficia) y que hace referencia a lo esclarecedor que puede resultar, a la hora de determinar la autoría de un acto, saber quién se beneficia con ese acto. Ante el cambio de la tarifa eléctrica nos surgen muchas preguntas:

… Y lo que te rondaré morena, porque las consecuencias que para la clase trabajadora tendrán la adjudicación de estos fondos no son cosa menor.

Desde Unidad y Lucha, le hemos dedicado ya al menos un par de artículos a esta cuestión, donde analizábamos las contraprestaciones que el pueblo trabajador tendrá que asumir por mor de los llamados “Fondos de Recuperación y Resiliencia”, apuntando a los elementos obvios que tradicionalmente son la carnaza preferida del carroñero europeo, especie insaciable de oligarca que sobrevuela la península desde hace más de 30 años: pensiones, productividad, reforma laboral ….

Marcha por la libertad del Pueblo Saharaui: una lección de solidaridad y dignidad del pueblo frente a la vergüenza de una traición sostenida en el tiempo por los gobiernos del estado español y una exigencia para que el gobierno de PSOE y UP cumpla con el pueblo saharaui.

El pasado 20 de mayo se inició en Canarias la “Marcha por la libertad del pueblo Saharaui”, se eligió un lugar emblemático, el pico del volcán de El Teide, enclavado en el Parque Nacional de Las Cañadas, en Tenerife y punto más alto del estado español. Al día siguiente iniciaban distintas columnas que partían desde Andalucía, Aragón, Cataluña o Euskadi.

Entrevistamos para Unidad y Lucha a Anselmo Fariña Melián, reconocido militante de la Solidaridad Internacionalista y comprometido desde hace décadas con la lucha del Pueblo Saharaui en defensa de su autodeterminación.

 

Oxfam Intermón alerta que el impacto de la COVID-19 en el Estado español podría dejar un millón de personas más por debajo de la línea de pobreza ―790 000 en pobreza severa―, hasta alcanzar los 10.9 millones de personas, con lo que "el efecto de este golpe nos llevaría a niveles de pobreza inéditos". En esta crisis "sin precedentes" el total de personas en situación de pobreza severa (que viven con menos de 16 € al día) podría alcanzar 5.1 millones. Pasando del 9.2 %, antes del coronavirus, al 10.86 %. La tasa de pobreza relativa (estimada en 24 € diarios) pasaría del 20.7 % al 22.9 %. La pobreza energética se dispara a su máximo histórico: 1.3 millones de hogares.

Para quienes no conozcan Barcelona, el Parlament está pared con pared con el zoológico de la ciudad. Eso siempre ha dado pie a la broma socarrona.

Después de las elecciones, la aritmética electoral da por hecho que el único gobierno estable posible es el de ERC, Junts y las CUP. Siendo ERC la fuerza más votada del bloque independentista, quien debe impulsar las negociaciones para un gobierno de coalición, es el partido social-liberal.

Dos meses después de las elecciones, el antiguo polvorín de la ciudadela militar que hoy es el Parlament, se ha convertido en un pantano, y como en todo pantano, los animalitos se quedan atrapados. ERC ha firmado un pacto con las CUP a espaldas de Junts. Junts, como segunda fuerza prácticamente empatada con ERC, tiene tremendo ataque de cuernos y ha puesto las negociaciones en punto muerto. El independentismo patriótico e hiperventilado está al borde de un ataque de nervios; después de la independencia proclamada y desproclamada en 3,5 segundos, cualquier cosa puede pasar; y a pesar de conseguir por primera vez en la historia el 52% de los apoyos electorales, ¿quién les puede asegurar a los independentistas que el President no acaba siendo el ex-ministro Illa?