Catalunya lleva una década, año arriba año abajo, en la que el conflicto nacional y la reclamación del derecho a la autodeterminación, es el eje central de la política catalana. Todas las convocatorias electorales en Catalunya pretenden dirimir este conflicto.

Estas elecciones han dado diversos resultados, pero pocas respuestas. El bloque oligárquico burgués español ha amortizado a Ciudadanos como ariete contra el independentismo. Esos muchachos y muchachas tan jóvenes, tan liberales, tan pijos y tan españolazos, ya no sirven y han pasado de 36 a 6 diputados de un batacazo. El relevo lo vuelve a tener el PSC-PSOE con 33, y contará con la inestimable ayuda de la segunda fuerza parlamentaria monárquico-constitucionalista, VOX con 11 diputados tan jóvenes, pijos y españolazos como los de Ciudadanos, pero no tan liberales, quizás más nacional-católicos, más racistas, más machistas y seguramente algo más nazis; pero bueno, todo dentro de la normalidad democrática.

¿Qué es OnlyFans? Sus creadores la definen como una plataforma donde los creadores de contenido pueden vender sus producciones y los consumidores pagar una cantidad mensual por acceder a este contenido (de la que el 20% va para los propietarios de esta plataforma). Los creadores defienden que no está destinada a ningún tipo de material concreto, pues en ella venden su contenido entrenadores personales, nutricionistas, fotógrafos… Pero en realidad el principal contenido que vende esta web es sexual, en muchos de los casos de menores, y venden el hecho de que se haya convertido en la principal distribuidora de porno “personalizado” como pura casualidad; pues una de las particularidades de la web es que el material que se sube se personaliza para clientes que quieren pagar un “extra”.

La sociedad capitalista machista y patriarcal sitúa a las mujeres como mano de obra barata, en los mismos puestos de trabajo que los hombres, las mujeres cobran menos salario, además de que la tarea en el cuidado de hijas e hijos, la atención a la familia y el cuidado de mayores no es retribuido, colocándonos en desventaja a la hora de cotizar para poder optar a una pensión digna.

En estos momentos es el Gobierno socialdemócrata formado por el bipartidismo PSOE-UP que, junto con la aplicación del Pacto de Toledo, sigue perpetuando la discriminación que actualmente sufrimos, a pesar de que pretenda llevar a engaño con algunas propuestas y arreglos políticos que son meramente maquilladores, y no resuelve el problema de fondo.

 

Este 8 de marzo se plantea en medio de la polémica interesada sobre manifestaciones sí o no, cuando realmente lo que debería estar en el debate, en la agenda política es la grave situación sanitaria, económica y social en la que están viviendo millones de mujeres en el mundo, denunciar que las trabajadoras llevamos bastante tiempo en una situación de precariedad laboral, encadenando contratos temporales, bajos salarios, pensiones que no alcanzan para sobrevivir, altas tasas de paro y un largo etcétera de condiciones laborales de sobreexplotación.

Foto: Fundación Anastasio de Gracia-Fitel

Cuarenta años atrás yo tenía tan solo 44. El 23 de febrero de 1981 cuando ya creíamos haber enterrado a la dictadura franquista, resultó que nos sorprendió Antonio Tejero ocupando el Congreso como lo hizo el 3 de enero de 1874 Manuel Pavía. Dijeron después que, a diferencia de Pavía, Tejero y sus secuaces fracasaron en el golpe de Estado. Creo que no, en principio el golpe iba dirigido al artículo 2 de la Constitución del 78 que enuncia el derecho de las Comunidades Autonómicas en España, y lo querían hacer desaparecer. El ejército regresó a sus cuarteles, sin bajar la guardia, e hizo implantar a la oligarquía de la incipiente plutocracia, a través de las Cortes, la Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA), con lo cual el desarrollo del derecho de autodeterminación de los pueblos de España quedó convertido en agua de borrajas.

Comunicado de CAS sobre los graves acontecimientos ocurridos en la manifestación de Madrid

En la manifestación convocada hoy en Madrid junto a otras 60 ciudades y pueblos de todo el Estado por la Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad (CAS), se han producido graves acontecimientos que, una vez más, ponen en entredicho el papel de la policía. De nuevo, asistimos a comportamientos por parte de las «fuerzas del orden» de protección hacia los fascistas y de agresión hacia manifestaciones pacíficas.

Poco antes de las 12 de la mañana, hora prevista para el inicio de la manifestación, comunicada y permitida por la Delegación del Gobierno, irrumpieron en la misma dos decenas de integrantes del grupo neonazi Bastión Frontal, con su indumentaria característica y en actitud provocadora. Entre ellos se pudo reconocer a varios integrantes del acto de ensalzamiento de la División Azul celebrado recientemente.

 

Desde las tertulias de los programas de televisión y desde las que se dan con un café y compañeros o familiares no se ponía antes de la pandemia en entredicho la calidad de nuestra sanidad pública, salvo que estuvieras en cola por una operación o querías que tu médico de AP te viese antes de una semana.

Sin embargo, había (y hay) contratos precarios, jornadas interminables, concesiones a empresas privadas, jubilaciones que tardaban meses en sustituirse (pese a tener personal disponible) o no llegaban a hacerlo y colas en los aeropuertos de profesionales sanitarios que se iban a Noruega, Inglaterra o Alemania.

Todo esto que pasaba antes de la COVID-19 es culpa del sistema capitalista y los gobiernos títeres ya fuese PP o PSOE. Un sistema, bajo el que se entiende la sanidad como un bien de consumo, no como una herramienta de la población para mejorar su calidad de vida. Pues bien, hoy en día el culpable de la situación en la que vivimos sigue siendo el capitalismo que exprime a la clase obrera y los sectores populares en ya no solo una crisis social y económica sino también sanitaria por la pandemia.

Desde la Fundación Sustrai Erakuntza  se ha elaborado este informe que contiene realmente dos informes: uno sobre la alternativa al Tren de Alta Velocidad  (TAV) que es el Tren Público  y Social (TPS) y otro que demuestra que el TAV no transporta ni transportará mercancías.

Aunque está enfocado el contenido y los datos principalmente al territorio navarro, es una herramienta útil y extrapolable a otros territorios. El modelo de TPS garantiza un transporte ferroviario como servicio público para personas y mercancías,  sostenible social y territorialmente así como económica y medioambientalmente, frente a la imposición capitalista del TAV.