Pocas dudas habrán de que en estos últimos años el estado español se ha destapado como un edificio reaccionario y anacrónico al sur de “La Vieja Europa”.

No cabía otra cosa después de sustituir una dictadura fascista de 45 años por una aberración de “Monarquía Parlamentaria” que desde el minuto uno de existencia ha plegado sus intereses a las imposiciones de la UE, que a su vez son derimidas desde Washington.

En las últimas décadas hemos vivido un recrudecimiento de la lucha de clases derivada de la fase imperialista en un capitalismo al que no le queda otra que saquear cada rincón del planeta buscando una tasa de ganancia cada vez más agotada.

España fue poco menos que un espectador en la Revolución Industrial que configuró el orden económico, y su evolución histórica posterior dejó a clase trabajadora abocada a soportar sobre sus espaldas las condiciones laborales más precarias del continente, reprimiendo violentamente a las masas populares contaminadas por el catolicismo posmedieval y por grandes dosis de nacionalismo chovinista, elementos funcionales a los monopolios imperialistas.

En lo referente a la actualidad y lastrando las condiciones materiales que se derivan de estos episodios históricos, la situación de la clase trabajadora se agrava de manera exponencial: en un marco de guerra interimperialista diseñada (oh, sorpresa) por los Estados Unidos y construida por su brazo militar en Europa (OTAN), colocan a millones de proletarios rusos y ucranianos en el paredón de una cruenta guerra y al resto en una, ya muy publicitada, amenaza nuclear.

La huelga se nos presenta históricamente a la clase obrera mundial como la herramienta más efectiva en el marco de la democracia parlamentaria a la hora hacer llegar a los oídos de la burguesía nuestro BASTA YA.

Es hora de huelga.

Es hora de que la clase obrera española diga BASTA YA una inflación que la empobrece mes a mes.

Durante los pasados días 2 y 3 de noviembre se desarrolló en la Asamblea General de las Naciones Unidas el debate del proyecto de Resolución A/77/L.5, titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, presentado por la República de Cuba.

Por trigésimo año consecutivo, la inmensa mayoría de las naciones del mundo votaron a favor de esta resolución, condenando el criminal bloqueo que desde hace 60 años persigue doblegar la voluntad de un pueblo que lleva más de 150 años luchando por su soberanía. El resultado fue, de nuevo, contundente: 185 votos a favor de la propuesta de resolución cubana; 2 votos en contra, los de EE.UU. (lógica) e Israel (sin comentarios); y 2 abstenciones, la de Brasil (todavía de Bolsonaro) y Ucrania (sin comentarios).

Los daños económicos producidos por el bloqueo se calculan en 154.217 millones de dólares a precios corrientes, y en 1.391.111 millones de dólares al valor del oro. El coste social en sanidad, educación, agricultura, industria, alimentación,…, es incalculable. Los efectos del bloqueo se han comparado con los “de una pandemia permanente, de un huracán constante”. Más del 80 % de la población cubana actual ha nacido bajo el bloqueo.

Mientras en los momentos más críticos de la pandemia por COVID-19 Cuba enviaba 58 brigadas médicas a 42 países, se le impedía la adquisición de oxígeno medicinal y de ventiladores pulmonares. Más aún, el bloqueo unilateral se agravó con la adición de 243 medidas coercitivas adicionales durante la Administración Trump, que la de Biden ha mantenido intactas. La injustificable inclusión de Cuba en la “Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo” por el Departamento de Estado de EE.UU., nueve días antes de la salida de Trump de la Casa Blanca, tampoco revocada por Biden, supone que Cuba deba pagar hasta el doble del precio por cualquier mercancía en el mercado internacional a consecuencia del incremento exponencial del “Riesgo País”.

Se ha realizado la reunión que tantas personas esperábamos, en los 77 Años de la formación de la Federación Sindical Mundial, hoy en día, en representación de 110 países y más de 330 sindicatos que en el mundo supone 105 millones de afiliado/as sindicales.

En nuestro estado que está bien representado, se conforma el Comité Estatal de la FSM.

La realización el 18º Congreso de la FSM, se celebró aún, con las condiciones deplorables de la clase obrera y con el capitalismo henchido creyendo que su política es humanitaria.

Las tesis y las prioridades de la FSM, están en un documento con unos equilibrios complejos, precisamente por la cantidad de filiación de la que disponemos.

La fortaleza del sindicalismo y el compromiso con la clase obrera debe ser sin concesiones.

Los gastos militares y el desempeño de las expresiones del capital, son ejemplo de a lo que nos enfrentamos.

Otro de los documentos del 18º Congreso, ha sido un gran salto evolutivo, estadísticas de nuestra filiación tanto en cantidad como en calidad organizativa. Y todo esto nos lleva al debate con la clase obrera afiliada.

Mención especial a Georges Mavrikos, el Secretario General durante estos tiempos, estuvo como responsable de la FSM, en estos años tan convulsos y difíciles que hemos vivido.

La declaración de Roma, comprime los debates y expone las posiciones que la FSM reclama y se reclama asi misma y con algunas consignas como vitales para la clase obrera en el mundo, como el derecho a la filiación sindical y a la huelga general.

Terminamos el verano y comenzamos el otoño con una inflación del 10,4 %, esto significa que aquella subida salarial que supuestamente se puso en marcha en enero, se ha quedado cortísima. Esto significa que las y los pensionistas son más pobres, que las y los asalariados no llegan a fin de mes.

Las personas pensionistas y trabajadoras en activo, venimos sufriendo un proceso continuo de pérdida de derechos sociales y de restricciones de libertades, desde la crisis del 2008, que sumió al Estado en una enorme deuda pública, rescatando a los bancos, lo que acarreó recortes terribles a la población.

¿Qué hay que hacer para que quienes creamos las riquezas consigamos poder tener una vida digna?, parece que este gobierno, mal llamado progresista, nos obliga a luchar en la calle, por eso el 15 de octubre habrán manifestaciones en todo el estado, convocadas por COESPE (Coordinadora Estatal de Pensionistas) y otras organizaciones de pensionistas, sindicatos, partidos y organizaciones sociales de toda índole.

Queremos un salario y unas pensiones que den para vivir dignamente, no para sobrevivir, queremos que las subidas salariales y de pensiones se ajusten al IPC real. No nos vale lo que llevan años haciendo con eso del “IPC medio”, que a quien único beneficia es a la patronal.

La Sección Sindical de CSO-UMH, una vez más, se dirige a toda nuestra comunidad universitaria para expresar el compromiso de nuestro Sindicato con la paz entre todos los pueblos del planeta, basada en la justicia social, en el estricto respeto a su soberanía y en una auténtica solidaridad internacionalista opuesta al concepto de “cooperación” que, con evidentes tintes neocoloniales, se encuentra tan extendido entre nuestras instituciones.

Es por ello que, como organización sindical de clase pero también como trabajadoras y trabajadores del sector científico-académico, denunciamos y rechazamos contundentemente la celebración de la próxima Cumbre de la OTAN en Madrid prevista para el 29 y 30 de junio.

La Universidad, como institución generadora y transmisora de conocimiento, tiene en sus manos la grave decisión de, por un lado, jugar un papel clave como factor de paz poniendo el avance científico-técnico al servicio de la satisfacción de las necesidades de los pueblos o, por el contrario, ponerse al servicio del lucro de los monopolios y del complejo militar-industrial.

Una vez más debemos denunciar el lamentable papel de la Conferencia de Rectores de las Universidades Española (CRUE), que los días 1 y 2 de abril pasado organizó un Seminario sobre la Cumbre de la OTAN dirigido a estudiantes para recabar “sus ideas frescas, inquietudes y nuevas visiones de cara a la preparación de la Cumbre de la OTAN…” (https://www.crue.org/2022/04/crue-exteriores-animan-al-estudiantado-cumbre-otan-madrid/).

La Secretaría de Movimiento Obrero del PCPE, ante las políticas de privatización del Sistema Publico de Pensiones (SPP) al conjunto de la clase obrera y sectores populares traslada el siguiente análisis.

El Gobierno PSOE-UP en aplicación de la última ley laboral con la que se pretenden aplicar medidas que favorecen los intereses del capital, ley desde la que han diseñado y pretenden aplicar los Planes de Pensiones de Empleo con los que inician la privatizan las pensiones de jubilación, se posiciona claramente con la oligarquía y los poderosos y demuestra, una vez más, que son el consejo de administración de la patronal.

Apoyamos las movilizaciones y todo tipo de iniciativas convocadas por las diferentes plataformas, sindicatos y/o organizaciones obreras de carácter estatal, nacional o territorial, con las que se pretenden paralizar la aplicación de esta medida que precariza y empobrece a millones de obreros y obreras.

Hacemos un llamamiento al conjunto del pueblo trabajador a organizarse en la defensa de sus intereses de clase. El SPP es necesario defenderlo conjuntamente obreras/os en situación de jubiladas/os y en condición laboral de activas/os.

 

El pasado domingo 8 de mayo se realizó la marcha a Rota en denuncia de la ocupación del territorio por las tropas yankess y su uso por la OTAN para agredir a los pueblos. #otanNoBasesFuera

…, y para escuelas, hospitales, investigación, pensiones, residencias de mayores, atención a la dependencia, en definitiva, para atender a las necesidades sociales mediante robustos servicios de titularidad y gestión pública directa. Desde la Sección Sindical de CSO-UMH estamos convencidas/os que, venciendo los oportunistas mensajes que inundan los medios, la inmensa mayoría de la clase trabajadora, también nuestra comunidad universitaria, comparte tan razonable posición.

Sin embargo, en un nuevo ejercicio de cesión de soberanía, el pasado 14 de marzo el presidente del Gobierno español anunció la decisión de incrementar los gastos militares hasta el 2% del PIB para el año 2024. Obedece así las órdenes dictadas por el Premio Nobel de la Paz Barack Obama durante una cumbre EE.UU.-UE celebrada en marzo de 2014, precisamente en el contexto del golpe de estado del Maidán en Ucrania.