Coincidimos en un café una mañana de agobios, pero María tan accesible y predispuesta como siempre, me dijo que sí para la entrevista. Tras las risas y confidencias hicimos una foto y nos emplazamos para más adelante hacerla. Cuestiones sanitarias se cruzaron en el propósito y la hemos hecho por correo electrónico y tal cual la reproducimos. Incluso cuando se encuentran cosas positivas en lo vivido, siempre caen cosas del “platillo” contrario. Especialmente en el tema del trabajo donde es recurrente el aumento de las cargas de trabajo y la falta de incrementar los medios y recursos.

P ¿Cómo viviste el confinamiento, afectó a tu trabajo?

 

Vanesa Duque es tapicera y al igual que arregla, restaura muebles y crea cosas bellas, sensibiliza, conciencia y organiza para crear entre todas un sociedad libre, sostenible, feminista e igualitaria que tenga a las personas en el centro y no el capital. Es sensible, alegre, generosa, militante y fuertemente comprometida con la vida, aunque en ocasiones no se lo ha puesto fácil. Sostiene que en el fondo la gente sabe lo que quiere y necesita “una vida digna de ser vivida”.

Trabajadora de la limpieza hospitalaria, uno de los sectores básicos tal y como quedó patente estos meses del 2020 de duro confinamiento, hacemos un balance de su situación con Pallomi (como ha decidido figurar en la entrevista) que a sus 59 años y pese a que ha vivido a lo largo de su carrera laboral desde impagos de salarios, dudas en las subrogaciones de las empresas adjudicatarias del servicio, recortes, aumento de ritmos de trabajo, y también huelgas en exigencia de derechos y conquista de alguna mejora a la patronal, se muestra contundente en que a partir del confinamiento de marzo su trabajo se vio afectado y que sus condiciones laborales son ahora mucho peores que al inicio de año.

Nieves es Técnico en Educación Infantil trabaja a tiempo parcial con contrato indefinido, sus escuetas respuestas muestran una mujer con las cosas claras, organizada y decidida. Lidera la lucha de las guarderías municipales de Las Palmas de Gran Canaria, es miembro del comité de empresa y siempre ha tenido claro que si no sacaban su lucha a la calle no iban a alcanzar sus objetivos, algo tan básico como que les pagaran el salario en tiempo y forma.

Si algo la define es su constancia en el trabajo y apuesta por la asamblea de compañeras como la mejor forma de decidir colectivamente. Al pensar en ella viene a la cabeza la consigna “mujer trabajadora, libre y luchadora”.

M. Àngels Grau Añó socióloga de 46 años, actualmente conserje, al ser el único puesto de trabajo que le han ofrecido con un contrato temporal y un ⅓ de la jornada laboral. Ejemplifica una realidad de muchas mujeres con cualificación y formación que se ven obligadas a trabajar en lo que surja.

Al principio del confinamiento se acababa de quedar en el paro, y vivió dos semanas de angustia porque no sabía que pasaría. “Además en el estado de alarma buscar trabajo es un poco complicado, pero casualmente me salió trabajo en un centro de acogida de Girona y me puse a trabajar”…“Mis condiciones actuales sí que han empeorado en el sentido de que solo trabajo media jornada y bueno, trabajo de conserje, quiero decir que he tenido que ir cogiendo los trabajos que iban saliendo y ha empeorado porque trabajo menos y cobro menos”.

Tere García es una mujer vital, decidida, destaca en ella su capacidad para la alegría y su sentido de la solidaridad aún en los momentos más difíciles, toda su entrevista esté llena del “nosotras”, sus compañeras, que están tan presentes como ella misma.

Trabaja desde hace más de 20 años para una empresa contratada en una administración pública. Es un ejemplo de los sectores que se denominaron esenciales, se le exigió el máximo esfuerzo, que pusiera en riesgo su salud y a cambio solo ha recibido mayor explotación y algún aplauso estético.

Se publicarán una serie de entrevistas protagonizadas por mujeres trabajadoras que nos contarán y valorarán por sí mismas este año tan difícil y duro, especialmente para ellas. Más allá de opiniones expertas, estadísticas y análisis ajenos, ofreceremos en el Unidad y Lucha mujeres diversas: de distinta profesión, edad, residencia, situación laboral o personal, que nos contarán cómo han vivido este año y cómo ven el futuro.

Hay una larga serie de discriminaciones e injusticias que sufrimos las mujeres, en el capitalismo, sistema, basado en la explotación de un ser humano sobre otro y en la violencia como método de apropiación de recursos y cuerpos. A la explotación compartida por el conjunto de la clase obrera, con la contradicción intrínseca capital-trabajo a la mujer trabajadora se le suma la impuesta por el patriarcado en su alianza con el capitalismo, se le impone así la reproducción de la clase y la responsabilidad de los cuidados creando las bases materiales para que la mujer trabajadora sufra en mayor medida la opresión y la violencia machista.

"Me convertí en una denunciante, ahora soy un blanco,...Pero estoy dispuesta a ser un blanco", en lugar de ser parte de lo que calificó como un sistema "inhumano". Declaraciones de la enfermera Wooten durante una conferencia de prensa denunciando histerectomías sin permiso y negligencias médicas en una prisión para migrantes.

Esta denuncia enturbia aún más la nefasta reputación de los centros de detención para inmigrantes en Estados Unidos. En ella se señala al doctor M. Amin, un médico de un centro en el condado de Irwin -en Georgia- por presuntas esterilizaciones ilegales a detenidas de origen hispano, además de por la destrucción de registros médicos y por haberles denegado las pruebas de la Covid-19. Diversas organizaciones en defensa de derechos humanos y apoyo a los inmigrantes interpusieron la denuncia en nombre de Wooten y migrantes detenidos.

Subcategorías