Comienza en curso en los centros de estudio, como ya dijimos en artículos anteriores, con concejalías de educación en manos de Vox, la formación profesional invisibilizada y cada vez más en manos de las empresas, a través de centros públicos y el modelo dual, y los máster habilitantes con plazas insuficientes en la educación pública.

La movilización en los centros de estudio, ya sean universitarios, de FP o institutos, es casi inexistente. Cuando en otros momentos el estudiantado tenía movilización de sobra para llenar mareas a nivel estatal, realizar huelgas, piquetes, y hacer de sus centros lugares de agitación política, ahora mismo son espacios cada vez más hostiles para nuestra clase, por la indefensión que vivimos en ellos.

La presión sobre el estudiantado por becas, matrículas y exámenes, es usada como estrategia de presión para cargar a los y las estudiantes y que no se movilicen. Pero esto nunca ha sido excusa para dejar de lado la militancia, o el estudiantado no habría participado en ninguna revuelta, debemos analizar cómo nos quiere el capitalismo: familias ahorrando durante toda la vida para poder acceder a los estudios. Con la reforma universitaria de Bolonia hacen necesario un máster habilitante para poder desarrollar las profesiones de muchas de las carreras, sacando contenido de las carreras para llevarlo a unos másteres que más que habilitar para las salidas profesionales, son una burocracia pagada, no solo por el precio de estos y las pocas plazas en la pública, también por alargar un año, o año y medio más, la formación antes de acceder al mundo laboral.

  

La última parte del curso 22-23 ha estado marcada por las elecciones burguesas, tanto municipales y autonómicas, como el adelantamiento de las generales.

En las primeras, hemos visto cómo PP gobierna con el apoyo de Vox; nada nuevo, pero cómo ese apoyo ha sido condicional a ostentar las concejalías de Educación y Cultura en distintas ciudades y pueblos, como Valladolid, Toledo o Talavera.

En la última parte de este curso hemos visto campañas de la izquierda socialdemócrata pidiendo el voto para parar a la extrema derecha, que en muchos casos han sido apoyadas por la juventud. La misma juventud que va a comenzar un nuevo curso escolar con Vox de concejales de Educación.

Este intento por parte de Vox de tomar el control de la educación reproduce las técnicas del fascismo de "Muerte a la inteligencia" y de censura a la cultura que ya estamos viendo con las obras de “Orlando” de Virginia Woolf, “La villana de Getafe” de Lope de Vega, o “El mar: visión de unos niños que no lo han visto nunca” de Xavier Bobés sobre Antoni Benaiges, maestro de la República fusilado. 

La semana del 30 de julio al 6 de agosto, la JRCF (Juventud por el Renacimiento Comunista en Francia) celebró su II Campamento en el sur del país, cerca de Toulouse.

La JCPE recogimos la invitación de los camaradas franceses y la responsable de Relaciones Internacionales de la Juventud, María Sánchez-Saorín, tuvo la oportunidad de acudir a este evento, en el que pudimos ser testigos de la capacidad organizativa de la JRCF, así como de la implicación por parte de su militancia en las actividades y tareas requeridas para el campamento.

Hubo espacio para la formación teórica, con textos y debates a la altura de una juventud comunista que aspira a organizar a las y los jóvenes de la clase trabajadora por el socialismo; pero también para el deporte y para otras actividades al aire libre. Cabe destacar aquí el homenaje a las y los exiliados republicanos españoles en Francia, en un cementerio ubicado a pocos kilómetros del campamento, en el que se encuentran enterrados muchas y muchos de ellos. En este homenaje, la camarada responsable de Relaciones Internacionales realizó una intervención en la que destacó el valor para la memoria del antifascismo español que tiene el sur de Francia, como lugar de exilio político tras la Guerra Civil, y la necesidad de hoy de combatir al fascismo que aún amenaza con el auge de la extrema derecha en Europa. En este sentido, la Juventud Comunista tiene una importante tarea histórica; traemos a colación unos versos del poema de Miguel Hernández “Llamo a la juventud”, que se recitó durante el acto: “Sangre que no se desborda,/ juventud que no se atreve,/ ni es sangre, ni es juventud,/ ni relucen, ni florecen”.

"El festival Avante, en Portugal sigue siendo un espacio de conciencia y cultura popular al que acude la juventud"

Otro verano más la juventud planea asistir a algún festival, ya sea con entradas de un día o abono y acampada pero, ¿qué hay detrás de todo esto?

Este tipo de eventos, en concreto los festivales de música, ha vivido un fuerte aumento en los últimos diez años.

El modelo de la mayor parte de estos festivales suele ser el mismo,

Una gran promotora aterriza un fin de semana al año en un pueblo de mayor o menor tamaño, y es la promotora la que acaba con grandes beneficios.

Estos beneficios se generan a costa de principalmente jóvenes trabajando, a veces incluso gratis, en condiciones más que cuestionables, y otros jóvenes pagando precios elevadísimos por servicios básicos, ya sea agua o acceso al baño, junto con masificaciones para maximizar los beneficios.

Salarios y caché en los festivales:

Las bandas y artistas que trabajan en estos festivales llevan tiempo denunciando la falta de respeto a su trabajo y el pago con caché que no permite ni cubrir el desplazamiento de toda la banda.

Para hablar de los salarios de quienes trabajan en las barras y seguridad, tomaremos como ejemplo el festival Viña Rock, que como bien sabemos coincide con el 1°de mayo y aleja a la juventud de esta movilización.

 

Acabamos de ver la aprobación de la Ley de Vivienda, tal y como prometieron antes de las elecciones, dejando claro el carácter de propaganda electoral de esta ley.

Se han dado pequeños avances respecto al anteproyecto de 2022, como la prohibición de los desahucios en abierto (sin fecha y hora) que impiden la defensa del derecho se la vivienda, o la limitación, que esperamos se cumpla a los costes de las inmobiliarias, para que lo asuman propietarios, y no inquilinos/as, no podemos negarlo, pero los colectivos que más sufren en el acceso a la vivienda siguen con las mismas condiciones.

La Ley de vivienda no contempla a la juventud de extracción obrera, a la clase trabajadora, a los/as migrantes, quienes que sufren los desahucios silenciosos...

El voto joven, marcado por la abstención.

Ya sabemos que el mes de mayo estará marcando por las próximas elecciones municipales y autonómicas en el Estado español.

El voto joven supone cerca del 23 % en las próximas elecciones, el partido que más abarca en este sector, menores de 29 años, es Vox, y, después, Podemos.,

La juventud se aleja firmemente del bipartidismo, para o abstenerse de votar, o votar a la extrema derecha o los socios de Gobierno de la socialdemocracia.

Vox busca su crecimiento entre la juventud a través de sus campañas de redes, dándole una nueva imagen al fascismo de siempre, el cual arraiga entre una juventud que no se ve representada en ninguna estructura política anterior.

La cultura política de la juventud, es claramente diferente, politizada y en constante cambio, siguiendo el ritmo de las nuevas tecnologías y el uso que hacen los partidos y organizaciones de ellas.

El alejamiento de la juventud de estos viejos esquemas se confunde muchas veces con desinterés político, siendo muchas veces una falta de verse interpelados por estos esquemas.

Autoría de la ilustración: Edurne Batanero- Artaldea

El 7 de abril es el día de la salud mental. Desde la JCPE realizamos un trabajo teórico sobre esto, que empezamos a sacar comenzando por un fanzine y charlas.

La dinámica del modo de producción capitalista está en su fase superior y más descarnada. Es el resultado de unas relaciones de producción que encierran tensiones cada vez más profundas y complejas, creando las formas actuales de sufrimiento psicológico en la juventud de extracción obrera y popular.

La salud mental es un fenómeno explicado en el contexto social y va desarrollándose fuera del ámbito biomédico, para ser un concepto biopsicosocial. Asimismo, existe un “malestar generacional” difícil de caracterizar, pero que tiene expresiones en términos culturales, sociales y políticas.

La salud no es solo ausencia de enfermedad, si no el mejor estar en el entorno, la calidad de vida es el bienestar completo.

El concepto de calidad de vida es claramente político. Primero, por el uso que hace el sistema de este concepto a través de la cultura, sistema de valores, expectativas, etc., para cerrar el círculo del control sobre nuestras vidas, y, segundo, porque pone el foco de la salud también en las percepciones que de forma individual tenemos sobre nosotras y nosotros, y ese foco nos permite y anima a movilizarnos. Tenemos claro que llegar a la calidad de vida en este sistema es imposible para la gran mayoría de la población, por lo que su búsqueda debe darse con una destrucción del capitalismo y comenzar el camino al socialismo.

Debemos romper la dicotomía de salud-productividad, porque es causa de afecciones de salud mental y de exclusión social de las personas que el sistema capitalista considera no productivas.

Solo les importa nuestra salud en el horario laboral o educativo, el resto del tiempo nos quieren cansados, o con doble jornada en el caso de las mujeres, sin espacio para poder movilizarnos.

Este 8 de marzo, esperamos que las calles vuelvan a llenarse, y que la juventud siga siendo una parte importante de esto, desde los institutos y la universidad, hasta la calle.

¿Pero cuál es la situación real de la juventud respecto al feminismo?

El boom del 8 de marzo ha sido ampliamente seguido por los grupos de chicas desde los institutos, que acudían a sus primeras manifestaciones a raíz de esto, lo cual ha implicado que muchas de ellas comiencen a participar en la militancia feminista, para luego seguir implicándose en las luchas. La juventud que se ha movilizado en las últimas generaciones tiene el feminismo como un pilar muy importante con el que continuar la actividad política, desde los centros de estudio y demás asambleas, hasta pasar a organizaciones transversales y de clase.

Pero, a la vez que hemos visto como esto ocurría, hemos visto como el antifeminismo ha sido parte del discurso que la extrema derecha y el fascismo ha vertido a la juventud.

Desde las campañas antifeministas de grupos fascistas en universidades, a las agresiones machistas que se enraízan cada vez más en la juventud tenemos clara la amplia división que se da entre las generaciones más jóvenes.

Actualmente las compañeras feministas más jóvenes se encuentran, sobretodo en los espacios educativos con el discurso más reaccionario y violento al feminismo, ante lo cual continúan avanzando a través de una agenda política marcadamente feminista.

Esta involucración en el frente feminista debe leerse y trabajarse desde nuestras organizaciones, que acudamos a estos frentes, donde como hemos mencionado podemos encontrar a compañeras que luego comiencen a ver la proclama feminista en un contexto más amplio, y continúen su militancia en las filas de la juventud comunista.

El análisis de la doble jornada forma parte de nuestro intento de entender la realidad de las mujeres trabajadoras para transformarla y sobre él nos posicionamos en un feminismo de clase. A veces queda fuera de este análisis cómo afecta fuera de la imagen de mujer trabajadora de mediana edad, y en este caso cómo afecta la carga de cuidados a las mujeres jóvenes.

Comenzaremos también mencionando que los trabajos de cuidados siguen siendo cubiertos principalmente por mujeres, y muchas mujeres jóvenes tienen sus primeras experiencias laborales cuidando peques, buscándoles del colegio, o por las noches. Así como tenemos más presencia en la formación reglada vinculada a los cuidados (formación en magisterio infantil y primaria, área social, enfermería,…).

Desde pequeñas, tanto la cultura como muchas veces la familia nos dirige al rol de cuidadora, que acabamos cumpliendo muchas veces sin darnos cuenta, o con un sentimiento de culpa al salir de él.

Lo primero que pensamos al hablar de cuidados son los que realizamos de mayores a menores, pero la situación de la juventud, con tantas dificultades para encontrar un empleo, y una vivienda que nos permita a nosotras mismas vivir de forma digna, nos dificulta enormemente poder tomar la decisión de tener hijos o hijas. Los datos de tasa de natalidad joven la situaban en 2020 en 44,45 por 1.000 mujeres de 15 a 25 años (datos FAD).

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