Si tuviéramos que profundizar en el significado político, filosófico, revolucionario y teológico del testimonio de vida y lucha de Camilo Torres, ni todos los bosques del planeta serían suficientes para las páginas necesarias, ni un océano de tinta para escribirlas.

Jorge Camilo Torres Restrepo (Bogotá, 3 de febrero de 1929 - San Vicente de Chucurí, 15 de febrero de 1966) fue un sacerdote católico, sociólogo y guerrillero colombiano.

Cofundó la primera Facultad de Sociología de América Latina en la Universidad Nacional de Colombia. Promovió la participación de los creyentes revolucionarios en la lucha armada por la justicia social.

Fue ordenado sacerdote hacia 1954, luego de estudiar ciencias eclesiásticas en la arquidiócesis de Bogotá. Se graduó en 1958 como sociólogo en la Universidad Católica de Lovaina. Para 1959 fue nombrado capellán de la Universidad Nacional. Participó en la creación de las Juntas de Acción Comunal, trabajó en el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (INCORA) y fue decano en la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP).

Fundó en 1964 el Frente Unido del Pueblo que buscaba organizar las fuerzas políticas opuestas al Frente Nacional.

Durante su vida, promovió el diálogo entre el marxismo y el cristianismo, y apoyó la lucha armada revolucionaria. Fue fundador de la Teología de la Praxis de Liberación,  y máximo exponente de su corriente armada. Monseñor Romero, arzobispo de El Salvador es considerado el representante del ala no violenta de la Teología de la Liberación.

Fue miembro del grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN) desde 1965, adoptando el alias de "Argemiro" y siendo conocido como "el cura guerrillero".

Falleció en combate en el enfrentamiento de Patio Cemento, en el El Carmen de Chucurí (Santander) con la Quinta Brigada del Ejército Nacional de Colombia, cuando un grupo de guerrilleros del ELN intentó asaltar sorpresivamente a una columna de soldados con el fin de apoderarse de su armamento, pero cayeron ante la respuesta de los militares.

Sus restos estuvieron desaparecidos desde entonces, hasta que el 23 de enero del 2026, se anunció por el ELN el hallazgo de los mismos.

Nada pasa por casualidad en este mundo, y es ahora, en medio de la Guerra Global Total desencadenado por el Imperialismo anglo-yanki-sionista que necesitamos más que nunca el testimonio revolucionario integral de Camilo Torres.

La burguesía en España estableció su dominio hegemónico a finales del siglo XIX, en un amplio proceso de revolución burguesa. La posición de esta clase social en el orden imperialista mundial ha provocado sustanciales reconfiguraciones de poder en su propio seno, afectando directamente a las condiciones de la clase obrera y sus luchas.

El Estado español es hoy una economía desarrollada y subordinada a los intereses de los monopolios financieros internacionales. El proceso para su conformación actual se inicia en la llamada “Transición” de 1978. Los sectores estratégicos están actualmente en manos de los grandes monopolios internacionales, siendo el Estado español un simple gestor de la crisis estructural del capitalismo—represión contra la clase obrera, privatizaciones, desvalorización de la fuerza de trabajo, precariedad, etc. —.

El Estado español ocupa una posición semiperiférica en el orden imperialista. La lógica imperialista española se basa en la explotación de recursos y mano de obra mediante determinados monopolios, que fueron nacionales y que hoy todavía tienen ciertos intereses en el Estado español, en América Latina y Magreb. Al mismo tiempo, auspicia en estos lugares las posiciones más reaccionarias y, dentro España, trata de segregar la mano de obra que viene de esas zonas del resto de la clase obrera mediante la propaganda más reaccionaria.

Si la conformación del bloque de poder actual se inicia en 1978, su esencia proviene de 1939. El triunfo de las fuerzas fascistas, reaccionarias, financiadas por los grandes monopolios yanquis e ingleses, creó en los años de la dictadura franquista un bloque burgués compuesto por terratenientes, capital financiero y parte del capital industrial. En 1959 los intereses del capital financiero se imponen en este bloque burgués mediante los tecnócratas del Opus Dei, creando, además, una base social compuesta de pequeña burguesía orientada a los servicios. En 1960 se produce la pugna entre capital financiero e industrial, desarrollado este segundo por el primero. Los intereses del capital industrial se concretaban en dos puntos: integración europea y reformas; los del capital financiero en el mantenimiento del statu quo.

La “Transición” de 1978 fue la resolución de esta contradicción en el bloque burgués nacido en 1939. El capital industrial y la pequeña burguesía, desarrollada por el capital financiero, impulsaron la integración en la CEE. Posteriormente, la entrada en la UE sería su propio sacrificio y el triunfo de los intereses del capital financiero. La banca, más en España, siempre gana.

El Gobierno Revolucionario condena en los términos más enérgicos la nueva escalada del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, en su empeño por imponer un cerco absoluto a los suministros de combustible a nuestro país.

La orden ejecutiva del Presidente estadounidense, anunciada el 29 de enero de 2026, declara una supuesta emergencia nacional, en virtud de la cual su gobierno podrá imponer aranceles comerciales a las importaciones de productos provenientes de países que suministren petróleo a Cuba.

Para justificar una acción tan extrema, se esgrime en el texto de la referida orden una lista extensa de mentiras y acusaciones difamatorias contra Cuba. Destaca entre ellas la absurda aseveración de que Cuba constituye una "amenaza inusual y extraordinaria" para la seguridad nacional de los Estados Unidos. El propio Presidente y su gobierno están conscientes de que nadie o muy pocos pueden creer argumentos tan mendaces, pero no les importa. Así es su desprecio por la verdad, la opinión pública y la ética gubernamental cuando se trata de avalar su agresión contra Cuba.

Con esta decisión, el gobierno de los Estados Unidos, a través del chantaje, la amenaza y la coerción directa a terceros países, intenta imponer componentes adicionales de presión a las acciones de asfixia económica que desde el primer mandato de Trump fueron dispuestas para impedir la entrada de combustibles a nuestro país. Consolida una forma peligrosa de conducir la política exterior de los Estados Unidos por vía de la fuerza y de ejercer sus ambiciones para garantizar su hegemonismo imperialista. Conforme a lo anunciado, ese país se adjudica el derecho de dictar a Estados soberanos con qué naciones pueden comerciar y a cuáles pueden exportar sus productos nacionales.

La orden ejecutiva del Presidente de los Estados Unidos constituye, por tanto, una violación flagrante del Derecho Internacional y atenta, además, contra la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz. Ratifica que es el gobierno de ese país el que atenta contra la seguridad, la estabilidad y la paz de la región y del mundo.

El gobierno de los Estados Unidos llega a este punto tras haber fracasado durante 67 años en rendir y destruir un proceso político y revolucionario genuino y legítimo, de plena soberanía, justicia social y fomento de la paz y la solidaridad con el resto del mundo.

En la actual coyuntura política, claramente marcada por violencia desatada desde la Casa Blanca contra cualquier disidencia interna o externa que cuestione sus políticas,  recordar que el 30 de enero de 1933,  Adolf Hitler fue nombrado canciller de Alemania por el Presidente Hindenburg con el acuerdo y la complicidad activa de la derecha conservadora y la patronal, es  una obligación ineludible para cualquier persona comprometida con unos mínimos valores de justicia, libertad e igualdad.

Una consideración crítica de la realidad que, para el conjunto de las organizaciones revolucionarias y su militancia, ha de ir un paso más allá y, necesariamente, tornarse  en un compromiso político práctico y concreto frente a la barbarie imperialista y en defensa de la Humanidad, que debe materializarse en una lucha por el poder obrero y el Socialismo. 

Cuando ya hoy, los hechos demuestran con meridiana claridad que el Imperialismo norteamericano, rehabilita la experiencia criminal del III Reich emulando su existencia, tanto al interno, como al externo de sus fronteras, no es posible pasar por alto las evidencias de determinados paralelismos históricos que permiten afirmar que, en su propósito de construir el Reich planetario, la administración Trump y sus socios sionistas, no tiene más referencia histórica que la genocida violencia supremacista del nazismo.

No será políticamente correcto afirmarlo, pero hoy,  como  se hizo en 1933, se construye un discurso que deshumaniza al diferente  –al negro, musulmán, latino, oriental…-  y criminaliza al opositor…al comunista, por las mismas razones y motivos que le abrieron la puerta de la cancillería alemana a Hitler: defender los intereses de la burguesía monopolista.

 Ha de quedar muy claro, que todo el discurso mesiánico de nación elegida, raza superior, espacio vital, destino histórico…, que repiten masas embrutecidas por el odio y la ignorancia,  no es más que la patraña argumental en la que se enredan quienes, incapaces de interpretar cuáles son sus verdaderos intereses y necesidades, son usados como perros de presa del gran capital que, contrariamente a ellos,  sí sabe muy bien qué es lo que quiere y qué es lo que necesita para seguir manteniendo su dominación.

Resultado práctico de esta afirmación, es la evidencia de que la policía migratoria yanqui –la ICE- es la actual SA nazi porque hacen los mismo que ellos, pero también que los votos MAGA, son como las más de 17.000.000 de papeletas del NSDAP porque sueñan con ser superiores al resto y dominarlos.  En definitiva, y como advertencia histórica que se desprende de este paralelismo indudable, es que esta frenética sucesión de acontecimientos violentos que padecemos, no es más que el delirio previo a todas las guerras, que se inocula en las sociedades mediante el miedo y la mentira.

Aprovechamos la gira de la compañera del Frente Antiimperialista para hacerle esta entrevista dónde nos explica brevemente la situación de los presos en estas cárceles y su lucha y reivindicaciones a través de la huelga de hambre que desarrollan.

¡ Libertad para los presos y las presas del imperialismo ! 

La solidaridad es la ternura de los pueblos

Que dice el periódico de la progresía que la excepción al embargo de armas al ente sionista denominado “Israel” genera un nuevo frente de tensión entre el PSOE y sus aliados.

A lo uruguayo diría que me ….un güevo, pero suena mal, aunque no mata, suena mal pero no asesina, suenan mal las palabras, pero no son las que hieren. Y éstas no mienten.

El gobierno más “pijo progre” de la historia no tiene vergüenza o siendo benévolos con ellos, no tienen un par de los consabidos y expresados más arriba para decir no al ente sionista y a su amo imperial.

Para colmo de males, nos la cuelan en el último consejo de ministros de 2025, el 23 de diciembre y sin que nos tocara más que la pedrea el día anterior.

Eso sí, no les mandamos armas,sólo dinero a cambio de sus armas: “el Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes activó, por primera vez, la cláusula de excepcionalidad sobre el embargo de armas a Israel” y permite la compra de "determinado material de defensa y doble uso" destinado a una serie de "proyectos aeronáuticos".

O sea, que como no teníamos bastante con los rastreos del pegasus (virus sionista),las beepers bomba, el gobierno autoproclamado más progresista  de la historia importó en mayo del 2025 el 78% de las armas y municiones enviadas por el régimen de Tel Aviv a la UE.  Según el portal  DataComex de la Secretaría de Comercio en total, entre octubre de 2023  y mayo de 2025, se  ha importado al menos 54 millones de euros en armas, municiones, carros y vehículos blindados, de los que 29 millones corresponden a “armas y municiones” y ahora  acabando el año premian a la entidad genocida con la compra de más  material de defensa para proyectos aeronáuticos. Lo de doble uso, pues tampoco me entra mucho en la cabeza yendo dirigido al tema aeronáutico, o es software o hardware o son bombas de las que asustan pero no matan.

La carrera del imperialismo por imponer su hegemonía mundial no tiene más límites que la Resistencia de los pueblos.

Fuera yanquis de la República Bolivariana de Venezuela y del Caribe

Se impone la más amplia Unidad Antiimperialista en solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela.

Libertad inmediata del legítimo Presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, secuestrados por los EE.UU.

Podría resumirse en estas cuatro consignas las exigencias inmediatas de apoyo al pueblo bolivariano de Venezuela frente a la agresión militar que ha padecido en la madrugada del 3 de enero de 2026, y ser suficiente para activar la solidaridad de los pueblos  contra esta nueva acción criminal imperialista que exige una respuesta inmediata en las calles,  denunciándola y reclamando al Gobierno de España que no sea cómplice, por acción u omisión, de este acto de guerra contra un país soberano.

Sin embargo, en este momento crucial de guerra permanente y global que desarrolla el imperialismo contra la Humanidad, es necesario ir más allá definiendo un diagnóstico certero de todo lo que acontece a los más diversos niveles para, desde la certeza de no errar en el análisis, trazar las orientaciones prácticas de intervención desde la que ir construyendo la necesaria alternativa de los pueblos frente a la barbarie imperialista y superar la fase actual de acción/reacción en  la que nuestro enemigo imperialista y sus aliados llevan la iniciativa de los acontecimientos y marcan la agenda.

Identificar las razones de fondo de la espiral creciente de episodios de la guerra imperialista, junto a la necesidad de contar con una caracterización de los diversos sujetos políticos que intervienen en ella, más un posicionamiento acertado respecto a la realidad multipolar y la que debe ser la respuesta antiimperialista y las pautas de trabajo concretas que corresponden para convertirla en realidad, es el gran reto que enfrentar en este momento.

La inseguridad se separa de sus causas estructurales —desigualdad, precarización, abandono territorial, violencia económica— y se transforma en una amenaza difusa, sin contexto ni historia, atribuida a figuras convenientes: el pobre, el migrante, el joven periférico, el manifestante. Así, el miedo se despolitiza mientras se politiza el castigo. La pregunta por el origen se reemplaza por la exigencia de orden, y la demanda de justicia social se degrada a sospecha de complicidad con el caos.

Chile ofrece un terreno fértil para esta operación debido a una historia marcada por el disciplinamiento social y por una transición que administró silencios más que conflictos. La promesa neoliberal de estabilidad y consumo dejó como herencia una sociedad fragmentada, con vínculos debilitados y una profunda desconfianza interpersonal. En ese vacío simbólico, la narrativa de la inseguridad opera como un pegamento perverso, une a sectores sociales distintos no por un proyecto común, sino por un enemigo compartido, real o imaginado. La derecha explota esta fisura con eficacia, presentándose como garante de un orden que ella misma contribuyó a erosionar.

Esa inseguridad no irrumpe en la escena política como un simple registro de hechos delictivos ni como una estadística fría que espera interpretación técnica. Se presenta, más bien, como un clima emocional cuidadosamente producido, una atmósfera que se respira antes de ser pensada, una sensación que antecede a cualquier verificación empírica. En el Chile contemporáneo, esta sensación ha sido convertida en materia prima de una forma sofisticada de guerra que no se libra en trincheras visibles sino en la percepción cotidiana, en el lenguaje, en la memoria y en el miedo. La derecha ha comprendido que gobernar el temor es más eficaz que discutir proyectos, y que la inseguridad, moldeada como relato, puede funcionar como un arma electoral de alta precisión.

El acuerdo de la UE para movilizar 90.000 millones de euros para Ucrania entre 2026 y 2027 mediante deuda común, tras descartar temporalmente el uso directo de los ingresos de los activos rusos congelados, confirma la primacía de los mecanismos financieros del capital monopolista. Esta decisión, calificada de "realista" por líderes como Macron, expone cómo la clase trabajadora de los Estados de la UE asumirá las cargas futuras de la austeridad, mientras el complejo militar-industrial y los bancos se benefician. Es la guerra como extensión de la política económica.

El mecanismo elegido —un préstamo respaldado por el presupuesto comunitario y emitido en los mercados de capitales— no fortalece una soberanía política, sino la hegemonía de los grandes monopolios financieros que operan en la UE. La deuda común no es solidaridad, sino un instrumento de dominación económica que convierte a Ucrania en una “colonia” crediticia.  Este proceso da comienzo con la guerra tradicional entre la OTAN y Rusia en Ucrania y la consecuente destrucción de viviendas, fábricas y centros de trabajo, permitiendo a diversos fondos de inversión yankis, especialmente BlackRock, hacerse dueños de facto del suelo ucraniano. Ahora, su reconstrucción no solo dependerá de estos fondos, sino que también quedará atada a los intereses de estos monopolios financieros de la UE, que verán en ella un nuevo campo para la inversión, las privatizaciones y la extracción de plusvalía.

La carga de este préstamo no se distribuye equitativamente. La exclusión negociada de Hungría, Eslovaquia y la República Checa de las obligaciones financieras directas demuestra que las economías del Este no están excluidas de la carga, sino sometidas a una jerarquía dentro de la UE.

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