Quizá la descripción de los personajes que hice en el artículo del mes pasado1 no diluya por completo la posibilidad de interpretar Antidisturbios como una serie sobre la banalidad del mal. La banalidad del mal, tal como la describe Hannah Arendt en Eichmann en Jerusalén, sería la capacidad de abandono de toda ética individual al delegarla en algo parecido a la ejecución mecánica del burócrata, en las órdenes recibidas. Eichmann defendió su inocencia en el exterminio nazi porque era un funcionario que ejecutaba diligentemente las tareas encomendadas, aunque estas incluyeran la logística de transporte de judíos a los campos de exterminio. Al contrario: la serie opta casi por su inversión directa.

Me alertaba un amigo cuando inicié una lectura algo más profunda de Arendt de que tuviera cuidado. Arendt está poseída por la verdad, me dijo, eso es seductor y peligroso. Urquijo, la detective de asuntos internos de la que no hablé el mes pasado, también está poseída por la verdad. La primera escena de la serie nos la muestra humillando a su padre porque ha hecho trampas jugando al Trivial. No obstante, su obsesión es ambigua: no se sabe si es la verdad o salirse con la suya. Urquijo, en un alarde de constancia, fiel a su objetivo.

La Asociación Defensor del Paciente y la Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad de Madrid (CAS Madrid) denunciamos el recorte de la libertad de expresión por parte de YouTube al retirar el vídeo de Carmen Flores en su intervención en las “Jornadas Auditoría Jurídica de la Pandemia del Covid-19” organizadas el pasado mes de octubre por las Universidades Carlos III, Autónoma y Complutense de Madrid.

YouTube ha retirado el video alegando que “infringe nuestra política sobre la desinformación médica” 1.

Desde hace 43 años la madrileña Plaza de Tirso de Molina alberga, domingo tras domingo, los puestos de propaganda de diversas organizaciones políticas, sindicales y populares. A un paso del Rastro podemos encontrar desde un pin del Che hasta algún descolorido tomo de las obras escogidas de Lenin, así como la prensa de organizaciones revolucionarias, octavillas que reivindican luchas populares y, si se quiere, casi cualquier tipo de cachivache y utensilio decorado con los colores republicanos. Trabajadoras, trabajadores, estudiantes, cada fin de semana se llena la Plaza de personas que buscan lo que en ningún otro lugar van a encontrar. Todo ello es lo que le otorga el carácter de clase a la Plaza y esa es, en definitiva, la esencia revolucionaria que cada domingo impregna de vida, color y lucha a Tirso de Molina.

El Congreso de los Diputados votará el próximo día 29 de diciembre los presupuestos generales del Estado. En torno al apoyo o rechazo a las cuentas del Estado, se ha conformado un bloque de alianzas que está definiendo el nuevo marco de confluencias políticas para el próximo curso político, tras la aprobación de los nuevos presupuestos que marcan la etapa política de la socialdemocracia política en el gobierno. Por un lado, encontramos el llamado Bloque de Apoyo a los presupuestos. Una amplia alianza que abarca todos los matices posibles de la socialdemocracia y el reformismo en la cámara. Este bloque se configura como una plataforma de apoyo al PSOE y su gestión política de sostenimiento al capitalismo en el Estado español.

La carta al rey

A los militares antifascistas –cualquiera que sea su grado y situación militar- no nos ha sorprendido nada la noticia de que un grupo importante de mandos militares retirados ha dirigido una carta al rey Felipe VI con pretensiones claramente sediciosas y llamamientos al golpe militar. La carta, con expresiones reverenciales que habrán dado vergüenza ajena a más de uno de ellos, hace una declaración de fidelidad sin límites, y parece una invitación clara al monarca para que dé el visto bueno a la iniciativa. Sin duda han calculado la ínfima valoración de un monarca “por la gracia de Franco” y le han propuesto un pacto entre canallas.

Varios párrafos parecen indicar que ese acuerdo: Altos Mandos retirados-Rey aparece más o menos encubierto, pero implícito, en algunos párrafos del texto. No obstante, digámoslo sin ambigüedades: la comunidad y el acuerdo es totalmente explícito en el contenido del texto. No solo en el circuito utilizado en el que todo llega, sino en el contenido de una propuesta en la que un rey acorralado recibe el oxigeno que necesitaba para subsistir.

Casus belli

Las declaraciones a favor de la república o en contra del rey, totalmente lícitas, de los grupos políticos, es utilizada como casus belli para implantar un gobierno militar.

 

La pandemia de la COVID-19 está aireando las limitaciones de la sociedad capitalista. Y también lo hipócritas y manipuladores que son sus gestores políticos. En marzo, todos podíamos ver las chapuzas e improvisaciones que se cometían, pero tendíamos a disculparlas porque nadie había anticipado una crisis tan grave. Nueve meses después, la única solución que nos ofrecen los gobiernos capitalistas sigue siendo el estado de alarma y toque de queda.

Ante la falta de una respuesta social organizada, porque el sistema no puede permitirse parar el ciclo de producción capitalista, la única medida ha sido cerrar o limitar el sector hostelero, aunque las estadísticas parecen confirmar que las limitaciones de horarios y aforos en bares y restaurantes no están frenando la curva de contagios.

Entrevista a las JCPE (Juventud Comunista de los Pueblos de España)

1. ¿Qué opináis desde JCPE sobre la gestión del gobierno actual a la pandemia del COVID-19?

Las iniciativas del actual gobierno de coalición socialdemócrata PSOE/UP presidido por Sánchez e Iglesias, van dirigidas a salvaguardar los grandes monopolios en detrimento de la clase obrera y las capas populares. Las medidas necesarias, que se deberían tomar de forma urgente para la salud de la población, están siendo supeditadas a garantizar la ganancia del capital financiero y de los grupos monopolistas, las ayudas, una vez más, como con los gobiernos de la derecha se orientan directamente a la gran patronal.

Hace escasamente unos días, los compañeros y compañeras de CSO, Consejo Sindical Obrero, nos informaron de una solicitud que hacían a la Concejalía de Transportes y Accesibilidad del Ayuntamiento de Alicante:

28 de octubre de 2020.

Estimado Concejal.

Desde la Sección Sindical de CSO en la empresa de Trasporte Urbano de Alicante MASATUSA, ante la situación de Estado de Alarma y toque de queda en la Comunidad a las 00 horas, queremos plantearle una alternativa a la posible supresión de los actuales servicios nocturnos. En concreto, los servicios que se prestan los viernes, sábados y vísperas de festivos en las líneas 22N y 03N.

El año pasado se estrenó una miniserie francesa, El Colapso, que, con la pandemia, parece haber sido todo un vaticinio de lo que se nos venía encima. La serie es brillante en muchísimos aspectos. El Colapso cuenta distintas situaciones en un mundo urbano que, sin que sepamos la causa, se ha ido por el desagüe: no hay alimentos en los supermercados, no hay gasolina y todo  apunta a que se reducirá a una lucha darwiniana por la existencia.

Su forma, episodios de 20 minutos rodados en plano secuencia, consigue que la sensación de angustia sea tan intensa en el espectador como para los personajes. El hecho de que cada episodio cuente un acontecimiento distinto, con personajes diferentes, contribuye a la certeza de pérdida de la vida normal e impide, para mí un acierto de la serie, la identificación con una historia o personaje en particular.

Pero también las nociones ideológicas sobre las que se asienta son brillantes. El Colapso tiene todos los mimbres para ser cualquier serie de zombies sin zombies: un regreso a un estado de naturaleza en el que, tras caer el Estado, se desata una guerra de todos contra todos por la propiedad. Podría haber celebrado el pillaje y el saqueo, la especulación, pero ha optado por una solución fraterna, solidaria; aunque sin caer en la ñoñería o el infantilismo de la bondad natural.

Hay pillaje pero tiene un carácter de clase; hay especulación: el dueño de una gasolinera especula con los últimos litros de combustible, pero pagará las consecuencias. Hay egoísmo y lucha hobbesiana pero siempre en contraste con la abnegación solidaria de quien cuida de los demás. Hay una isla a salvo de la hecatombe, pero reservada a los extremadamente ricos. La amenaza, tantas veces repetida, de The walking dead de un mundo en guerra se contrarresta con una humanidad compleja y dubitativa pero presta al encuentro con el igual.

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