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La desesperación del capitalismo genera monstruos, y éstos, terror. Nos encontramos en el 90 aniversario del crack de 1929 que manifestó, en la década siguiente, la salida fascista a la crisis que estalló aquel “jueves negro” de octubre de ese año, y donde se constató la crueldad del capital contra los trabajadores y, en primer lugar, las organizaciones revolucionarias, es decir, los comunistas.

Las analogías con aquel período de la Historia del capitalismo son obligatorias, porque las crisis capitalistas se procuran resolver enriqueciendo a los ricos y empobreciendo a los pobres con un grado de violencia tan extremo que toda la clase obrera y los sectores populares deberían comprender (recuperar el ensayo de Víctor Serge, “Lo que todo revolucionario debe saber sobre la represión”)

La propia naturaleza del capitalismo impide una salida pacífica de sus crisis, y agudiza su violencia contra los pueblos que rechazan continuar con sus políticas económicas. Así el imperialismo interviene con sus expresiones más criminales a través de las guerras, amenazas, injerencias, sanciones y golpes de estado; todos son armas de guerra imperialista. No se tolera la más mínima discrepancia. Honduras, Paraguay, Argentina, Brasil, son ejemplos de intervención imperialista en América Latina en las dos décadas que llevamos de siglo, sin trasladarnos a los años de imposición y hostilidad que “la política de las cañoneras” del imperialismo norteamericano expresó “sin complejos” (término muy remarcado en estos momentos en la extrema derecha española).

Ahora la diana está puesta en Venezuela, donde, desde hace 20 años, se diseña, formatea y mastica el modelo de golpe de estado en su vertiente más descarada, pero “sin complejos” ni rendición de cuentas ante nadie, porque ¿acaso las dieron sobre la República Popular Democrática de Corea, Vietnam, Cuba, Chile, Panamá, Granada, Iraq, Yugoslavia, Libia, Siria…?, NO y “sin complejos”. ¿Qué tiene de novedad Venezuela?, si acaso que los “mass media” del imperialismo están transmitiendo el golpe de estado como si fuera un acontecimiento deportivo, “sin vergüenza y sin complejos”.

Para ello han estado siguiendo las pautas o plantilla que los “think tank” del imperialismo han construido en sus laboratorios. Por ello, reproducimos a continuación unos párrafos de una reflexión-ensayo recibida que explica con precisión los pasos del imperialismo en materia de intervención:

La Batalla es moral. Connotados intelectuales repasan los manuales de Guerra No Convencional y explican las fases que se producen en Venezuela desde el inicio de la Revolución Bolivariana, y con mayor intensidad desde 2013. Algunos aseguran que estamos en la fase 4, ó 5 de las 6 fases de una operación cuyo desenlace puede ser similar al de Siria o al de Libia. Las guerras sólo son posibles por un condicionamiento social-político-ideológico-cultural de la población. El ex director de la CIA, William Colby, confesó que esa organización logró derrocar a Salvador Allende “después de haber estudiado el cemento que mantiene unida a la sociedad, y utilizar ese conocimiento para desunirla”. El Manual de Operaciones Psicológicas dice que es necesario “estimular discrepancias entre los estamentos militares y políticos; socavar la confianza en los dirigentes; estimular las fricciones de elementos religiosos, étnicos, políticos y económicos entre sí y contra el gobierno; fortalecer a los líderes amigos y debilitar a los enemigos”.

En estos momentos se maneja la técnica de Bomba Psicológica que implica vincular al Gobierno con la crisis económica, la inseguridad, la corrupción y los problemas que violentan la cotidianidad de los venezolanos para hacer creer a las mayorías, que cualquier desenlace es mejor, cualquier otro gobierno democrático o no sería mejor que el actual.

Expertos señalan que las Bombas Psicológicas que la CIA ha detonado en varios países, han matado más gente que la nuclear lanzada en Hiroshima y Nagasaki, pues millones de personas han sido víctimas de asesinatos por odios raciales y fascismo. La campaña de contrapropaganda del imperialismo es parte de una ofensiva coordinada con aspectos económicos, diplomáticos y paramilitares. El caos económico que se pronostica puede llegar a ser real. Las comunicaciones, los servicios y el transporte son saboteados, resurgen viejos conflictos fronterizos, xenofobia. A ello le siguen la fabricación de noticias, la manipulación de miedos subconscientes o de la rabia a través de Fake News.

En 2012 se filtró la Circular de Entrenamiento (TC) 18-01 de la Guerra No Convencional de las Fuerzas de Operaciones Especiales, en la que el Pentágono describe paso a paso cómo deben proceder las Fuerzas de Operaciones Especiales del Ejército de los Estados Unidos para la planificación y realización de las operaciones de Guerra No Convencional (GNC). En el texto se describen puntualmente siete fases, de las cuales varias se han cumplido ya en Venezuela.

Fase I Preparación: “La Resistencia y los promotores externos realizan la preparación psicológica, para unir a la población contra el gobierno en el poder y preparan a la población para aceptar el apoyo de EEUU”.

Comentario: El manual indica que para que surja una “resistencia” deben existir dos grupos polarizados de la población, unos en favor y otros en contra del Gobierno, y una mayoría indiferente o indecisa.

Fase II Contacto Inicial: “Las agencias del gobierno de EEUU coordinan con el gobierno aliado en el exilio, o con los líderes de la Resistencia, para ofrecer el apoyo estadounidense”.

Comentario: Esta fase está en permanente desarrollo. Dirigentes de la oposición se reúnen de manera constante con el Departamento de Estado, ¿Por qué ahora se inclinan por Juan Guaidó? La ultraderecha en la Asamblea Nacional en desacato tiene como meta generar una “dualidad gubernamental” para tomar posesión de activos de la nación en el extranjero incluyendo cobro de facturas, fondos estatales y empresas como CITGO situada en EEUU. Economistas indican que eso incluiría el oro que el Banco de Inglaterra mantiene retenido y otros bienes congelados como producto de las sanciones.

Fase III infiltración: “Los equipos de Fuerzas de Operaciones Especiales se infiltran en el área de operaciones, establecen comunicación con su base y contactan con la organización de resistencia”.

Comentario: Los cuerpos de seguridad han logrado detectar la presencia de mercenarios cabecillas de grupos paramilitares de distintos países que se han capturado en el país realizando este tipo de actividad, infiltrándose en barrios y urbanismos para conformar “la resistencia”.

Fase IV Organización: “Los equipos de Fuerzas de Operaciones Especiales organizan, entrenan y equipan a los jefes de la resistencia. Se hace énfasis en desarrollar una infraestructura”. Comentario: Los resultados de las operaciones de inteligencia de los cuerpos de seguridad revelan la existencia incluso de fábricas de armamentos caseros y de “uniformes” y equipamiento paramilitar que sirven de infraestructura a una operación megaterrorista que el imperialismo ha puesto en marcha en el país.

Fase V Formación: “Los equipos de Fuerzas de Operaciones Especiales apoyan a los jefes para expandirse en una organización de resistencia efectiva. Pueden realizarse combates limitados, pero el énfasis sigue siendo su desarrollo”.

Fase VI Empleo: “Las fuerzas de Guerra No Convencional realizan operaciones hasta llegar a unirse con las fuerzas convencionales o hasta que concluyan las hostilidades”.

Comentario: Esta fase se refiere a convertir a las fuerzas armadas de un país en cómplices de la injerencia imperialista. El acto delincuencial de este 21 de enero, que seguramente un globo de ensayo para tomar pulso dentro y fuera de la FANB. La rápida respuesta de la FANB en este y otros casos de golpe continuado, evidencian que las condiciones no están dadas para esta fase.

Fase VII Transición: “Las fuerzas de Guerra No Convencional revierten el control nacional, cambiando a fuerzas regulares o desmovilizándose”. Es muy importante no olvidar que los sectores populares, campesinos, trabajadores, están totalmente desconectados de la política opositora que ha encontrado su nicho principal en las redes sociales. Los próximos días serán de enorme tensión. Lo más importante es la fuerza moral que tiene el pueblo. El deseo de paz y prosperidad, de superar la inflación, es mayor que cualquier otro.

Este es el guion que el imperialismo ha desarrollado contra la República Bolivariana de Venezuela. Y, como en todos los guiones, hay papeles estelares, actores secundarios y figurantes. Trump es el jefe del comando de operaciones; el “Cártel de Lima” desempeña el rol de presionar y desconsiderar a la víctima; Felipe González y Aznar, reconociendo putativamente a los terroristas de las “guarimbas”, y Pedro Sánchez ejerciendo el miserable papel de la traición que la secular socialdemocracia ha venido desempeñando (también en España) desde que en la I Guerra Mundial firmaron y respaldaron los presupuestos de guerra. Recordando a Bertholt Brecht: “Señores, no estén tan contentos con la derrota de Hitler, porque, aunque el mundo se haya puesto de pie y haya detenido al bastardo, la puta que lo parió está de nuevo en celo”. ¡El golpismo y el fascismo acechan con mil caras!