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En el Estado español hay 3.507 locales de juego, ofreciendo a la clase obrera dejarse allí el escaso salario que percibe por su trabajo. Estos negocios cumplen un papel de utilidad para la estrategia de reposición de la tasa de ganancia que el capitalismo trata de recuperar, a toda costa, tras la agudización de la crisis en 2008. A estos locales debemos sumar las cuentas de páginas donde poder apostar con la simpleza de un click, sin más exigencia de seguridad que la de admitir, sin ningún tipo de garantía, tener más de 18 años.

Todo esto ha supuesto unas ganancias para estas empresas de 742 millones de euros en apuestas deportivas o de 13.000 millones de euros en juego online; este dinero se ha obtenido a través del engaño de una posible ganancia que matemáticos y estadísticos, ya han desmentido en tantísimas ocasiones. Este dinero se ha estafado a la clase obrera y este timo se produce con el amparo y la protección por parte del estado.

Ante la ruina que el juego ha traído a nuestros barrios, la clase obrera y las capas populares se han empezado a organizar en torno a diversos colectivos y plataformas de lucha contra los locales de juego bajo la consigna de que “La única Regulación es la Prohibición”.

La tarea del PCPE en esta lucha es la de organizar e impulsar estos colectivos con el objetivo de conseguir generar un amplio movimiento popular y obrero cohesionado que trabaje con el objetivo de poner fin a este inmundo negocio que destroza y arruina, todavía más, a nuestros barrios. Luchamos para elevar el nivel de conciencia y de lucha de las capas populares, explicando a nuestros vecinos y vecinas que el problema de los locales de juego está relacionado con la forma de producción capitalista, que busca extraer sus ganancias y beneficios del sudor y la penuria de la clase trabajadora.

Señalamos y denunciamos en esta lucha a quienes pretenden desactivar estos movimientos populares, introduciéndose en ellos e intentando coparlos para derivarlos hacia posiciones reformistas con la intención de desmovilizarlos haciendo el juego a la burguesía.

Quienes en el movimiento de lucha contra el juego y las apuestas se oponen a la prohibición del juego y confían la solución, exclusivamente, a medidas institucionales y parlamentarias, nos colocan bajo intereses de la burguesía, y debilitan a estos movimientos. No depositaremos nuestra confianza en aquellas organizaciones que pretenden reducir la lucha a la creación de ocio alternativo negándose a la confrontación directa que señale y combata al sistema que nos ha llevado a la ruina. El ejemplo más flagrante de este tipo de intervención es la llevaba por el PCE, que mientras participa en asambleas en contra de las casas de apuestas, sus dirigentes no ofrecen más que ridículas migajas, como ejemplo, la última regulación del ministro Alberto Garzón que prohíbe: a) la publicidad del juego online, excepto en horario comprendido de una a cinco de la madrugada; b) prohibición de campañas que incluyan bonos económicos de fidelidad; y c) reducir los bonos económicos a 100 euros como máximo.

El pueblo trabajador está harto de migajas y seguirá luchando consciente y organizado para acabar con esta lacra.

El PCPE y la JCPE proponen una serie de puntos de mínimos que deben conseguirse para empezar a resolver la problemática del juego:

- Cierre inmediato de los locales de apuestas.

- Prohibición del Juego Online.

- Aumento de la dotación a los centros de atención a la dependencia (CAD y CAID).

- Solvencia de la deuda contraída por los ludópatas con los bancos y empresas de préstamos.

- Recolocación de todos y todas las trabajadoras.

Sólo con organización, unidad y lucha contra el Capitalismo será posible la victoria.

Jesús Costa – Célula Camilo Cienfuegos