Es difícil saber con exactitud las consecuencias directas del conflicto bélico de Ucrania y Rusia porque muchos de los efectos que se le atribuyen son en realidad fruto del desajuste del capitalismo. Las primeras consecuencias para los pueblos de Europa y España son la desinformación y/o el sometimiento a la propaganda de guerra que aplican gobiernos y “mass media”.

De hecho, la gran subida internacional de precios de las materias primas se produjo antes de la operación especial de Rusia en Ucrania. Por ejemplo, el acero subió un 115% entre abril de 2020 y noviembre de 2021, la madera un 173%, el aluminio un 80% y el cobre un 80%. La cotización del petróleo Brent un 173% y los precios de la energía un 82%.

Los graves problemas que enfrenta el capital se significaron tras la apertura económica post-pandémica, pero su origen fue anterior. Comenzaron a ponerse de manifiesto en 2019. Son consecuencia directa de la incapacidad estructural del capitalismo de remontar la caída tendencial de la rentabilidad, a niveles ahora muy bajos. La imposición creciente de sanciones y la consiguiente rotura de relaciones comerciales de Europa con Rusia, actúa como elemento amplificador de todos los problemas.

 

 

Una vez más se nos presenta un “nuevo ciclo” de un largo proceso de seguir reescribiendo la historia desde el consenso interclasista.

El acto celebrado por el Gobierno (PSOE-UP) el 31 de octubre de 2022 donde se “honra a todas las víctimas de la Guerra Civil” es el comienzo de una ley de “Memoria Democrática” donde se vuelve a traicionar a la clase obrera, víctima de la represión franquista, elaborando un discurso imaginario desde el consenso y la reconciliación de verdugos y víctimas. Un acto cuyo contenido político e ideológico sigue bajo la batuta orquestada desde el espíritu de la “reconciliación” que inspiró la Ley de amnistía del 77 (Ley no derogada ), que sigue siendo la guía de la actual Ley de Memoria Democrática. Bajo ese espíritu de reconciliación que equipara a los verdugos con las víctimas, el acto de entrega de diplomas a los familiares víctimas del franquismo (entre ellos al dirigente comunista Julián Grimau y a las militantes comunistas de la JSU “Las Trece Rosas” entre otros) es un insulto a la memoria de las víctimas y una nueva traición para el movimiento obrero y las organizaciones revolucionarias que defendieron la legalidad de la República.

Que estamos ante una crisis energética sin precedentes, a estas alturas, no escapa a nadie.

Que los planes europeos de transición verde tienen el foco más en la cuestión de garantizar la soberanía energética de Europa (de sus monopolios) que en cuestiones medioambientales, también lo vamos teniendo claro cada vez mayores porcentajes de la población.

Sin querer entrar de nuevo a valorar el fracaso que el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, lo que ya hemos expuesto en otros escritos, debemos reflexionar sobre cómo se está haciendo ese supuesto tránsito o al menos, alguno de sus elementos, para que nos lleve a depender menos del gas y el petróleo con el que el “diablo ruso” mantiene encendidas las llamas del Hades de allende la “libertad”.

El problema principal es la escasez de los recursos energéticos y las materias primas, algo que en los últimos meses se está poniendo en evidencia por más que nos intenten ocultar los motivos reales del encarecimiento de estos insumos. Lo que aquí llamamos “ahorro energético”, cuando se aplica a otras latitudes lo calificamos como “racionamiento”.

Lo “racional” sin embargo, sería dedicar los bienes preciosos con los que aun contamos para mejorar el bienestar de la mayoría social y procurar un futuro en las mejores condiciones posibles a nuestros hijos e hijas. Pero he aquí que racionalidad y capitalismo casan mal, a pesar de que modernidad, razón y capitalismo nacen de la misma madre. Pero, como se suele decir, en todas las casas cuecen habas.

Desde el primer brote de covid del mundo en Wuhan, el virus se ha utilizado como arma para atacar a China.

Donald Trump describió cínicamente la pandemia como un arma china: “el peor ataque que hemos tenido contra nuestro país, peor que Pearl Harbor”.

Los desvaríos de Trump rara vez fueron tomados en serio, incluso por los aliados de Estados Unidos. La teoría de la conspiración de la «fuga de laboratorio» fue desmontada por un equipo científico de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que determinó que el virus probablemente evolucionó en murciélagos y era «extremadamente improbable» que se hubiera originado en un laboratorio.

Uno de los miembros del equipo de la OMS aseguró que «es decepcionante pasar tiempo con los periodistas explicando los hallazgos clave para posteriormente ver a nuestros colegas citados erróneamente de forma premeditada para ajustarse a una narrativa determinada».

Desde que los gobiernos occidentales comenzaron a controlar los brotes de covid, el enfoque pasó de tratar de culpar a China por el virus a atacarla por su política de cero covid.

Claramente, los cierres reanudados están causando una ira genuina en algunos lugares. El gobierno chino ha reconocido los problemas causados por un enfoque de «talla única»: recordó a las autoridades en la capital de Henan, Zhengzhou, por ejemplo, las excepciones que deben hacerse a las órdenes de quedarse en casa y reprendió a la policía en Anhui por la aplicación demasiado estricta de cuarentena.

Con ocasión de la aprobación en el Congreso de los Presupuestos Generales del Estado para 2023, la Coordinación Estatal Contra la OTAN y las Bases manifiesta su más rotunda condena al sesgo belicista de estos, que contienen un incremento desmesurado en las partidas destinadas a los gastos militares, al tiempo que desatienden las apremiantes necesidades sociales consecuencia de una crisis sistémica que se profundiza por momentos.

No se trata únicamente de que el presupuesto del Ministerio de Defensa aumente casi un 26%, sino de que se multiplican hasta la extenuación los gastos militares escondidos en otras partidas, dedicados a los programas especiales de modernización de armamentos, a la investigación y desarrollo, a las cuotas de organismos militares multilaterales, a organismos autónomos de Defensa o a las misiones militares en el exterior.

Si a todo ello se suman el presupuesto del cuerpo militar de la Guardia Civil y las pensiones de los militares retirados, el total ascendería a más de 27.000 millones de euros, según los criterios establecidos por la propia OTAN. Esto supone, de facto, un 2,13% del PIB, más del 2% exigido por la propia OTAN y que el Presidente Sánchez había prometido alcanzar para 2030.

De todos estos gastos militares, 7.700 millones de euros son para los programas de modernización, o sea, compra de nuevas armas. Suponen el 30 % del total de las inversiones del estado. Se hacen a largo plazo contra créditos del Ministerio de Industria y hoy suponen una deuda de 25.000 millones de euros.

 DECLARACIÓN DEL COMITÉ EJECUTIVO DEL PCPE

Este jueves 24 de noviembre se han aprobado los Presupuestos Generales del Estado para el 2023, presupuesto para la guerra y el saqueo. Desde hace semanas, los medios de “desinformación” nos vienen advirtiendo sobre los presupuestos con mayor gasto social en la historia.

Si el gobierno de la socialdemocracia del PSOE/UP hace algo bien, es ser unos buenos vendedores de humo. Nos quieren hacer creer que la subida de las pensiones del 8,5% con un IPC que en el mes de agosto estaba en el 10,5% y la subida de la cesta básica en el 14% no es una pérdida de poder adquisitivo para la clase obrera, vivir con el 60% de la prestación por desempleo a partir del sexto mes (quien tenga derecho) no es ser pobre y que las ayudas al alquiler solucionan la especulación con la vivienda.

Más allá de las tan aclamadas medidas sociales para parchear la crisis general del capitalismo, cuyos efectos aún están por empeorar; el incremento del gasto militar en un 25% es la pieza clave de estos presupuestos para la guerra. El gobierno del PSOE/UP no encuentra ningún tipo de problema en asumir la política belicista de la OTAN y de los E.E.U.U. de manera totalmente servil. Para el 2029, nuestra pertenencia a la organización terrorista de la OTAN nos obliga a destinar el 2% del PIB los a gastos militares, ¿nos podemos imaginar lo que supondrían esos miles de millones destinados a escuelas y hospitales? Para hacernos una idea, el gasto militar de los presupuestos equivale al gasto en educación y sanidad juntos.

 DECLARACIÓN DEL COMITÉ EJECUTIVO DEL PCPE

 



Acabada la 68 Sesión Anual de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN que se ha reunido en Madrid del 19 al 21 de noviembre de 2022, es necesario señalar como resultado de los acuerdos adoptados en ella, la continuidad de las políticas belicistas de la que, sin duda, es la mayor organización militar del mundo y, cuyos miembros, son responsables de los mayores crímenes cometidos desde la derrota por el Ejército Rojo de la Alemania nazi en 1945.

Con un presupuesto militar mundial en aumento, que este año supera por primera vez los 2 billones de dólares y llega a los 2,1, la OTAN, tras la Cumbre anual desarrollada durante el mes de Junio también en Madrid, da un nuevo paso cualitativo y, después de calificar a Rusia como la “más directa y significativa amenaza”, ahora la reconoce como “Estado terrorista”.

¿Por qué vincular el gasto militar y las calificaciones de la OTAN a Rusia?

Una razón muy sencilla basada en datos objetivos irrefutables que indican con absoluta claridad quién es la verdadera amenaza para la Humanidad, es señalar el gasto militar de cada cual y sacar conclusiones

1) Estados Unidos: 801.000 millones de dólares (37,9% del total mundial).

2) China: 293.000 millones de dólares (13,9% del total mundial).

3) India: 76.600 millones de dólares (3,6% del total mundial).

4) Reino Unido: 68.400 millones de dólares (3,2% del total mundial).

5) Rusia: 65.900 millones de dólares (3,1% del total mundial).

6) Francia: 56.600 millones de dólares (2,7% del total mundial).

7) Alemania: 56.000 millones de dólares (2,7% del total mundial).

8) Arabia Saudí: 55.600 millones de dólares (2,6% del total mundial).

9) Japón: 54.100 millones de dólares (2,6% del total mundial).

10) Corea del Sur: 50.200 millones de dólares (2,4% del total mundial).

Resto del mundo: 536.000 millones de dólares (25,3% del total mundial).1

A bombo y platillo, con fanfarria y mucha sonrisa nos anuncian los presupuestos generales para el 2023. Este año, se huelen cerca elecciones, ponen el foco en la seguridad social con mucho hincapié en las pensiones. Se nota que ahí hay un colectivo muy movilizado y que hay que echar redes en “el caladero” de votos que significan. También hay guiño al funcionariado (con miserable subida salarial) pero, ¿y si cuela? Y una descarnada desfachatez al hablar de la subida en dependencia calificándola como un pilar del estado de bienestar. ¡Menudo pilar! que deja morir hasta a 30.000 personas al año esperando una ayuda o carga sobre las mujeres el cuidado de mayores y dependientes a cambio de calderilla.

Y entre tanta sonrisa y halago, el gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos no hace mucho alarde de la partida de igualdad. Ya una “maría” por definición pero un reclamo cuando interesa o está en auge la lucha feminista, ahora con la que cae no es la perfecta guinda del pastel presupuestario. Que una cosa es autodenominarse el “gobierno más feminista de la historia” y otra dedicar los dineros a conseguir una sociedad de personas libres e iguales y a garantizar una vida libre de violencias y opresión.

El pasado 22 de octubre, tras meses de trabajo colectivo e implicación militante en el fomento y desarrollo de numerosas plataformas locales, tuvo lugar en Madrid la asamblea de constitución de la Coordinadora Estatal Contra la OTAN y las Bases (CECOB). El PCPE saluda la consecución de esta iniciativa, para la que ha trabajado activamente.

La crisis general del capitalismo, determinada por su carácter estructural, muestra su decadente y pútrida situación manifestando la más extrema violencia. El actual bloque imperialista dominante, liderado por EE. UU. y estructurado en torno a la OTAN, se halla inmerso en una enorme crisis y, en consecuencia, en plena embestida para defender sus intereses frente a todo aquello que considere amenaza. En este objetivo, la organización criminal y sus aliados no dudan en incrementar la ofensiva, incluso hasta el extremo de situar a la humanidad frente al riesgo de un conflicto bélico a nivel mundial. El caudal de destrucción del imperialismo se ramifica sin complejos con afluentes de sangre, dejando a su paso muerte y pobreza y sesgando, aún más, las condiciones de vida de la clase trabajadora, no solo de quienes viven en los lugares de conflicto armado, también de las y los que habitan en el resto de pueblos cuyo destino se pliega a los intereses del capital.

Ante este complejo escenario, el PCPE asume como objetivo imprescindible impulsar la respuesta organizada del pueblo trabajador, una ofensiva a la altura de las circunstancias, capaz de generar un movimiento de masas que se incorpore y forme parte inherente de los diversos frentes de lucha, que se disponga, en definitiva, capaz de enfrentarse ante el monstruo imperialista. Es necesario asumir para ello la responsabilidad de organizar a las fuerzas revolucionarias y las estructuras de clase más avanzadas en la vertebración de un movimiento popular contra la OTAN y las Bases que, si bien en la década de los ochenta ya se erigió como uno de los más importantes frentes de lucha, hasta hace apenas unos meses se encontraba claramente desactivado. Fue a raíz de que el Estado español asumiera definitivamente la celebración de la Cumbre de la OTAN de junio en Madrid cuando comenzó a gestarse lo que hoy es la CECOB.