Declaraciones del Comité Ejecutivo y Central del PCPE
- Ante el desfile militar y los actos centrales del día de las Fuerzas Armadas en Vigo 22-05-2026
- Comunicado urgente del PCPE a la clase obrera y los sectores populares antiimperialistas del Estado español. ¡Con Raúl, con el pueblo cubano y su revolución socialista! 22-05-2026
- Organizarse para derrotar la barbarie 20-05-2026
- El Comité Central del PCPE estará presente en la conmemoración del centenario del natalicio del Comandante Fidel Castro Ruz, en Cuba 13-04-2026
- El Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) permanentemente en solidaridad internacionalista con Cuba, su gobierno y la revolución 19-03-2026
DESTACADO
Regularizar la precariedad y con letra pequeña
La socialdemocracia – la alumna modelo del neo-liberalismo europeo
En defensa de nuestra riqueza ambiental colectiva: Sierra Espuña no se toca
Reivindicación de la teoría del valor de Marx por Michel Husson (I)
La teoría del valor-trabajo está en el centro del análisis marxista del capitalismo. Se suelen realizar dos tipos de preguntas: ¿los progresos ulteriores de la ciencia económica no han vuelto caduca la teoría del valor? ¿Las nuevas características del capitalismo no la han superado?
La teoría del valor se puede resumir sucintamente alrededor de la idea central de que el trabajo humano es la única fuente de creación de valor, que es aquí el valor monetario de las mercancías producidas por el capitalismo. Nos encontramos confrontados al enigma de un régimen económico en el que las y los trabajadores producen la integridad del valor, pero no reciben más que una fracción en forma de salario, yendo el resto a la ganancia. Los capitalistas compran los medios de producción y la fuerza de trabajo y, al final del proceso, en el que se producen mercancías que se venden, se encuentran con más dinero que el invertido al principio. Salvo situación excepcional, la persona asalariada recibe una retribución de su trabajo conforme al “precio de mercado”. Antes de Marx, los grandes clásicos de la economía, como Adam Smith o Ricardo, se preguntaban qué era lo que regulaba el precio relativo de las mercancías, respondiendo que reflejaba, más o menos, el tiempo de trabajo necesario para producir la mercancía: esta es la versión elemental del valor-trabajo. Luego, descomponían el precio de la mercancía que, además del precio de la materia prima, incorpora tres categorías: la renta (el precio de la tierra), la ganancia (el precio del capital) y el salario (el precio del trabajo), obteniéndose una contradicción: por un lado el valor de una mercancía depende de la cantidad de trabajo necesaria para su producción, pero, por el otro, no incluye más que el salario. Contradicción que se complica cuando — como hace Ricardo— se hace notar que el capitalismo se caracteriza por la formación de una tasa general de ganancia, o sea, que los capitales tienden a tener la misma rentabilidad cualquiera que sea la rama en que son invertidos. La solución propuesta por Marx es distinguir entre valor de uso y valor de cambio. El salario es el precio de la fuerza de trabajo, que es socialmente reconocido en un momento dado como necesario para la reproducción de la fuerza de trabajo, o sea, el precio de la canasta de consumo medio del asalariado. Pero la fuerza de trabajo tiene la propiedad particular de producir valor (es su valor de uso). El capitalista se apropia de la totalidad de este valor producido, pero no paga más que una parte, porque el desarrollo de la sociedad hace que puedan producir las y los asalariados durante su tiempo de trabajo un valor más grande que el que van a recuperar en forma de salario: el plusvalor.
Contrariamente al feudalismo, en donde el plustrabajo era perceptible físicamente, esta distinción entre trabajo necesario y plustrabajo se vuelve opaca en el capitalismo, debido a las modalidades del reparto de la riqueza y de una división social del trabajo muy profunda.
- Detalles
- Escrito por Secretaría de Formación del C.C. del PCPE
- Categoría: Ficha de Formación
Justicia artificial

Algunas películas, por su deficiente distribución o porque el realizador y el casting son desconocidos por el público en general, se ven relegadas y no logran el éxito esperado. Incluso, pese a que sus temáticas sean interesantes y de gran actualidad, quedando probado que el triunfo de un filme es, también, cuestión de marketing. Es el caso de esta más que sugerente producción hispano-portuguesa, Justicia Artificial, llevada a la gran pantalla en 2024 por el cineasta gallego Simón Casal, autor de llamativas películas, como el telefilme Eduardo Barreiros, el Henry Ford español (2012) o Lobos sucios (2016), una historia ambientada en las minas de wolframio en Galiza durante la 2.ª Guerra Mundial. Un mineral esencial para el desarrollo armamentístico nazi proporcionado en aquellos años por el régimen franquista. En esta ocasión, el realizador coruñés se interesa, y con toda la razón, por un asunto que no deja indiferente a nadie en nuestros días: la Inteligencia Artificial (IA). Tampoco a Unidad y Lucha, cuya editorial acaba de publicar un libro sobre el tema del reconocido profesor danés Sven Tarp. Y ello lo pone Simón Casal en escena, narrando la historia de Carmen Costa (Verónica Echegui), una reconocida juez que se opone tajantemente al proyecto gubernamental de sustituir en un futuro próximo a los jueces por programas informáticos de Inteligencia Artificial. Mucho más, sabiendo que el proyecto y su azarosa puesta en funcionamiento estarán controlados totalmente por una voraz multinacional. Nada exorbitante, por otra parte, cuando pensamos en empresas como Palantir Technologies (PLTR) y sus Plataformas de Software Gotham, Foundry o Apollo, fundadas con apoyo de la CIA y orientadas a controlar los sectores públicos y privados, la defensa, el “terrorismo” o la gestión de datos operativos y toma de decisiones.
Por el progreso humano
Y es ahí, más allá de la debilidad del guion, de un cierto esquematismo psicológico de los personajes o de la carencia de un análisis político-filosófico profundo, donde reside la importancia y relevancia de este atractivo thriller; y del por qué es recomendable: tiene la virtud de hacernos reflexionar y tomar conciencia del peligro de la implementación a nivel mundial de un sistema tecnológico sumamente poderoso y sofisticado (¿la cuarta revolución industrial?), que en manos de insaciables intereses imperialistas pondrá — pone ya— a la humanidad frente a la esencia misma de su capacidad cognitiva. Es decir, frente a aquello que nos ha elevado por sobre las demás especies: la inteligencia humana y la racionalidad. Ante esa decisiva batalla, anunciada cada vez con mayor acuidad, el joven director gallego opta claramente por un discurso humanista, oponiéndose a esa creciente amenaza y defendiendo la utilización de la IA en beneficio del progreso humano y no en el de unos pocos.
Rosebud
- Detalles
- Escrito por Rosebud
- Categoría: Travelling
Más allá de la liturgia: como los manuales de secundaria desarman políticamente a la juventud

Los manuales de la E.S.O. suelen reducir el fenómeno del fascismo a una cuestión estética, litúrgica o incluso patológica. Los estudiantes aprenden que el fascismo se identifica por los uniformes paramilitares, los rituales de masas y la locura de un líder carismático. El problema de esta caricatura es que oculta que el fascismo fue (y es) un fenómeno con una función política y económica concreta dentro del capitalismo, lo que acaba desarmando políticamente al estudiantado. Por lo tanto, es necesario devolver al análisis su dimensión histórica y rechazar análisis pseudo-psicológicos o estéticos. Esta situación, no obstante, no debe atribuirse al cuerpo docente, quienes, en su mayoría, trabajan en condiciones muy difíciles y con poco o nulo apoyo de las instituciones. Más bien debemos apuntar al legado cultural e ideológico imperante en occidente después de 1945.
En primer lugar, cabe señalar que el fascismo no emerge exclusivamente en momentos de crisis estructural, pero es en esas coyunturas cuando logra desplegar toda su potencialidad destructiva. Durante los periodos de estabilidad del capital, los mecanismos habituales de la democracia liberal aún garantizan la acumulación y la reproducción ampliada del modo de producción vigente. Sin embargo, ante el ascenso de la lucha de clases y la creciente organización del proletariado, la burguesía se ve obligada a buscar una solución extraparlamentaria. En ese sentido, la función histórica del fascismo consiste en modificar por la fuerza las condiciones de producción para favorecer al gran capital, destruyendo sistemáticamente cualquier forma de resistencia organizada de la clase obrera. Para ser más precisos, no se trata de un simple bonapartismo ni de un gobierno autoritario transitorio. El fascismo se distingue porque busca la atomización total del proletariado mediante la aniquilación (o cooptación) de sus sindicatos, sus partidos y sus espacios de sociabilidad.
En el plano ideológico, el fascismo se define por un doble rechazo. Por un lado, se presenta como la única herramienta capaz de aniquilar lo que el mismo Mussolini llamaba “peste del marxismo” y suprimir la lucha de clases que, según su retórica, “devora el alma de la nación.” Por otro lado, ataca con igual virulencia a la democracia liberal, pues considera que el liberalismo era un “precursor del marxismo” por debilitar al Estado frente a los intereses individuales. Frente al individuo liberal, el fascismo propone un Estado totalitario que concentra toda la vida social bajo la fórmula de “todo en el Estado, nada fuera del Estado.”
- Detalles
- Escrito por Guillem Rullo
- Categoría: Juventud
Gaza y la guerra del algoritmo

Israel no utiliza la tecnología solo para «defenderse», como repite su propaganda oficial. La emplea para clasificar personas, rastrear movimientos, interceptar comunicaciones, identificar viviendas, seleccionar objetivos y acelerar ataques
Dos importantes investigaciones ayudan a entender una dimensión decisiva de la guerra contra el pueblo palestino. La primera, publicada por el Institute for Economics & Peace, se titula «How AI is transforming Conflict and Peace», traducido al español: «Cómo la inteligencia artificial está transformando el conflicto y la paz». Su autor es Charles Fitchew. La segunda, publicada por Al-Shabaka: The Palestinian Policy Network, se titula «AI for War: Big Tech Empowering Israel’s Crimes and Occupation» (Inteligencia Artificial para la guerra: las grandes tecnológicas potencian los crímenes y la ocupación de Israel). Su autora es Marwa Fatafta.
Ambos estudios apuntan en la misma dirección: la tecnología ya no es un elemento externo a la guerra, sino una pieza central de su organización.
Durante décadas, cuando se hablaba de tecnología militar, la mayoría pensaba en aviones, misiles, drones o satélites. Hoy hay que mirar también hacia otro lugar: los servidores, las nubes digitales, las bases de datos, los sistemas de inteligencia artificial y las plataformas privadas que procesan información a una velocidad imposible para cualquier ser humano. En Palestina, y especialmente en Gaza, esa infraestructura tecnológica se ha convertido en parte directa de la maquinaria de ocupación, vigilancia y guerra.
Israel no utiliza la tecnología solo para «defenderse», como repite su propaganda oficial. La emplea para clasificar personas, rastrear movimientos, interceptar comunicaciones, identificar viviendas, seleccionar objetivos y acelerar ataques. Sistemas como Lavender, The Gospel o Where’s Daddy han sido señalados por estas investigaciones como herramientas usadas para procesar grandes volúmenes de datos y producir listas de blancos humanos o materiales. O dicho de forma sencilla: la máquina ayuda a decidir quién puede ser atacado, dónde y con qué margen de destrucción alrededor.
El problema no es únicamente técnico. Es político y moral. Cuando una población ocupada se convierte en un conjunto de datos, el riesgo de deshumanización aumenta. Una persona deja de ser una vida concreta, con familia, historia y derechos, para aparecer como una probabilidad, una categoría o una entrada dentro de un sistema.
- Detalles
- Escrito por Otros Medios: Granma. Autor: Emilia Reed
- Categoría: Actualidad
OTAN, rearme europeo y empobrecimiento obrero

El gobierno español intenta venderse como “pacifista” mientras mete cada vez más al Estado español en la guerra de Ucrania y en la militarización de Europa. La mentira ya resulta obscena. Hablan de “No a la guerra” mientras envían armas, entrenan soldados ucranianos, fabrican municiones y convierten a empresas españolas en piezas de la maquinaria militar de la OTAN.
Margarita Robles anunció nuevos envíos de blindados, municiones y material militar a Kiev. El propio gobierno reconoce que ya ha entrenado a más de 9.000 militares ucranianos en suelo español. Y Pedro Sánchez sigue apoyando en Bruselas más gasto militar, más rearme y más dinero para la llamada “seguridad europea”.
Traducido al lenguaje real: más dinero para la guerra y menos para la clase obrera.
Mientras millones de trabajadores no llegan a fin de mes, la Unión Europea prepara una economía de guerra financiada con dinero público y controlada por bancos, fondos de inversión y monopolios armamentísticos. El programa SAFE movilizará hasta 150.000 millones de euros para aumentar la producción militar europea y garantizar contratos multimillonarios a la industria de defensa.
España participa de lleno en ese negocio sangriento. Rheinmetall fabrica municiones en Murcia para alimentar la guerra. Indra colabora en blindados, sistemas electrónicos y tecnología militar. Además, el gobierno español ha firmado acuerdos con Zelenski para producir conjuntamente proyectiles, radares y más equipamiento bélico.
Toda esta locura militarista ocurre mientras la clase obrera soporta alquileres imposibles, salarios de miseria, precariedad, privatización sanitaria y subida constante de precios. Los miles de millones que van a armas salen directamente del bolsillo de los trabajadores. Cada tanque, cada dron y cada misil significan menos dinero para hospitales, pensiones, escuelas o vivienda pública.
La hipocresía del gobierno español alcanza niveles ridículos cuando se mira su política energética. Mientras participa en la guerra contra Rusia, España aumentó más de un 123% las compras de gas ruso. Rusia volvió a convertirse en uno de los principales proveedores energéticos del Estado español.
- Detalles
- Escrito por MYGO
- Categoría: Actualidad
Los muertos y los otros muertos en el trabajo
“Un albañil de 49 años y nacionalidad española (¿los españoles primero también aquí?) queda tetrapléjico tras caer desde un andamio. Según la inspección ocular inicial el trabajador no llevaba ni casco ni arnés y no había línea de vida en la fachada”
Ya llega a ser insultante que los diarios pongan la nacionalidad del muerto, como si una vida valiese más que la otra. Pero el reguero es continuo, el 22 de abril morían dos trabajadores en Benidorm, uno de ellos dominicano, aunque podría haber sido marroquí o español, qué mas da de donde viene la mano de obra, española o extranjera es clase obrera.
Los obreros con gran invalidez no aparecen en la estadística de muertos en accidente de trabajo, pero como si lo fueran. Resulta igualmente indignante que el gobierno haya declarado 2026 como el año de la seguridad. Y que el 28 de abril fuese el Día Internacional de la Seguridad y Salud Laboral.
104 trabajadores han fallecido en España solo entre Enero y Febrero de 2026. En 2025 hubo 3.701 accidentes graves con un resultado 735 trabajadores muertos. (Fuente: Ministerio de Trabajo)
Curiosamente, las estadísticas del Ministerio no desglosan los accidentes que acabaron en Gran Invalidez.
¿Qué soluciones hay?
Estamos seguros que el riesgo cero no existe, pero tantos muertos y heridos cada año tienen un fundamento.
- La subcontratación. Las grandes empresas (las que curiosamente tienen más beneficios) son las que no tienen personal operario, limitándose a ser empresas de gestión que subcontratan todos los trabajos. El único sector que ha limitado a 3 niveles la subcontratación es la construcción. La subcontratación tiene una función económica: ahorrar costes y ahí la vida del obrero no vale nada
- La paradoja de las mutuas y los servicios de prevención. Ambos privados que acaban en un círculo sin fin que busca su propia rentabilidad, ante lo cual, la vida y la seguridad valen poco. Un rubro más en el presupuesto de una empresa.
- Lo último, la subcontratación del trabajo de comprobación administrativa de los requisitos de prevención. Una empresa, de la que es propietaria un fondo de inversión o una de las grandes empresas, se dedica a prestar el servicio (automatizado o derivado a call centers en Colombia u otros países) sin indagar más que los requerimientos que la empresa contratante exige y cuyo último fin es castigar a la última empresa de la cadena de subcontrataciones
- Detalles
- Escrito por Juan Luis Corbacho
- Categoría: Movimiento Obrero
Pulsando el calibre de la solidaridad. Preocupación u ocupación por la revolución cubana

Tiempos delicados, vagamente complejos, pero visualmente limpios del huracán imperialista que se tiende a formar en el Caribe con un presumible nivel 5 en la escala Saffir-Simpson que, orientándose hacia Cuba, casi exclusivamente, pretende descargar allí toda la ira que lleva en sus entrañas desde hace 67 años.
Constantes son los huracanas climatológicos que “barren” la isla total o parcialmente, pero el de carácter “político” que se pretende formar, rompe con todos los niveles que los científicos han asignado a este tipo de fenómenos; todo será que la pauta del efecto invernadero está alterando la naturaleza en la mayor de las Antillas.
La cuestión es que la Revolución ha preparado a lo largo de su existencia, a todos los profesionales de los sectores sociales (Educación, Sanidad, Ocio, Cultura y Deporte) con un sentido humanista y de solidaridad, pero también patriótico, muy patriótico y a la vez internacionalista. Es decir, lo patriótico, entendido como sentido de pertenencia socialmente interpretado, cobra una fuerza singularmente gigantesca porque es un nutriente imprescindible que da vida a lo colectivo, a lo que es de todos.
En Cuba una inmensa mayoría de la población ha aprendido a convivir con ese criminal bloqueo que - reincidimos desde este espacio - es una guerra declarada por la gran potencia del norte; esos que determinan la suerte de las poblaciones en el mundo, los bandidos que se sientan en las mesas de las organizaciones internacionales, los corsarios que agreden, se aprenden de bienes ajenos, ocupan territorios, dictan normas con carácter intimidador…, los gringos.
Este pueblo, construido política y socialmente con los valores más dignos del ser humano, sigue desarrollando sus tareas sin menoscabar su concepto de solidaridad en la práctica, ajeno a lo retórico.
Este pueblo está recibiendo amenazas vertidas por los poseen esas armas de destrucción masiva – las que cínicamente iban buscando en Iraq -, amenazas de asesinatos selectivos, homicidios indiscriminados, intentando provocar un pánico generalizado que rinda su resistencia. Es un pueblo que paga un excesivo tributo por defender causas justas; la penúltima data del 3 de enero en tierras venezolanas: ¡32 héroes caídos en la gloria de la batalla con el honor legado de sus próceres que se engrandecieron en Sierra Maestra!
- Detalles
- Escrito por Víctor M. Lucas
- Categoría: Internacional
Manipulado y manipulación

Lo que ha sucedido recientemente en Almería no es una anécdota: es la prueba de que el oportunismo no tiene límites. Cuando la clase obrera atraviesa las peores condiciones, ahí aparecen los sindicatos del pacto social, CCOO y UGT, intentando capitalizar el descontento justo en plena precampaña electoral andaluza. Llaman a las trabajadoras y trabajadores del manipulado de verduras, hortalizas y flores a movilizarse contra la sobreexplotación brutal que sufren… pero callan lo esencial: esa explotación está blindada en el convenio que ellos mismos firmaron.
Más de 30.000 trabajadoras y trabajadores sobreviven con un convenio que no garantiza ni lo mínimo para una vida digna, un convenio que , mágicamente, en fechas electorales, los mismos firmantes presentan como “injusto”. No es sorpresa: es la lógica del pacto social, del sindicalismo que prefiere quedar bien con el patrón antes que ponerse del lado de la clase obrera. Y cuando llegan las elecciones al parlamento burgués , entonces sí, entonces denuncian oportunistamente la miseria que ellos mismos avalaron.
Convocan al sector, no a la huelga, sino a movilizarse en domingo para no incomodar a la economía patronal. Reúnen a las y los asistentes en una plaza y, sorpresa, allí aparecen los candidatos de la socialdemocracia servil —PCE IU, Sumar, Podemos y demás oportunistas y traidores— buscando pescar votos entre la desesperación obrera.
Se cantan consignas, incluso se baila al ritmo de la música, mientras figuras destacadas de ese reformismo decadente se dirigen a la masa obrera para animarla a repetir la “acción”, quizá la próxima vez junto al mar, en el paseo marítimo, con chiringuitos, cervecitas frías y todo el decorado de su política espectáculo.
Algunas trabajadoras, aún con claridad, se atreven a plantear la necesidad de la huelga, pero son silenciadas con cánticos de “sí se puede” y demás consignas vaciadas de contenido. Los convocantes no toleran que nadie cuestione sus planes ni su estrategia, que hoy pasa por convertir la movilización en un acto electoral, por arrancar el máximo número de votos de unas trabajadoras y trabajadores que no encuentran salida a su extrema precariedad y sobreexplotación.
Se inundan las páginas de los periódicos locales —y algunos incluso de tirada nacional— con titulares perfectamente calculados. Miles de fotos y vídeos circulan por las redes sociales. Nada queda al azar, y mucho menos al cuestionamiento. En mayúsculas y negrita se proclama que “el sector se manifiesta” y que CCOO UGT lideran la batalla por un mejor convenio, construyendo así un relato que pretende fijar en la opinión pública quiénes son los supuestos referentes de la lucha obrera.
- Detalles
- Escrito por Carlos Bashir
- Categoría: Movimiento Obrero
Comunicado de prensa sobre la Cumbre de la Unidad de los Pueblos contra la OTAN

Barcelona acogerá la Cumbre de la Unidad de los Pueblos contra la OTAN los días 27 y 28 de junio de 2026 en la Casa de la Solidaritat. El evento reúne a organizaciones progresistas, antiimperialistas e internacionalistas de toda Europa y de otros lugares para debatir y coordinar acciones colectivas contra la OTAN y la agresión imperialista.
La cumbre se celebra en el contexto previo a la Cumbre de la OTAN de 2026, prevista para los días 7 y 8 de julio en Ankara, Turquía. Los organizadores buscan ofrecer un espacio para el análisis crítico del papel global de la OTAN, sus estrategias militares y sus consecuencias sociales, políticas y económicas.
La conferencia se centrará en:
Construir la solidaridad internacional antiimperialista
Desarrollar un programa común de lucha contra la OTAN
Analizar el impacto de las alianzas militares y las bases extranjeras, también en el Estado español
Fortalecer la coordinación entre movimientos y organizaciones antiimperialistas
Los participantes incluirán organizaciones políticas y redes de solidaridad comprometidas con la justicia y la lucha contra las agresiones imperialistas en todo el mundo.
Los organizadores, People's Front (Turquía) y el Anti-Imperialist Front, junto con los coorganizadores Grup Yorum, Partido Comunista de los Pueblos de Catalunya, Asambleas Catalanas contra el Imperialismo y la OTAN, Plataforma Antirepressiva de Barcelona y Samidoun Barcelona, hacen un llamamiento a todas las organizaciones e individuos interesados a asistir, contribuir y participar en la construcción de una respuesta unificada frente al imperialismo y las políticas de guerra de la OTAN.
Detalles del evento:
Fechas: 27–28 de junio de 2026
SÁBADO 11:00 - 20:00
DOMINGO 12:00 - 16:00
Concierto de Grup Yorum y artistas invitados 18:00 - 20:00
Lugar: Casa de la Solidaritat, Carrer de Vistalegre 15, Barcelona

- Detalles
- Escrito por Cumbre de la Unidad de los Pueblos contra la OTAN
- Categoría: Actualidad*












